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miércoles, 5 de julio de 2023

EL ANARQUISMO EN BOLIVIA DESPUÉS DE LA REVOLUCIÓN DE 1952. UNA PERIODIZACIÓN (1952-2022) -Introducción- CARLOS CRESPO FLORES

 EL ANARQUISMO EN BOLIVIA DESPUÉS DE LA REVOLUCIÓN DE 1952. UNA PERIODIZACIÓN (1952-2022),  es un documento que se presentará como ponencia en la mesa “Anarquismos en Bolivia: Un abordaje desde la diversidad política y epistémica”, coordinada por Ivanna Margarucci y Laura Arraya, en el marco del XI Congreso de  la Asociación  de Estudios Bolivianos (AEB), Sucre, julio de 2023. A continuación, la introducción al texto.


Introducción

Mientras escribo estas líneas, el movimiento libertario anarquista en Bolivia casi ha desaparecido de la escena pública. La crisis política de 2019 terminó por fragmentarlo aún más. Este es un proceso que se viene dando desde 2012, cuando se dio el infame “Caso Bombas”. ¿Qué pasó? ¿Qué factores o destinos se han confabulado para llegar a esta situación? Estas divagaciones me llevaron a la necesidad de conectarme con el pasado inmediato, posterior a la revolución de 1952, hito histórico a partir del cual el anarquismo boliviano también pasó a la clandestinidad. Este ensayo es un esquema de interpretación, que pretende incentivar futuros trabajos sobre el movimiento libertario en el país, luego de la revolución de 1952. 

Existen varios estudios sobre la historia del anarquismo boliviano, que se remontan a la revolución de abril (Lehm y Rivera, 1988; Rodríguez, 2010; Margarucci & Godoy Sepúlveda, 2018; Margarucci, 2021), donde se evidencia que el proceso revolucionario, hegemonizado por nacionalistas y comunistas, liquidó el movimiento anarquista. Su principal expresión organizada, la Federación Obrera Local (FOL), desapareció del escenario político, reemplazada por la Central Obrera Boliviana (COB) y sus sedes departamentales.

 ¿Pero, cual ha sido la trayectoria posterior del anarquismo boliviano? ¿Es un destino que los anarquistas bolivianos sean “los perdedores de la historia”, como sugiere un libro sobre el movimiento, previo a la revolución de abril? Es un campo a investigar.  El presente texto, pretende contribuir a dar respuesta a estas problemáticas y preguntas. Con este propósito, se propone una periodización, entre 1952-2022, distinguiendo cuatro periodos, donde se observan ciclos de emergencia y esplendor, con los de aislamiento, paso a las “catacumbas” y hasta clandestinidad.

 En lo que sigue buscaré operacionalizar el concepto de “generación del eslabón perdido” (missing link generation) trabajado por Dana Williams y Jeffrey Shantz en su biografía del ecólogo anarquista Howard J. Ehrlich. Generación del eslabón perdido hace referencia a los activistas anarquistas activos entre los 70’s y el periodo pre Seattle (1998). Era la coyuntura Reagan-Thatcher, autoritario, conservador, y de aislamiento del movimiento anarquista. Pero, hubo algunos colectivos e individualidades que implementaron actividades que permitieron mantener y reproducir las ideas anarquistas, o introdujeron muchas novedades teóricas, estratégicas y tácticas, que luego sustentaron o inspiraron la posterior resurgencia libertaria. Una de ellas fue la revista Social Anarchism, que impulsó Ehrlich, se nos dice ( Williams & Shantz, 2016).

 Mucho de lo narrado, desde finales de los años 80, es producto de mi participación, como investigador y activista, en el movimiento libertario, hasta el día de hoy. De ahí el mayor énfasis en Cochabamba, bioregión de donde vengo y de donde proviene mi experiencia. La mayor parte de la bibliografía , en particular fanzines (ver Bibliografía para una lista revisada) y revistas, forman parte del archivo documental de la Biblioteca Cesáreo Capriles (Paukarpata). Agradezco a Gustavo Soto, por los comentarios y aportes al documento.

