lunes, 5 de agosto de 2019

NATURALEZA Y CULTURA EN ADELA ZAMUDIO. UN FRAGMENTO DEL CUENTO “NOCHE DE FIESTA” -Carlos Crespo Flores

Para Doña Ercilia

 Blanca Wierthuchter y Virginia Ayllón, han mostrado la estrecha relación de la escritura de Adela Zamudio con el paisaje cochabambino (Ayllón, 2013:39). La escritora cochabambina muestra una gran sensibilidad con la naturaleza del valle cochabambino, principalmente. Podemos imaginar, reconstruir, el paisaje valluno de su época, con la lectura de sus textos. Más aun, evidencia las interacciones del poblador con ella, como parte de la cultura del valle. Estos temas son discutidos en el análisis del fragmento inicial del cuento “Noche de fiesta”, escrito por Zamudio a principios de siglo XX.

El cuento, una historia trágica, inicia con  una descripción del amanecer en una comunidad detrás de la Recoleta, como nos ubica en un momento de la narración. Es un 3 de Mayo, fiesta de la Cruz, evento religioso relacionado con la fertilidad, muy importante en el ciclo agrícola valluno[1].  Es un celeste pálido que observa la narradora en el cielo, un color que suena a sosegada felicidad. Es la alborada valluna. Poco a poco, aparecen los rayos del sol, como hasta el día de hoy, primero en las cumbres del Tunari, y aparece el sol, esplendoroso y triunfante. El día comienza en el valle.

Los campesinos vallunos se levantan más temprano que de costumbre para la fiesta, y se dirigen hacia la feria  de la ciudad, bajando de la cabecera de las cuencas, ubicadas en el cuento en la zona de La Recoleta y Cala Cala, por sendas y atajos, muchas de ellas antiguas, que solo ellos conocen y utilizan.

Arriban a la feria, los varones arreando burros colmados de productos, y las mujeres “cargadas de comestibles, legumbres y hortalizas, frutas, quesillos y huevos” (Zamudio, 2013:79). Las mujeres en la sociedad rural cochabambina, han estado asociadas a la alimentación, por ello cargan en sus k’epis la diversidad productiva del valle, para vender, o tal vez cambiar, en el mercado. Pero, quienes son estos  campesinos? Probablemente piqueros, campesinos independientes, que no pertenecían a un patrón, con su pegujal propio,  y en la zona norte de la ciudad había muchos de ellos, con acceso al agua.

La feria era un espacio controlado por cholas, pequeños productores, por los piqueros. Las mujeres llevan sus mejores trajes, “un pesado rimero[2] de polleras”, de bayeta, multicolores. Caminan rápido para coger un buen lugar en la feria, terminar rápido sus intercambios comerciales, y “reclamar la parte de goce que a cada cual corresponde en aquel Día de la Cruz”. En el camino conversan entre ellas, intercambian información, socializan.

El paisaje que se percibe es húmedo, con mucha vegetación y agua. La zona es atravesada por varias torrenteras, una de ellas es descrita como un “torrente, bramador y terrible en sus crecientes”, baja desde la falda de la montaña, paralela a una vía carretera, hasta “la margen derecha del Rocha”. El cuerpo de agua está “encajonado en dos filas de pedregones apoyadas en dos murallas vegetales: sauces y molles que a gran altura entrelazan sus copas sobre su lecho”. Un exuberante túnel verde es el que nos presenta doña Adela, cortado en un tramo por un “tronco enhiesto, desplomado sobre el torrente”, que sirve de “puente natural a los vecinos”. En un claro del arbolado, se observa “las vagas  lontananzas del valle inmenso”, donde “bajo un cielo lejano, arboledas, llanuras y colinas, se pierden en la bruma del horizonte”. Y como marco del cuadro, tres árboles representativos del valle: sauce llorón, ceibo y una jarca “soberbia cuyo elegante pabellón corona de oro la escena” (Zamudio, 2013:80). En fin, es el valle de Cochabamba, hoy desaparecido.

El fragmento de “Noche de Fiesta”
“La alborada del tres de mayo surgió aquel año más que nunca serena y sonriente en su celeste palidez, se encendieron lentamente áureos fulgores que empezaron a teñir las cumbres; el disco luminoso hizo por fin, en el Oriente, su aparición triunfal, y la poblada vega[3] acabó de despertar al impulso de sus rayos.

