Mostrando entradas con la etiqueta zapatismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta zapatismo. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de febrero de 2013

EL ZAPATISMO SEGUN DAVID GRAEBER


En enero de este año, Yiannis Aktimon de Void Network realizó una entrevista en Atenas al antropólogo anarquista David Graeber, publicado en el periódico antiautoritario Babylonia. La siguiente traducción viene de tal conversación, donde el activista norteamericano analiza el fenómeno zapatista.





Void Network: ¿Cuánto se puede concluir acerca del paradigma Zapatista?


David Graeber: Los zapatistas son muy interesantes porque han llegado con una viable estrategia doble, una que muestra que aun las personas en situaciones muy marginales pueden utilizar la amenaza de la violencia - la capacidad y la voluntad de emplear la violencia si es absolutamente necesario - para crear zonas en las que, de hecho, no se tiene que usar la violencia para crear espacios de autonomía pacífica. Ellos equilibraron perfectamente aquello, usando solo exactamente la fuerza que requerían para ganar el derecho a no tener que recurrir a la fuerza, sin siquiera nunca idealizar la violencia para su propio bien. También muestran un montón de otras cosas útiles: cómo salir de la trampa de la identidad, por ejemplo. Ellos son mayoritariamente indígenas mayas, pero por primera vez un grupo de insurrectos mayas han logrado, sin rechazar sus tradiciones, como los marxistas solían, o realizar reivindicaciones como Mayas, sino más bien mostrando cómo incluso las antiguas tradiciones son cosas vitales, que crecen, potencialmente revolucionarias, que pueden hacer contribuciones sólidas a la política contemporánea mundial como interlocutores iguales y no como objetos que deben protegerse. Estas son sólo algunas maneras por las que, creo, los zapatistas son importantes. Se trata de una zona de experimentación, aunque en realidad hay un montón de zonas con tales experimentos autónomos alrededor del mundo, pero también son muy inusuales porque están abiertos al respecto -la mayoría de esas zonas sobreviven porque nadie sabe de ellos.

FUENTE:
http://tahriricn.wordpress.com/2013/01/22/exclusive-interview-of-david-graeber-by-yiannis-aktimon-from-void-network-for-the-bfest-issue-of-antiauthoritarian-newspaper-babylonia/

lunes, 18 de febrero de 2013

Los zapatismos en un mundo que se desmorona

Victor M. Toledo

El mundo que se desmorona es la civilización industrial, sostenida por cuatro pilares: a) la competencia, no la cooperación, entre individuos, empresas, países; b) los mercados dominados por la lógica capitalista, que permiten procesos ilimitables de acumulación, centralización y, sobre todo, de acumulación de riqueza (monopolios); c) el uso predominante de combustibles fósiles (petróleo, gas, carbón y uranio); y d) la ciencia y la tecnología como instrumentos de control y poder. En conjunto, estos cuatro mecanismos generan un modelo que dilapida la naturaleza y explota el trabajo humano. Estos cuatro soportes siguen siendo postulados ciegamente por el neoliberalismo, y reproducidos, extendidos y ampliados por la mancuerna formada por el poder político (partidos y gobiernos sin distinción ideológica) y el poder económico (mercados, empresas, bancos, corporaciones). La crisis de civilización enfrenta ya problemas graves en todas las esferas, alcanza los espacios geopolíticos centrales (Japón, Europa y Estados Unidos) y, lo que es más preocupante, se niega a aceptar que se encamina hacia el colapso. De aquí al 2050 la población llegará a 9 mil millones, el petróleo se habrá agotado (y seguirán el gas y el carbón), la producción de alimentos será insuficiente y los efectos del cambio climático, amplificados y acumulados, serán, para decir lo menos, de severos a catastróficos.

En una entrega anterior ( La Jornada, 31/1/13) ofrecimos revisar desde una perspectiva ecopolítica el papel que juegan tanto el (neo) zapatismo del EZLN como ese otro zapatismo representado por miles de proyectos alternativos que se originan como resistencias frente a la depredación neoliberal. Ambos coinciden en que son procesos emancipadores que afirman y sostienen (en diferentes grados) el poder social, es decir, la autogestión local y/o regional en territorios concretos. Ambos muestran cómo salir del capitalismo, para utilizar la frase del filósofo francés André Gorz. Si los cinco caracoles han logrado mantenerse en un extenso territorio de Chiapas por fuera de los procesos hegemónicos de carácter político, económico y sociocultural, resulta por igual interesante que en al menos otras 16 regiones del país existan procesos autonómicos que sin ser explícitamente políticos se mueven en función de valores similares. Estos procesos de autonomía social se caracterizan por rasgos tales como la organización colectiva, la asamblea como instrumento supremo para la toma de decisiones, las prácticas productivas orientadas por el respeto a la naturaleza, la conservación de la biodiversidad, el rescate de la cultura, la acumulación social de capital, la creación de bancos, cajas de ahorro populares, mercados justos y orgánicos, la autodefensa. Una revisión de este otro zapatismo, más de 2 mil proyectos o experiencias con diversos grados de avance, permite distinguir 12 objetivos que implementados logran crear territorios liberados:

Hoy, transformación social, significa salvamento, porque vivimos una crisis de la supervivencia de la humanidad, del planeta y de la vida misma. Y esto no se logrará por las dos vías habituales: la electoral o la llamada violencia revolucionaria. La democracia representativa se ha vuelto ya inoperante dado el deterioro, corrupción e ineficacia de las instituciones. La vía violenta es inviable frente a los gigantescos poderes militares de los estados. Entonces “… si no es posible cambiar al mundo, cambiemos de mundo”. Sólo el poder social o ciudadano ejercido en los territorios, primero a pequeña escala y después expandido por la suma de espacios geopolíticos, logrará la transformación necesitada. Como sucede ya en otras partes del mundo, este proceso inédito de carácter ecológico político va ganando reconocimiento dentro de un novísimo pensamiento crítico. Ahí están los movimientos en India basados en el swadeshi de Gandhi, los cientos de ciudades del movimiento transition towns en Europa y otros sitios; las trayectorias populares guiadas por el buen vivir en la franja andina, y especialmente el caso de Cuba, que se ha vuelto un experimento societario de punta porque, más allá del régimen, ha logrado remontar el colapso energético (ver: www.youtube.com/watch?v=Vj_DV5ltdes).lAS ) En México los zapatismos constituyen las semillas del cambio civilizatorio. ¿Lograrán formar un frente amplio social? Escuchemos el silencio.

Fuente:

miércoles, 23 de enero de 2013

ELLOS Y NOSOTROS.I.- Las (sin) razones de arriba.

Enero del 2013.