Carlos Crespo Flores

INCISO/FACSO-UMSS



martes, 25 de junio de 2013

Brasil - ¡Lxs anarquistas de Porto Alegre responden, desmienten y denuncian!



* Carta abierta de la Coalición Anarquista y Libertaria de Porto Alegre en respuesta al gobernador de Rio Grande do Sul Tarso Genro

Esta carta, elaborada por diversos colectivos anarquistas, en nombre de la Coalición Anarquista y Libertaria de Porto Alegre, es para contestar las afirmaciones irresponsables y equivocadas del gobernador Tarso Genro en relación a la militancia anarquista. El gobernador demuestra una comprensión erronea y una mala intencion en relación a la militancia anarquista, acusándola de “vandálica, violenta, desorientada, antidemocrática e inclusive de fascista”. Como anarquistas, repudiamos vehementemente estas declaraciones. El anarquismo es una filosofía política seria, con una gran producción teórica y una rica historia de luchas sociales, organización popular y reinvención de prácticas de libertad. Está presente en Porto Alegre desde hace más de un siglo y va a continuar actuando en la lucha por una sociedad libre de cualquier forma de dominación y autoritarismo.

El anarquismo no es antidemocrático, sino radicalmente democrático. La militancia anarquista tiene como pilares la democracia directa, la autogestión y la horizontalidad en la organización de los procesos colectivos de toma de decisiones. Y cabe destacar que es precisamente en nuestro compromiso profundo con la democracia directa donde reside el principal punto de discordancia de la militancia anarquista con partidos políticos que se identifican de “izquierdas”, dado que estos operan de manera burocrática y vertical. Defendemos el mantenimiento de nuestros valores de toma de decisión horizontal, mientras que los gobiernos, incluso los constituidos por partidos de izquierdas, pasan demasiado tiempo preocupando en hacer alianzas para conquistar o mantener el poder, y parece que sólo escuchan a la población cuando esta sale a gritar en las calles.

El anarquismo no lucha contra las instituciones democráticas, sino por la democratización radical de estas instituciones. La militancia anarquista está en la génesis de la formación de sindicatos y del fortalecimiento de la clase trabajadora, que incluso hoy en algunos países continúa alineada con el anarcosindicalismo, construyendo sindicatos fuertes que toman las decisiones de manera horizontal y repudian los privilegios y negociaciones de los dirigentes de los sindicatos. La militancia anarquista también ha construido escuelas racionalistas y libertarias, centros de cultura y bibliotecas libres en favor de una educación libre de autoritarismo y accesible a todos y todas. En una época en la cual el sistema escolar era segregado por sexos y dominado por la Iglesia Católica y por la Educación Moral y Cívica, lxs anarquistas creaban escuelas mixtas, sin exámenes y libres de castigos corporales. Esas bellas iniciativas que marcaron nuestra Historia sólo fueron cerradas por ataques promovidos por el gobierno brasileño de la época, que desmanteló escuelas, bibliotecas y sindicatos. Como minoría política, sufrimos en nuestra história innúmerables episodios de persecusión y terror promovidos por capitalistas y gobernantes de diferentes nacionalidades. Pero siempre resurgimos. Hoy el anarquismo está presente en la autogestión de fábricas y en el campo, en escuelas, hospitales y comunidades. Mantenemos bibliotecas, compartimos conocimiento, promovemos debates, revindicamos justicia, nos organizamos de acuerdo con nuestros valores, vivimos construyendo autonomía en relación a este sistema capitalista injusto. En Grecia, tenemos la experiencia actual de hospitales que operan autogestionadamente gracias al compromiso de voluntarios, trabajadores y pacientes que toman decisiones sobre el funcionamiento de cada hospital, en un contexto en el cual la salud pública ha sido atendida con negligencia o abandonada por el gobierno.