En los días de fiesta, las familias labriegas comienzan la faena más temprano que de costumbre. Llegando por atajos y senderos, hombres arreando borricos y mujeres cargadas de comestibles, legumbres y hortalizas, frutas, quesillos y huevos, ingresaban por los caminos de la ciudad, engrosando cada vez más las filas de vendedores en marcha hacia la plaza de feria. Las mujeres, a pesar de su carga, y del pesado rimero de polleras sujeto a su cintura, marchaban apresuradas a cual más. Cruzábanse entre ellas saludos y preguntas y se entablaban diálogos interrumpidos en seguida, porque quien podía, dejaba atrás a las compañeras.

En todos los semblantes, animados y risueños, leíase el ansia de terminar cuanto antes el negocio y volver a la campiña a reclamar la parte de goce que a cada cual corresponde en aquel Día de la Cruz.

Paralelo a la vía carreta, que partiendo de la margen derecha del Rocha, al Norte de la ciudad, asciende hacia la falda de la montaña, un torrente, bramador y terrible en sus crecientes, descienden en línea recta encajonado en dos filas de pedregones apoyadas en dos murallas vegetales: sauces y molles que a gran altura entrelazan sus copas sobre su lecho. Dos cuadras más debajo de esa vía carretera que torciendo hacia la izquierda se dilata a lo largo de la vega, entre aldehuelas y caseríos pintorescos, un tronco enhiesto, desplomado sobre el torrente, estorba el paso. Nadie lo mueve porque sirve de puente natural a los vecinos. La corriente sigue su curso, pero la senda impresa sobre la arena a orillas del arroyo, se desvía hacia un callejón que conduce al río. La gran muralla de árboles termina bruscamente en aquel punto, dejando un claro en que se perfilan las vagas lontananzas del valle inmenso. Más allá de la ciudad, bajo un cielo lejano, arboledas, llanuras y colinas, se pierden en la bruma del horizonte. Formando marco a este claror del cielo, se destacan, a los ojos de quien desciende por la senda del torrente, la obscura y enigmática silueta de tres gigantes: a un lado, un sauce de Castilla y un gran ceibo, y al otro, una jarca soberbia cuyo elegante pabellón corona de oro la escena” (Zamudio, 2013: 79-80).

Referencias bibliográficas
Ayllón, Virginia (2013). Estudio introductorio a Cuentos, de Adela Zamudio.
Zamudio, Adela (2013) Cuentos. La Paz: Plural Editores. 330 pp.

IMAGEN: Un ceibo del pintor Raúl G Prada. 1934.



[1] De ahí la importancia del santuario de Santa Vera Cruz, a cuya fiesta indígenas y cholos han asistido desde tiempo atrás.
[2] Rimero. Montón de cosas puestas unas sobre otras
[3] Vega. Terreno bajollano y fértil (https://dle.rae.es/?id=bQsI20e).

viernes, 12 de abril de 2019

- Los martes de Carlos Franck – MAURIZIO BAGATIN

“E forse quel che cerco neanche c'è” - Giuseppe Ungaretti –

Mallarmé no era su poeta preferido, Ungaretti y los surrealistas excitaban su esprit bohemio…y de Mallarmé se inspiró para los martes en su casita en Tupuraya; una de Borges y otra de Bakunin acompañaban nuestros chuflay, una pizza y muchos Derby negros…humo y libros, tos y bestemmie: el neoliberalismo estaba respirando mal, pronto Goni abandonaría el barco y el orinoquense se perfilaba al poder. Carlos, anarquista e intenso, mientras leía El juguete rabioso me decía: es un país imposible Bolivia, rebelde e ingobernable, desde siempre. Nunca se dónde voy pero siempre llego escribió en Costa Rica - fines papeles de fibra de banano y cubierta hecha con cascara de coco - poesías y aforismos de profunda destilación, separando cola y cabeza, extrayendo el puro corazón, coñac añejado como una obra de arte, me decía en sus días tan lucidos, cuando se comía una lasagna acompañándola de un buen cabernet…

El poeta es Carlos, exiliado, desarraigado, apátrida, soñador amante, amigo de todos los locos de la alucinante Chuquiago…el aparapita, el loco, el poeta, el vago, el borracho, el ultimo. Riéndose de mí hurto en la biblioteca de mí pueblo, para él una colección de poesía de su amado Ungaretti, sustraído o mal prestado de la biblioteca, una lectura segura en lugar de miles imposibles…probablemente inútiles…sin amor…sin pasión.