Hablan los de arriba:
“Nosotros somos los que mandamos. Somos más poderosos, aunque seamos menos. No nos importa lo que digas-escuches-pienses-hagas, siempre y cuando estés mudo, sordo, inmóvil.
Podemos imponer como gobierno a gente medianamente inteligente (aunque ya es muy difícil de encontrar en la clase política), pero elegimos a uno que ni siquiera puede simular que sabe de qué va el asunto.
¿Por qué? Porque podemos hacerlo.
Podemos usar al aparato policíaco y militar para perseguir y encarcelar a verdaderos delincuentes, pero esos criminales son parte vital nuestra. En cambio elegimos perseguirte, golpearte, detenerte, torturarte, encarcelarte, asesinarte.
¿Por qué? Porque podemos hacerlo.
¿Inocente o culpable? ¿Y a quién le importa si eres uno o lo otro? La justicia es una puta más en nuestra libreta de direcciones y, créenos, no es la más cara.
Y aunque cumplas al pie de la letra con el molde que imponemos, aunque no hagas nada, aunque seas inocente, te aplastaremos.
Y si insistes en preguntar por qué lo hacemos, te respondemos: porque podemos hacerlo.
Eso es tener el Poder. Se habla mucho de dinero, riquezas, y esas cosas. Pero créenos que lo que excita es este sentimiento de poder decidir sobre la vida, la libertad y los bienes de cualquiera. No, el poder no es el dinero, es lo que puedes tener con él. El Poder no es sólo ejercerlo impunemente, también y sobre todo, hacerlo irracionalmente. Porque tener el Poder es hacer y deshacer sin tener más razón que la posesión del Poder.
Y no importa quién aparezca al frente, ocultándonos. Eso de derecha e izquierda, son sólo referentes para que el chofer estacione el auto. La máquina funciona por sí sola. Ni siquiera tenemos que ordenar que castiguen la insolencia de desafiarnos. Gobiernos grandes, medianos y pequeños, de todo el espectro político, además de intelectuales, artistas, periodistas, políticos, jerarcas religiosos, se disputan el privilegio de agradarnos.
Así que jódete, chíngate, púdrete, muérete, desilusiónate, ríndete.
Para el resto del mundo no existes, eres nadie.
Sí, hemos sembrado el odio, el cinismo, el rencor, la desesperanza, el valemadrismo teórico y práctico, el conformismo del “mal menor”, el miedo hecho resignación.
Y, sin embargo, tememos que eso se transforme en rabia organizada, rebelde, sin precio.
Porque el caos que imponemos lo controlamos, lo administramos, lo dosificamos, lo alimentamos. Nuestras “fuerzas del orden” son nuestras fuerzas para imponer nuestro caos.
Pero el kaos que viene de abajo…
Ah, ése… ni siquiera entendemos qué dicen, quiénes son, cuánto cuestan.
Y luego son tan groseros de ya no mendigar, esperar, pedir, suplicar, sino ejercer su libertad. ¡Habrase visto tamaña obscenidad!
Eso es el verdadero peligro. Gente que mira para otro lado, que se sale del molde, o lo rompe, o lo ignora.
¿Sabes que nos ha dado muy buen resultado? Ese mito de la unidad a toda costa. Entenderse sólo con el jefe, dirigente, líder, caudillo, o como se llame. Controlar, administrar, contener, comprar a un@ es más fácil que a muchos. Sí, y más barato. Eso y las rebeldías individuales. Son tan conmovedoramente inútiles.
En cambio, lo que sí es un peligro, un caos verdadero, es que cada quien se haga colectivo, grupo, banda, raza, organización, y en su lado aprenda a decir “no” y a decir “sí”, y que se pongan de acuerdo entre ellos. Porque el “no” apunta a quienes mandamos. Y el “sí”… uf… eso sí es una calamidad, imagínate que cada quién construya su propio destino, y decidan qué ser y hacer. Sería tanto como señalar que nosotros somos los prescindibles, los que sobramos, los que estorbamos, los que no somos necesarios, los que debemos ser encarcelados, los que debemos desaparecer.
Sí, una pesadilla. Sí, claro, sólo que ahora para nosotros. ¿Te imaginas de qué mal gusto sería ese mundo? Lleno de indios, de negros, de cafés, de amarillos, de rojos, de rastas, de tatuajes, de piercings, de estoperoles, de punks, de darket@s, de chol@s, de skater@s, de esa bandera de la “A” tan sin nación para comprarla, de jóvenes, de mujeres, de put@s, de niñ@s, de ancianos, de pachucos, de choferes, de campesinos, de obreros, de nacos, de proles, de pobres, de anónimos, de… de otr@s. Sin un espacio privilegiado para nosotros, “the beautiful people“… la “gente bien” para que nos entiendas…. porque se ve a la legua que tú no estudiaste en Harvard.
Sí, ese día sería noche para nosotros… Sí, todo reventaría. ¿Que qué haríamos?
Mmh… no habíamos pensado en eso. Pensamos, planeamos y ejecutamos qué hacer para impedir que ocurra, pero… no, no se nos había ocurrido.
Bueno, en el dado caso, pues… mmh… no sé… puede ser que buscaríamos culpables y luego, pues buscar, no sé, un plan “B”. Claro que para entonces todo sería inútil. Creo que entonces recordaríamos la frase de ese maldito judío rojo… no, Marx no… Einstein, Albert Einstein. Me parece que fue él quien dijo: “La teoría es cuando se sabe todo y nada funciona. La práctica es cuando todo funciona y nadie sabe por qué. En este caso hemos combinado la teoría y la práctica: nada funciona… y nadie sabe por qué.”
No, tienes razón, ni siquiera alcanzaríamos a sonreír. El sentido del humor siempre ha sido un patrimonio no expropiable. ¿No es una pena?
Sí, a no dudarlo: son tiempos de crisis.
Oye, ¿y no vas a tomar fotos? Digo, para arreglarnos un poco y ponernos algo más decente. Nah, ese modelito ya lo usamos en “Hola”… ah, pero qué te contamos, se ve claro que tú no has pasado del “libro vaquero”.
Ah, no podemos esperar a contarle a nuestr@s amig@s que nos vino a entrevistar uno tan… tan… tan… otro. Les va a encantar. Y, bueno, a nosotr@s nos va a dar un aire tan cosmopolita…
No, claro que no te tememos. En cuanto a esa profecía… bah, se trata sólo de supersticiones, tan… tan… tan autóctonas… Sí, tan de región 4… jajajaja… qué buen chiste, deja lo apuntamos para cuando veamos a l@s chic@s…
¿Qué?… ¿no es una profecía?…
Oh, es una promesa…
(…) (sonido de titutata-tatatatá, del esmartfon)
Bueno, ¿policía? Sí, para reportar que vino alguien a vernos. Sí, pensamos que era un periodista o algo así. Se veía tan… tan… tan otro, sí. No, no nos hizo nada. No, tampoco se llevó nada. Es que, ahora que salíamos al club para ver a nuestr@s amig@s, estamos viendo que han pintado algo en el portón de entrada al jardín. No, los guardias no se dieron cuenta de quién. ¡Claro que no!, los fantasmas no existen. Bueno, está pintado así con muchos colores… No, no vimos ningún bote de pintura cerca… Bueno, le decíamos que está pintado con muchos colores, así, muy colorido, muy naco, muy otro, nada qué ver con las galerías donde… ¿qué? No, no queremos que mande ninguna patrulla. Sí, ya sabemos. Pero hablamos para ver si pueden investigar qué quiere decir lo que está pintado. No sabemos si es una clave, o una lengua de ésas raras que hablan los proles. Sí, es una sola palabra, pero no sabemos por qué nos produce escalofríos. Dice:
¡MARICHIWEU!”
(continuará…)
Desde cualquier rincón, en cualquiera de los mundos.
SupMarcos.
Planeta Tierra.
Enero del 2013.

http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2013/01/20/ellos-y-nosotros-i-las-sin-razones-de-arriba/