El anarquismo también está radicalmente en contra de todas las formas de violencia y opresión. Luchamos contra el racismo, el machismo, la homofobia, la xenofobia, los desplazamientos forzados, el extermínio de lxs jóvenes que viven el las periferias, y la explotación del trabajo salarial. Estamos en contra de toda forma de violencia institucionalizada como los manicomios, prisiones y cuarteles, y a favor de la libertad de todas las personas. Lxs anarquistas están siempre presentes en la lucha contra el fascismo en cualquier lugar del mundo, integrando frentes antifascistas y luchando del lado de las poblaciones oprimidas. Estamos en contra de las diversas formas de violencia, humillación, prejuicio, acoso, explotación y castigo y nos posicionamos a favor del fin de las opresiones. En Grecia, por ejemplo, grupos anarquistas ofrecen abrigo y apoyo a inmigrantes que son perseguidos por la extrema derecha, mientar que la izquierda partidista no se pronuncia ni hace nada respecto a estas agresiones motivadas por la xenofobia.

Al contrario de lo que el gobernador y las élites creen, la comunicación entre anarquistas a nivel internacional no es una relación nueva, y si una de las bases históricas del anarquismo. El internacionalismo es un valor preciado en la militancia anarquista que significa afirmar la experiencia de compasión, solidaridad y aprendizaje que supera las barreras físicas, culturales o lingüísticas, y la identificación con toda la humanidad independientemente de la nacionalidad. No creemos en fronteras y mantenemos la comunicación con muchas personas que también se identifican con el anarquismo, para intercambiar experiencias sobre formar de organización y lucha contra las opresiones, para circular diferentes lecturas, relatos de experiencias y pedir y manifestar solidaridad, asi como esperamos que otros grupos políticos dedicados a luchar por una justicia social también lo hagan. Apoyamos a las poblaciones oprimidas por todo el globo en sus luchas contra la opresión y en favor de la autodeterminación.

Cabe destacar que eso no tiene relación alguna con “tácticas de guerrilla” o “terrorismo”. Repudiamos cualquier acto terrorista, pues terrorismo es una opresión y trata las vidad humanas como objetos; y somos contrarios a cualquier forma de objetificación. No nos alistamos en ejércitos, sean oficiales o paramilitares, pues repudiamos el terror que los militares y otros grupos armados imponen a las poblaciones civiles desde que llegaron a este y otros continentes.

No es necesario ser anarquista para defenderse, basta con no aceptar ni naturalizar una agresión. Incluso si algunxs jóvenes y adolescentes usan símbolos y banderas anarquistas en las manifestaciones, la resistencia en las calles no es algo exclusivo de los anarquistas: se trata de prácticas comunes en todas las poblaciones que se sienten agredidas por aparatos represores. El uso de escudos y bastones que el gobernador y la Brigada Militar llaman de “tácticas de guerrilla orientadas por anarquistas internacionales”, son en verdad bastante bien conocidas desde la antigüedad. En los últimos años estas prácticas han sido registradas en vídeos de manifestaciones y protestas en otros países como en Turquía, y divulgadas masivamente a través de Internet y de los medios de comunicación de gran circulación. Mas allá de la filosofía política anarquista, las prácticas de autodefensa están relacionadas con el instinto de supervivencia.

En el caso de que el gobernador esté en contra de que la población se proteja de la violencia policial y considere que divulgar la información de que el vinagre proteje de los efectos del gas lacrimógeno sea una “táctica de guerrilla”, tal vez signifique que según el gobierno los manifestantes deben sufrir estas agresiones indefensos. Tal vez, esta consideración del gobierno incluso acepte que se detenga de forma arbitraria a las personas por llevar vinagre (como ocurrió en Sao Paulo en la última semana), asi como las invasiones a espacios culturales (como ha ocurrido en Porto Alegre recientemente), agresiones físicas a los periodistas y encarcelamientos sin motivo. ¿Son estas las prácticas que concuerdan con la visión de democrácia de su partido? Desde un punto de vista libertario, ver que este y otros gobiernos no respetan las reglas de la própia democracia que dicen defender, sólo refuerza el convencimiento cada vez más obvio de que este modelo de democracia representativa no sólo no lleva a una sociedad más justa, sino que no pasa de una farsa.