Hijo del viejo Carlos Franck, barón de la goma y buscador del Gran Paititi, Amigo del insigne Priskos y bibliotecario del emperador, recitaba su tarjeta de visita que me pasó una tarde de muchas Huari y unos inolvidables gnocchi al ragú; no le atraía hablar de su pasado, no amaba recordar, seguía soñando a Helena, la de Costa Rica tal vez, la de Troya, todas las Helenas del globo terráqueo, todas las bellezas que en ella se puedan detener: “Oh, Helena/ dame la inmortalidad/ en un abrazo”…”que todo el universo sea para ti porque tú eres todo el universo para mí...”.

El poeta es Carlos, poeta de la honda claridad, así lo describió Edgar Avila Echazú, un poeta que fue su amigo entre bohemios paceños: “…a otro que introdujimos en esa época y que se conoce muy poco en Bolivia, fue a Kafka el que lo leía era Carlos Franck, leímos a Proust a Rimbaud, que recién se lo estaba conociendo”...”La música para mí era fundamental. Nos reuníamos en el cuarto del loco, de Jaime, o en algún otro cuarto, en el departamento de Carlos Franck, donde había otro amigo nuestro que era conocedor de música y lector, se llamaba Ricardo...”

“La vida solo es una anticipada vacación de la muerte” escribió, y de la suya no me avisaron que tiempo después, cuando los martes ya no eran los mismos y Carlos no estaba sentado frente a su biblioteca de Alejandría, imaginando a su amada…“Sé que jamás volverás/ porque nunca has venido…”.

La última vez que compartimos unas copas me recitó a Cesar Vallejo - del cual había publicado un estudio comparativo con la poesía de Neruda - y Trilce salía de sus labios como laberínticas palabras mudas y musicales al mismo tiempo, una melodía solo para oídos libres, solo para quienes reconocen que el silencio es ser uno mismo demasiado tiempo.

Nota: Casi nadie hoy se acuerda de él, y no se sabe de la existencia de Bella por el Cobalto, plaquette poética publicada en Costa Rica, del ensayo Lo clasico y lo romántico (un análisis comparativo de la poesía de Vallejo y de Neruda) y de todo sus artículos publicados en la revista Hipocampo y en Arte y Literatura, en Costa Rica. Aquí van algunos link para acercarnos al poeta.

http://www.la-razon.com/index.php?_url=/suplementos/tendencias/Carlos-Franck-solidario-soledad_0_2035596581.html https://www.nacion.com/opinion/poemas-para-un-viaje/ADEGPOZ4LZBZTB5Y6JEHCHB6SI/story/ https://criticamedicina.blogia.com/2007/122807-la-creatividad-boliviana-originaria-y-mestiza-de-isla-negra.php


Octubre 2018

miércoles, 9 de enero de 2019

"Cuando la revolución se convierte en el Estado, vuelve a ser mi enemigo": extracto de una entrevista con James C. Scott


Ahora estoy trabajando en el río Irrawady. Los ríos nos cuentan lo que el Homo Sapiens y los Estados hacen a los fenómenos naturales en el mundo. La ingeniería y el represamiento muestran cómo los humanos trabajan, violan el movimiento de la naturaleza o las aves migratorias y también cómo los humanos dan forma a las tierras. El río Irrawady es la autopista de la cultura birmana. Puedes subir y bajar kilómetros y aún encontrar la misma cultura. Pero si vas 20 millas hacia las colinas, es una cultura completamente diferente.

Las culturas se cementan con el agua, como mostró Fernand Braudel con su trabajo en el Mediterráneo. La integración a través de las aguas forma el conocimiento de unos a otros. En 1800 antes del barco de vapor, era más rápido ir de Londres a Sudáfrica, que por diligencia de Londres a Edinburgo, por lo que la gente viajaba por mar.

Los mapas nos engañan y es por eso que las juntas de agua son cruciales. Los estados antiguos siempre se construyen cerca de ríos, costas o planicies aluviales, lo que permite la agricultura (agricultura en terrazas, por ejemplo) y la independencia de otros sistemas.