Siguiendo la línea de criminalización de organizaciones populares y movimientos sociales, contestamos la absurda acusación de “coordinar los actos de violencia” y cuestionamos la propia capacidad de investigación de la policía y la fundamentación de tales hipótesis. Según el Consejo Nacional de Justicia, la policía archiva casi el 90% de los casos de homicídio, y consigue resolver menos del 5% de los casos. Si la policía no tiene competencia ni siquiera para investigar crímenes contra la vida (que se supone que son su prioridad), cómo podemos creer que tenga competencia para comprender los movimientos sociales, lo cual exige un profundo conocimiento teórico y reflexivo sobre Sociología, Historia y Teoría Política, además de experiencia en organizaciones horizontales? En lugar de conocer profundamente y tratar a los movimientos sociales de forma seria y con respeto, la Brigada Militar insiste en lanzar acusaciones sin fundamento ni autocrítica, demostrando su ideología autoritaria y contraria a las organizaciones populares.

Manifestamos nuestro rechazo a la intensificación de la persecución policial y las prácticas de espionaje sobre los movimientos sociales, en especial sobre la militancia anarquista. Debido a las grandes obras para los megaeventos de la Copa Mundial de Fútbol, el Estado brasileño ha intensificado la violencia sobre las poblaciones mas vulnerables y sobre los movimientos sociales. Según la Asociación Nacional de los Comités Populares de la Copa, la previsión es que 250 mil familias sean desalojadas a la fuerza durante los preparativos de la Copa en 2014 en Brasil. La Agencia Brasileña de Inteligencia divulgó un boletín el día 7 de Junio, en el cual anunciaba la intensificación de las prácticas de espionaje e infiltración de agentes provocadores dentro de los movimientos sociales con el claro objetivo de desmovilizar las organizaciones sociales, tal y como lo exige la FIFA. Considerando el gasto de 4 millones de R$ en la compre de armas llamadas erróneamente “no letales” que serán usadas en acciones de represión contra manifestaciones populares en el estado de Rio Grande do Sul, y la falta de posicionamiento del gobernador al respecto del Régimen de Excepción impuesto por la Ley General de la Copa, todo indica que el gobierno está de acuerdo con esta suspensión de la democracia y con la represión de las manifestaciones populares. Este proceso de militarización de la seguridad pública y la expansión del Estado de Vigilancia contribuye además con el aumento de la violencia sobre las poblaciones de las periferias y con la persecución de movimientos sociales, y consiste un brutal ataque a la libertad de expresión y de organización.

Cabe cuestionar también la complicidad del gobernador Tarso Genro con el grupo RBS, conocido por sus campañas de difamación y criminalización de los movimientos sociales e incluso del propio Partido de los Trabajadores; tantas veces criminalizado por esta compañía de comunicación y márketing del gran poder político. El mismo hecho de que las acciones desmedidamente violentas de la policía en Porto Alegre se den siempre que la manifestación se aproxima al edificio de la RBS ya denuncia el vínculo entre los intereses económicos del gobierno y esa empresa de comunicación. Las declaraciones del gobernador del pasado viernes 21 de junio parecen apuntar una creciente afinidad ideológica entre ellos. Estamos a favor de una política de decisión horizontal, una democracia directa y no al servicio de dirigentes de conglomerados empresariales y mediáticos.

Por fin, el anarquismo no es una doctrina, y si una filosofía política. No seguimos órdenes, dogmas o intereses de grupos empresariales a diferencia de otros grupos políticos verticalizados y centrados en el castigo, el miedo y la obediencia. Repudiamos cuanquier forma de silenciamiento y violencia, y llamamos a todxs a conocer más sobre la História del Anarquismo y acerca de sus prácticas de autogestión y democracia directa, con el fin de abolir prejuicios sobre el anarquismo como los expresados anteriormente, y construir una sociedad libre de cualquier forma de dominación y autoritarismo.


miércoles, 27 de febrero de 2013

Los gobiernos, los particulares

Hoy en la madrugada vi a un hombre de mi edad y a su hijo, de poco más de veinte años, golpear, patear a un pequeño hombre de sesenta años, al que acusaban de haberles robado un pollo, y que no se defendía para nada. Los golpeadores son vendedores de un mercado del centro. El golpeado quizá tenía hambre. Cuando uno de los circunstantes intervino, retratando la situación como un abuso, golpear a alguien que no responde a los golpes, que sólo se cubre la cabeza o las vísceras con los brazos, que ni aun dice una palabra (ellos le repetían: "por qué robas"), el comerciante lo acusó de ser cómplice, lo amenazó con la policía, le ordenó que "circulara". El hijo del comerciante habló de que el defensor del hombre a quien agredían se estaba "amotinando" -- palabra que alude al cuestionar la autoridad del jefe o capitán de la tripulación de un barco, durante el viaje.

Así se me hace que actúan los gobiernos: deforman las situaciones, mienten (cuántos "profesionales" educados para engañar al servicio de la conspiración ocho o más horas a diario contra la gente de a pie que es el gobierno); y abusan, golpean al inerme, se valen de su disponer de la fuerza (cincuenta mil o cien mil hombres y mujeres que se entrenan a diario para golpear, herir, matar, los policías y militares en este país; no averiguaré el número exacto), matan, hacen matar a los indefensos; roban, se embolsillan los bienes de todos.

Oí al circunstante conversar con un guardia de seguridad privada y con la empleada de una comidera: ellos compartieron su mirada y su opinión: un abuso.

lunes, 25 de febrero de 2013

miércoles, 30 de enero de 2013

¡Anarquistas! CARICATURAS DE AYER Y HOY

Por Manuel de los andamios

El que la mayoría de la población maneje y reproduzca prejuicios contra los anarquistas no debería ser ya ninguna novedad. Hace mucho que ese fenómeno acompaña los pasos de estas ideas y de quienes se han propuesto vivirlas y promoverlas. Ciertamente es un problema que hay que afrontar si acaso nos mueve el deseo de invitar a discutir puntos de vista más allá de nuestros reducidos círculos de gentes y espacios. Por eso nace este pequeño escrito, para analizar la situación y contribuir al debate en torno a las formas de superar la querella, entendiendo que si bien parte importante de los prejuicios han sido alimentados desde “afuera”, también tenemos nuestra propia cuota de responsabilidad pasada y presente en torno a ello.

Las caricaturas que se manejan son variadas. La más recurrente y constante en el tiempo sin duda es la del anarquista como sinónimo de terrorista pone-bombas. Pero antes de detenernos en ella pasaremos revista por otras que si bien parecen lejanas en el tiempo, no falta la ocasión en que retornan resignificadas al presente, y no precisamente para ayudarnos.

Caricaturas de ayer…
Durante las primeras décadas del siglo XX el anarquismo estaba estrechamente relacionado con el sindicalismo, por ello muchas de las caricaturas construidas en ese entonces tenían que ver con el rol activo que desempeñaban aquellos en el mundo de las organizaciones laborales revolucionarias. Se decía que los ácratas (y también los socialistas) eran agitadores profesionales. Gente floja que solo se dedicaba a interrumpir la paz social e impedir por medio de las huelgas la libertad de trabajo. Alborotadores, enemigos de la civilización y el progreso económico, delincuentes, “apaches”. Desquiciados que veían males en donde no los había, sembradores de odios infundados. Vividores. Esos eran los conceptos que se utilizaban para calificar a los llamados agitadores profesionales. Con el tiempo, esa denominación se unió a la idea del agitador extranjero, es decir, un tipo que inyectaba doctrinas foráneas a los apacibles trabajadores locales (Cómo si la idea de Estado, Iglesia y Capital, así como la lengua, no hubiesen sido introducidas desde afuera). El internacionalismo a ultranza de los revolucionarios de entonces y sus constantes llamados en contra de las guerras estatales, era utilizado por los patrioteros para justificar la idea de que los anarquistas servían con sus desórdenes a intereses foráneos. A los libertarios de la región chilena se les acusó de servir al Estado peruano, en esa región ocurrió lo mismo, en los Estados Unidos de la Primera Guerra Mundial se sostuvo que los IWW de allí, trabajaban para el Estado Alemán.