P: Hablando de agua, ¿cómo vería a los grupos que intentan escapar del sistema estatal contemporáneo, como los piratas, algo que se discute en Zomia, el libro que escribió acerca de la gente de las montañas que escapan del Estado en todo el sureste de Asia y el Himalaya?
J.S .: ¡Si tuviera otra vida, trabajaría en la Zomia húmeda! Los pantanos, las marismas y las costas de manglares son lugares donde las personas huyen y se esconden todo el tiempo.

Veamos los cimarrones del tenebroso Gran Pantano, en la frontera de Carolina del Norte y el norte de Virginia en los Estados Unidos. Al comienzo de la guerra civil, eran 7.000 esclavos fugitivos que vivían en los pantanos. Muchos nacieron allí sin haber visto nunca a un hombre blanco. Algunos no pudieron llegar a Canadá, así que fueron al pantano para que nadie pudiera encontrarlos. Los pantanos tenían mucho que ofrecer: caza y recolección, así como la cultura del maíz.

En las aguas de Malasia vemos patrones similares. El Orang Laut, los gitanos del mar, han estado huyendo del Estado gracias a sus barcos. De vez en cuando trabajaban como mercenarios marinos o "corsarios", vendiendo sus servicios a los sultanes malayos, pero estaban libres del Estado Nación. También viajaban y vivían de una manera casi imposible de rastrear.

Los océanos, al igual que las colinas, son espacios abiertos que dificultan a los Estados el reclutamiento, imponer impuestos o limitar su libertad.
(2018)
Traducción: CCF

viernes, 4 de enero de 2019

LOS INTELECTUALES Y EL PODER PLURINACIONAL Carlos Crespo Flores



 En los últimos sesenta años, por lo menos en tres periodos históricos, intelectuales bolivianos, la mayoría provenientes de la izquierda, se han articulado o fueron cooptados por el poder estatal dominante de ese momento. Son los que diseñaron estrategias y políticas públicas de los gobiernos de turno, pero también son los que elaboran el marco teórico, interpretan y legitiman tales procesos, considerados “revolucionarios”. Son generaciones enteras de académicos y escritores que fueron engullidos por la maquinaria estatal.

El 52’, fueron los Zavaleta, Ayala Mercado, Urquidi, Céspedes, como militantes del MNR o que hicieron “entrismo” al partido de gobierno, quienes “explicaron” la “revolución anti-imperialista”, y/o diseñaron las reformas agraria, urbana o las nacionalizaciones; durante el segundo periodo emenerrista, fueron los Toranzo, Lazarte, Antezana, Molina, que justificaron al “Gonismo” como salida a la crisis del “nacionalismo revolucionario”. Hoy, con el “proceso de cambio”, son los Linera, Calderón, Mayorga, que continúan tal pulsión.

Desde la Vicepresidencia se ha creado el Centro de Investigaciones Sociales (CIS), verdadero “think thank” estatal donde investigadores y cientistas sociales están produciendo la “verdad” del Estado Plurinacional, re-elaborando la historia nacional para justificar el “gobierno indígena”, pues como en la película de Jorge Sanjinés (otro intelectual afiliado), los quinientos años de colonialismo y exclusión indígena concluyen con Evo Morales viajando en el teleférico. Actualmente, de acuerdo a una agenda previamente definida, el CIS es el principal financiador de investigaciones y tesis en el país, por encima de las universidades o centros independientes como el PIEB.

Este 2019 negras tormentas se avecinan sobre la democracia boliviana, y existen múltiples rostros que la visualizan: un presidente que aprovecha su mayoría parlamentaria y el control sobre los poderes judicial, electoral, para buscar re elegirse recurriendo a todos los medios posibles, la mayoría ilegales, vulnerando normas vigentes, particularmente la Constitución. El argumento para lograrlo, que es “un pedido del pueblo”, es típico de dictadores emergentes. Un gobierno que criminaliza y persigue a opositores, defensores de DDHH, activistas disidentes, y todo aquel que piense y actúe diferente al guion del Estado plurinacional. A nombre de establecer un régimen hegemónico, una administración gubernamental que busca el control total del país y sus instituciones, incluyendo sindicatos, organizaciones sociales de base, las universidades autónomas. Más aún, un gobierno que ha convertido el montaje y el espectáculo como método de gestión pública para imponer el terror y el miedo en la población. En suma, la democracia en Bolivia está hoy amenazada.