Todas estas imágenes no fueron construidas al azar, al contrario, fueron explotadas con el claro objetivo de desprestigiar a los revolucionarios, atacar a sus organizaciones y desvirtuar y deslegitimar las luchas de los trabajadores. La idea también era aislar a los subversivos, levantando la dualidad “trabajadores honrados y pacíficos versus trabajadores flojos y levantiscos”. ¿Quiénes estaban detrás de estas caricaturas? La clase política gobernante, la oligarquía, sus senadores y diputados, y sobre todo su prensa, con El Mercurio a la cabeza, naturalmente. No faltaron los trabajadores que hicieron eco de la misma creencia. Fruto de tan patriótica unión fue la dictación en 1918 de la Ley de Residencia con la cual echaron del país a varios compañeros antiautoritarios cuyo crimen, además de no aguantar la miseria ambiente, no era otro que haber nacido por casualidad en otro punto de la Tierra. En Argentina y por los mismos motivos, habían aprobado esa Ley en 1902.

Hoy en día el vínculo entre los anarquistas y las organizaciones laborales no es tan estrecho como en ese entonces. Por lo mismo la idea de estos subversivos como provocadores de huelgas no es manejada por los medios. En ese caso prefieren utilizar la imagen del “comunista” consolidada tras el declive de la presencia ácrata en este país. A lo que sí se recurre de vez en vez, es a vincular a los difusores libertarios con supuestas relaciones de subordinación y financiamiento desde cúpulas extranjeras. Esa tesis se utilizó por ejemplo en el “Caso Bombas” (desde Italia, se dijo).

Este último fenómeno en todo caso no es exclusivo de los antiautoritarios, pues lo mismo ocurrió con los comunistas cuando se les señalaba que eran “pagados desde Moscú y La Habana”, con los activistas que luchan contra los megaproyectos energéticos cuando son acusados de ser pagados por grupos y ONG´s europeas, y últimamente con las comunidades autónomas del pueblo mapuche, apoyadas y entrenadas según la prensa por las FARC e incluso por la ETA.

Anarquía y petardos. Una constante histórica e histérica.
Como se ha esbozado más arriba, la imagen más recurrente sobre los anarquistas es la de un pone-bombas. Acá no interesa discutir si la colocación de artefactos explosivos en lugares no habitados es o no una estrategia útil para el contexto actual en los sitios puntuales en que convivimos. Eso vale para otra reflexión. Esta es una conversación sobre estereotipos. Y si de caricaturas hablamos, no podemos obviar que el anarquismo a nivel mundial ha sido identificado con las bombas.

El origen histórico de esta relación se vincula con el desarrollo en Europa durante las últimas décadas del siglo XIX de la llamada “propaganda por el hecho”, que –en parte- consistió en una estrategia de acción en donde el asesinato selectivo de altas personalidades consideradas enemigas de los trabajadores y los anarquistas, cumplía el objetivo de hacer justicia, llamar la atención, agudizar conflictos, etcétera. Así cayeron presidentes, reyes, generales y ministros. Además, también se atentaba contra los espacios y edificios representativos de los principales pilares de la sociedad autoritaria de entonces, a saber: Estado, Capital e Iglesia. Las expresiones de violencia política libertaria se trasladaron a otras partes del mundo, alcanzando especial notoriedad en ciudades como Buenos Aires. En Chile la imagen se alimentó con algunos atentados que si bien no fueron del todo aclarados en cuanto a su autoría, fueron vinculados inmediatamente a los anarquistas (1911, 1912, 1913, 1918, 1920).

La propaganda por el hecho era aceptada y difundida por sus protagonistas y por un sector particular y minoritario del heterogéneo movimiento anárquico, pero por la acción conjunta de los medios masivos de comunicación, se perpetuó la idea de que así eran en general todos los anarquistas (¡ay de los tolstoyanos!). Y sin embargo el uso de la violencia política generaba y genera numerosas disputas y peleas internas entre los propios ácratas.

Cuando ya avanza el siglo XXI estas imágenes vuelven a surgir de la mano de los cientos de atentados explosivos que han sido atribuidos, con razón y sin ella, a los anarquistas. Hace unas décadas eran los grupos marxista-leninistas los catalogados como dinamiteros, caricaturizando de igual forma a la generalidad del espectro socialista autoritario. Pero ahora que volvieron los anarquistas y algunos han elegido estos métodos, la gran prensa vuelve a meterlos a todos en el mismo saco.