A pesar de esta realidad, que solo reproduce experiencias autoritarias similares en otros países del llamado “socialismo del siglo XXI”, como Venezuela, Nicaragua o Cuba, hay intelectuales afines al “gobierno de los movimientos sociales” que tienen una lectura diferente del “proceso de cambio” boliviano. Justamente, uno de estos “maestros pensadores” del “gobierno de los movimientos sociales”, en una conferencia internacional, realizó una exposición con el título “Proceso político boliviano: democracia en disputa”. Detrás del título, se hallan algunos supuestos teóricos, necesarios de un par de apuntes críticos. La primera es considerar que los actores sociales en el país, no solo se hallan en las mismas relaciones de fuerza, sino que actúan “habermasianamente”, desplegando comportamientos comunicacionalmente racionales, sea para construir consensos o expandir la hegemonía de un actor sobre los demás. No hay tal, en el mundo real operan relaciones de poder y dominación, y en el caso boliviano, un actor político, el MAS, bajo la jefatura de su “gran timonel” el que busca imponer su voluntad, por las buenas o las malas, por tanto no hay disputa por dar “sentido” a la democracia, sino libertades individuales y colectivas en proceso de ser criminalizadas y conculcadas.

Para quienes defendemos el pensar crítico y autónomo, es hora de empezar a desmontar los postulados y argumentos de estos operadores del “Estado plurinacional”, expresión de la servidumbre voluntaria en el conocimiento. Ese será nuestro aporte a la defensa de las libertades democráticas en Bolivia.
 Cochabamba, enero 2019



lunes, 12 de noviembre de 2018

Aquí hay una flor -maurizio bagatin


"Este texto", nos dice el autor, "debía ser leído a la presentación de la novela Muerta ciudad viva ( editorial 3600 La Paz) de Claudio, en la FIL de Cochabamba, presentación que no se llevó a cabo...aquí va para la lectura y su difusión".
Gracias hermano


Aquí hay una flor

“Todo lo interesante ocurre en la sombra, no cabe duda. No se sabe nada de la historia autentica de los hombres” - Louis-Ferdinand Céline -

Mientras el amigo escritor viaja hacia un invierno napoleónico, para meterse en camisa de once varas - sostiene él mismo - en su Llajta todo lo imaginario, todo lo fantástico y todo lo real que plasmó en letras en su Muerta ciudad viva, se ha ido metamorfoseando brutalmente. Masacrado por la tempestad del progreso. Hoy su novela reaparece. Se fue de parranda no más…un voy y vuelvo a la Nicanor Parra. Y está aquí más viva que nunca.

La novela de Claudio se parece a La Piedad de Miguel Ángel, más por su ejecución que por su esencia, el escritor ha eliminado solamente lo que no servía, lo que no era útil, lo demás todo ya estaba, todo ya existía en este infierno de los vivos, en este paraíso de muertos…y él lo extrae…de una ciudad invisible e invivible, adonde amor y odio se cortejan a plena luz del día, para que luego baje la noche, la noche de Céline en el lenguaje, la noche de Miller en su filosofía, la noche de Bukowski en su moral 

Claudio está persuadido que el amor y el odio se cortejan y van deslizándose sobre el hilo de una navaja, a veces se juntan, se revuelcan y se sacuden, y aunque no se reconozcan, van armando la trama…pluma acida como la del Chueco Céspedes…en este valle fértil, de campiñas que bordeaban la desordenada ciudad, lo conservador se mezcla con lo pícaro, lo tradicional se enfrenta a todo cambio, manteniendo solidas muchas estructuras coloniales, muchos vicios burgueses y muchas leyendas urbanas, Claudio se adueña de un lenguaje puro y sincero, quechuismos y contaminaciones importadas o de paso - de la época que vive - sin conformismo y con pocas gracias da a luz a una visceral joya literaria, que el tiempo - sabio conservador y madurador - nos devolverá mañana con aún más luz y más poesía. Dejémosla madurar, a cada cosa su tiempo, a cada uno su trabajo…y al lobo el rebaño.

La flor nació gracias al estiércol, a una tierra fértil y al cuidado del jardinero, ahora muchas mariposas vuelan a su alrededor, embriagadas por el perfume, alucinadas por el color, hipnotizadas por su belleza.

Esta es la magia del texto, esta es la grandeza de una penetración - ya lo dije varias veces - que a su tiempo logró el Juan de La Rosa de Nataniel Aguirre. 

                                                                                 Hasta la vanidad de la escritura literaria, de aquella mirada larga y profunda que va recogiendo, inventando y mintiendo, parecía ya una calidad desaparecida, que ya no frecuentaba este valle ya no tan fértil, ya no tan cuidado…pero esta novela devuelve la imagen a una tierra, devuelve la palabra a su gente, en este esquizofrénico andar diario, cuando la aun joven democracia ya demuestra sus debilidades, sus mentiras y sus vulgaridades, ahí toda ilusión se va evaporando entre sexo y alcoholes, en un rider on the storm criollo, que no es nada más que un conflicto de identidad juvenil como forma de pensar lo nacional. Es una manera de mirar los conflictos relacionados con lo generacional, lo económico, el género, lo étnico, la sexualidad, las relaciones interétnicas…

Ahí estuvo Claudio, mientras hoy va viajando, imaginándose ser un Mateo Alemán el cual bien sabía que todos vivimos en asechanza los unos de los otros, como el gato para el ratón y la araña para la culebra
Maurizio Bagatin, octubre 2018
Imagen: "A Voyage to the Moon”. Gustav Dore 

viernes, 19 de octubre de 2018

ACADEMIA Y “TRABAJOS DE MIERDA” SEGÚN DAVID GRAEBER -Carlos Crespo Flores-


 En 1930, John Maynard Keynes predijo que los avances tecnológicos nos permitirían trabajar una semana de 15 horas. Sin embargo, parece que estamos más ocupados que nunca. Esos trabajadores que realmente hacen cosas están con cargas de trabajo crecientes, mientras que los contadores de cajas y frijoles se multiplican, señala David Graeber, antropólogo anarquista, que el 2017 ha publicado el libro “Bullshit Jobs. A theory”, un estudio sobre los empleos que no hacen una contribución significativa al mundo, donde los titulares de tales trabajos los consideran una "pérdida de tiempo" y piensan que su desaparición no haría ninguna diferencia o que el mundo sea un lugar mejor. Una de las instituciones estudiadas son justamente las universidades.

1.   El concepto


Los “trabajos de mierda” (bullshit jobs) son "formas de empleo vistos como completamente inútiles por quienes las realizan", pues "no hacen una contribución significativa al mundo". Los titulares de tales trabajos los consideran una "pérdida de tiempo" y piensan que su desaparición "no haría ninguna diferencia o que el mundo sea un lugar mejor". U “trabajo de mierda” es una forma de empleo completamente inútil, innecesario o pernicioso que incluso el empleado no puede justificar su existencia (Graeber, 2017: 17).

Refinando la definición, el antropólogo norteamericano afirma que los “trabajos de mierda” no son solo aquellos inútiles o perniciosos; por lo general, también tiene que haber cierto grado de simulación y fraude. El titular del trabajo debe sentirse obligado a fingir que, existe de hecho, una buena razón por la cual su trabajo existe, incluso si en privado, encuentra tales afirmaciones ridículas. Tiene que haber algún tipo de brecha entre pretensión y realidad (Graeber, 2017: 20).

Yendo más allá, cuando la gente habla de “trabajos de mierda”, por lo general se están refiriendo al empleo que implica ser pagado por trabajar para otra persona, con o sin salario (la mayoría también incluiría consultorías pagadas) (Graeber, 2017: 21).

Definición final: un “trabajo de mierda” es una forma de empleo remunerado que es tan completamente inútil, innecesario o pernicioso que incluso el empleado no puede justificar su existencia, aunque, como parte de las condiciones de empleo, este se sienta obligado a fingir que este no es el caso (Graeber, 2017: 22).

2 "Trabajos de mierda" en la academia


Uno de los rasgos de la universidad pública como la boliviana, es que esta se organiza alrededor de criterios administrativos y político-partidarios, antes que académicos. La relación básica docente-alumno, a partir de la cual se debe construir la institución, ha sido sustituida por una infinidad de procedimientos, regulaciones, y atravesada por relaciones de clientelismo, padrinazgo entre sus miembros, tanto que la práctica académica es el último y oscuro eslabón de la cadena de mando.