Y nos guste o no, de la mano de la pólvora la palabra “anarquía” ha vuelto a instalarse en la prensa de masas. Sin duda aquello tiene el natural objeto de perseguir y desprestigiar a las ideas antiautoritarias (¡es la prensa del poder!), pero no se puede obviar el hecho de que hoy por hoy, por lo menos en estos confines, más gente tiene una imagen –aunque vaga y distorsionada- del anarquismo. Cuestión que no se daba desde tiempos remotos. Hace unos años nadie se preguntaba siquiera qué diablos era la anarquía. Hoy como ayer las ideas y expresiones antiautoritarias son mucho más que eso. Diversas y ricas iniciativas, algunas radicalmente opuestas a las bombas, dan vuelta por todo el territorio. Su descripción (y la de sus problemáticas) escapa al objetivo de este escrito. Hay una gran distancia entre lo que “somos” y lo que se selecciona para mostrar de nosotros (¿hay un “nosotros”?). Ignorar esa cuestión por considerarle “discusión superada”, creo, es entregarse a los designios del poder en lugar de plantarle cara.

Caricaturas de hoy…y unas preguntas
Las anarquistas ya no son agitadoras sindicales incorregibles. Ahora son otros estereotipos, aunque tan flojos y poco útiles para la santa patria como los anteriores. Además del pone-bombas ya mencionado, ahora se trata de “okupas”, gente vestida de negro, muchas perforaciones y tatuajes, parchecitos de bandas de nombres indescifrables, cara de malos, gustosa de música punk, conspicuos bebedores y reconocidos marihuaneros, no comen carne, y…son violentos. También hay quienes dicen que son hijos de familias de clase media disfuncionales y que tienen déficit atencional. Comer guaguas ya está pasado de moda. Como se ve, nuevas imágenes contienen la misma vieja urgencia de anular a los “otros” de turno.

El heterogéneo campo anárquico está lleno de elementos (vestimentas, consignas, actitudes) que contribuyen a levantar estereotipos inservibles. Y esto no es solo un problema para difundir nuestras ideas, también es un problema para nosotros. ¿O es otro mundo de uniformes el que buscamos?

Acá no se trata de reivindicar un verdadero tipo de anarquistas ni de presentarlos
como blancas palomitas. Pues en ese extremo no faltan los que pretenden imaginar al anarquismo como una cosa puramente intelectual y exenta de contradicciones o salidas violentistas para determinados problemas. Tampoco se trata de asumir que anarquista es cualquier cosa que sea llamada de esa forma.

Claramente hemos sido bastante de esas caricaturas, pero sin duda somos mucho más que ello. Los estereotipos no sirven, pues no somos homogéneos ni queremos serlo, y toda caricatura es un impedimento para conocer a las personas y las ideas en su complejidad. Por lo mismo, si entendemos que aquellas son una traba para la exposición y debate de nuestras ideas, también nos debe urgir a nosotras la necesidad de estudiar la realidad y a quienes nos rodean sin construir caricaturas de ellos tampoco.

Es cierto que la prensa y los de arriba nos han demonizado. Y lo seguirán haciendo. Eso no nos puede sorprender y no podemos exigirles a quienes son nuestros enemigos y trabajan para ellos que nos traten de forma distinta. Somos nosotras quienes debemos ganar la batalla de la comunicación. Y somos nosotros los que debemos dejar también de ser caricaturas.
FUENTE: El Surco. Periódico mensual anarquista. Año 4 • Nº 42 • Santiago, región chilena • Enero-Febrero 2013.
http://periodicoelsurco.files.wordpress.com/2013/01/elsurco_enero_febrero.pdf

miércoles, 20 de junio de 2012

entrevista en canal 11 TVU -ANARQUISMO Y TERRORISMO

Estimadxs,


Este miercoles noche 20-VI el programa DECURSOS del CESU-UMSS estará dedicado al anarquismo y terrorismo, a propósito de las detenciones en las últimas semanas de cinco activistas libertarios acusados de terrorismo. Conversaremos con dos activistas libertarios locales, Gabriel y Lucía sobre las actividades que desarrolla el movimiento y su posición frente a los arrestos y la criminalización de la protesta.

Canal 11 TVU
Hrs 21:30 a 22:00