Bullshitization es un problema para la academia, afirma David Graeber. En la mayoría de las universidades hoy en día -y esto parece ser cierto en casi todas partes- el personal académico cada vez pasa menos tiempo estudiando, enseñando y escribiendo cosas, y cada vez más midiendo, evaluando, discutiendo y cuantificando la forma en que estudian, enseñan y escriben sobre cosas (o la forma en que se proponen hacerlo en el futuro). Según informes, las universidades europeas gastan al menos 1.400 millones de euros al año en aplicaciones fallidas de subvenciones. Ha llegado al punto en que "administración" ahora ocupa tanto tiempo de la mayoría de los profesores, que quejarse es el modo predeterminado de socializar entre los colegas académicos; de hecho, insistir en hablar sobre el último proyecto de investigación o idea de curso, es considerado algo grosero.

Bullshitización=incremento personal

Graeber señala que el incremento en estas “tareas de mierda” ha coincidido con un crecimiento sustancial en la administración universitaria y el personal de apoyo. De 1985 a 2005, señala, la población estudiantil y docente en los colegios y universidades aumentó en un 50%, mientras que la administración aumentó en un 85%, y la cantidad de personal administrativo aumentó en un 240%. Esta es una tendencia que nuestra universidad también comparte.

En teoría, estos son personal de apoyo. Existen para facilitar el trabajo de otras personas. En la concepción clásica de la universidad, al menos, están ahí para salvar a los académicos el problema de tener que pensar en cómo organizar las asignaciones de aulas o autorizar los pagos de viaje, lo que les permite, en cambio, pensar grandes pensamientos o documentos de grado. Sin duda, la mayoría del personal de apoyo todavía realiza ese tipo de trabajo. Pero si esa fuera su función principal, lógicamente, cuando se duplican o se triplican, como resultado los profesores e investigadores deberían tener que hacer muchas menos tareas administrativas. En cambio, parecen estar haciendo mucho más, concluye el profesor de Goldsmiths College (University of London).

Feudalismo gerencial

Graeber cree que el problema es una versión del "feudalismo gerencial":

Las personas ricas y poderosas siempre se han rodeado de llamativos séquitos; no puedes ser realmente magnífico sin uno. En la corporación contemporánea, la acumulación del equivalente de los criados feudales a menudo se convierte en el principal principio de organización. El poder y el prestigio de los gerentes tienden a medirse por el número de personas que trabajan para ellos. Por lo general, se mantiene a los trabajadores de oficina, aunque literalmente no estén haciendo nada, para que no se vea afectado el prestigio de alguien. Esta es la verdadera razón de la explosión del personal administrativo en la educación superior. Si una universidad contrata a un nuevo rector o decano. Entonces, para asegurarse de que se siente apropiadamente impresionante y poderoso, el nuevo contratado debe contar con un pequeño ejército de lacayos. Se crean tres o cuatro posiciones -y solo entonces comienzan las negociaciones sobre lo que realmente harán.

Trabajos de cuidado y bullshitization

Su hipótesis es que la educación superior ha sido particularmente susceptible a la bullshitización porque la academia es un tipo de lugar de encuentro del sector de cuidados -definido en su sentido más amplio, como una ocupación que implica cuidar, fomentar o promover la salud, el bienestar o desarrollo de otros seres humanos- y del sector creativo. La creciente prevalencia de una perspectiva gerencial en estos dominios significa que sus profesionales están "obligados a pasar proporciones cada vez mayores de su tiempo pretendiendo cuantificar lo no cuantificable".

La escena es en una oficina de la universidad pública, el número de administrativos es el doble que el académico, realizando funciones irrelevantes al quehacer académico: portero, mensajero, telefonista, secretarias y asistentes de dirección. Una reorganización seguramente reduciría a la mitad el personal de apoyo necesario.

Servicios y administración: "trabajos de mierda"

Graeber considera que estos trabajos en el sector servicios y administrativos son 'trabajos de mierda', un término conciso que enfatiza su aparente sin sentido. Observa que la expansión de empleos en estos dos sectores ocurrió junto con la eliminación de empleos productivos, en los que los trabajadores interactuaban con el mundo y hacían cosas tangibles (aunque a veces virtuales). La mayoría de los trabajadores restantes solo pasan una fracción de su tiempo haciendo el trabajo por el que creen fueron originalmente contratados; se gasta más tiempo realizando tareas “de mierda” moral y políticamente desalentadoras. Solo una pequeña fracción de este resto todavía tiene el tipo de empleo que muchos de los últimos creyeron que inicialmente estaban entrando.

Fuentes
Graeber David (2018) Are You in a BS Job? In Academe, You’re Hardly Alone

Graeber David (2017) Bullshit Jobs. A theory. Simon & Schuster. 333 pp.

jueves, 27 de septiembre de 2018

JORGE ZABALA ANARQUISTA


Carlos Crespo Flores
2018

Estudiar el pensamiento del escritor cochabambino Jorge Zabala es un trabajo por realizar, y será tema de un conversatorio en preparación por parte de sus amigos. Es que Zabala fue un adelantado a su época, tenía la ventaja de no haber sido contaminado por ideologías autoritarias en su formación, como el marxismo, nacionalismo, fascismo, indigenismo, por tanto, pudo desplegar un pensamiento autónomo y abierto.
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Una de las influencias de Jorge, sin duda, ha sido el anarquismo. En 1970 escribe “Exorcismos”, un libro de ensayos sobre cultura, donde la veta libertaria esta visible. Estaba actualizado con la impronta juvenil de los 60’s, como se sabe, un movimiento de claro contenido anarquista en muchas de sus facetas organizativas. Como muestra el libro, conoció Sartre, la Nueva Izquierda Norteamericana, el Black Power, Marshall McLuhan, la escuela de Frankfurt, pero sus inclinaciones ácratas son la fuente inspiradora.

Desde esta veta llama la atención sobre las instituciones cada día “más perpetuantes y absorvedoras”, particularmente estatales, y exclama sobre “el hastío hacia los que administran la bondad”. Asimismo, realiza una crítica severa al “arte para el pueblo” promovido por el “socialismo latinoamericano de Estado”, como Cuba y Chile (eran los tiempos de Salvador Allende) y defiende “formas de pluralismo o anarquismo socialista”, para “proveer esa participación unánime”.

Frente a la moral espartana, controlada por el Estado, muy similar al autoritario “socialismo real”, el ensayista hace referencia a las “normas anarquizantes” de la escuela cínica en Grecia, quienes “sustituyen el amor matrimonial por el amor libre, en un ansia de retorno a la naturaleza y desprecio a las instituciones sociales, pues creen que el sabio no necesita leyes, ni gobierno ni autoridad, porque le basta su propia moral de renunciación”. En el artículo “las maneras anarquistas”, Zabala recupera al “príncipe y explorador anarquista” ruso Piotr Kropotkin y su estrategia de “solidaridad comunal y gobierno propio”, como son las diversas formas de asociaciones libres, pues “es esa acción libre en que se dibuja la nueva poética humana, de manera que el hombre goce de sus derechos como tal”. Inscrita dentro de lo que denomina “razón sensual”, destaca los aportes hedonistas de Oscar Wilde, su rechazo de “mentalidades como la griega que reconoció la esclavitud, o la cristiana que reconoció el dolor”; y la comprensión del socialismo libertario como revolución estética e intelectual que ha vibrado “con su influjo” en la movida del 60’, como “las almas bellas de París, los hippies-anarquistas en California, seudomarxistas de Berlín, y liberales en Praga”.

 Y su actitud en si misma era anti-autoritaria. No tenía respeto por intelectual o académico alguno, por más famoso que fuera, y lanzaba sus profundas, irónicos y graciosos comentarios y preguntas. Se podría decir que Jorge Zabala fue uno de los primeros punks de la escena intelectual local.
   
Amaba la ciudad y el paisaje valluno. De hecho, el seudónimo de su columna en Los Tiempos era Jorge Agrícola. Mientras tanto, me quedo con la imagen pintada por el poeta Eduardo Mitre: “porque ¿quién eras tú, /Jorge Zabala, /sino la palabra imprevista, /la imagen insólita/que de pronto saltaba por encima/de nuestras tazas de café/como un pez espada/decidido a no perecer en peceras de papel/ni menos en las aguas/inseguras de la memoria?”.