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miércoles, 19 de marzo de 2025

CONSENSO EN EL GRUPO DE AFINIDAD ANARQUISTA Carlos Crespo Flores

Consenso en el grupo de afinidad anarquista[1]

 

Carlos Crespo Flores[2]

Uno de los más importantes dispositivos organizativos entre los anarquistas, donde el consenso es parte de su fundamento, es el grupo de afinidad. 

La afinidad está referida a las conexiones entre seres que comparten intereses o preocupaciones (estas no son conexiones de sangre) (Honeywell, 2021:60). Según Murray Bookchin, el grupo de afinidad es como un nuevo tipo de familia ampliada, en la cual los lazos de parentesco son reemplazados por relaciones humanas profundamente empáticas, que se nutren de unas ideas y una práctica revolucionaria comunes” (Bookchin, 2015/1971:41). Es un colectivo de amigos íntimos que no están menos preocupados por sus relaciones humanas que por sus objetivos sociales (Bookchin, 1986).

Normalmente, el grupo de afinidad está constituido por un grupo pequeño (no más de 15 miembros) y autónomo de anarquistas, muy familiares entre sí, que se unen para emprender una acción específica, ya sea de forma aislada o en colaboración con otros grupos de afinidad (Gordon, 2008:15). Esta estructura celular se halla vinculada con otros grupos con el fin de realizar una acción colectiva directa (Ordóñez, 2018:83)[3]. La afinidad en un grupo de amigos convertida en fuerza política autónoma, donde personas que ya se conocen y confían unas en otras, trabajan juntas para responder inmediatamente, de manera inteligente y flexible ante las situaciones que se les presenten (Crimethinc, 2017)[4].

El consenso es el método de toma de decisiones en un grupo de afinidad (Honeywell, 2021:60), más aún, es considerado parte de una política prefigurativa (Honeywell, 2021:80), donde se pretende sustituir las relaciones autoritarias por relaciones de consenso (Brito, 2015:14);

El grupo de afinidad es parte de la organización anarquista, en escala micro (Gordon 2008:15; Honeywell, 2021:60). Conserva sus reducidas dimensiones, para asegurar la máxima intimidad posible entre sus miembros. Directamente democrático, comunal y autónomo, crea un espacio libre donde los revolucionarios pueden reconstruirse a sí mismos, como individuos y como seres sociales (Bookchin, 2015/1971:41)[5].

En un grupo de afinidad opera un deseo compartido para realizar una tarea específica, donde las decisiones son tomadas por consenso (Honeywell, 2021:60), teniendo en cuenta las necesidades y deseos de cada individuo (Crimethinc, 2017). Por ello, en un grupo de afinidad, una votación democrática, en la que la mayoría consigue lo que desea y una minoría debe callar es un anatema, pues el funcionamiento sin problemas ni tensiones, todos los miembros involucrados deben estar satisfechos (Crimethinc, 2017).

El origen proviene de la guerra civil española (Gordon,2008:15). Se denominaba así a la célula básica de la Federación Anarquista Ibérica, fracción de la central anarco-sindicalista, CNT (Bookchin, 2015/1970). Durante más de cincuenta años en España, los grupos de afinidad fueron el órgano más eficiente para la propaganda, las relaciones humanas y la praxis anarquista (Ordóñez, 2018:83).

La afinidad libertaria no es de naturaleza ideológica, o no solo, sino la articulación de diversas formas de sensibilidad, temperamentos, cualidades de carácter (Colson, 2003:22; Ordóñez, 2018:83). En el grupo de afinidad opera la confianza, respeto y cercanía. La afinidad es la base emocional de una sociedad de individuos libres e iguales (Honeywell, 2021:60)[6].

En el contexto de los grupos de afinidad, se organizan diversos colectivos o espacios autónomos, donde el consenso es uno de sus particularismos organizativos, no jerárquicos y anti autoritarios (Gordon, 2008:11, 35).  

 


Bibliografía

-          Bookchin, Murray (2015/1971) ¡Escucha, marxista!. 42 pp.  https://es.anarchistlibraries.net/library/murray-bookchin-escucha-marxista.pdf

-          Bookchin, Murray, (1986) anarquismo post-escasez.  https://libertamen.wordpress.com/2022/11/17/anarquismo-post-escasez-1986-murray-bookchin/

-          Brito, Jaime Luis (2015) Anarquismo y Resistencia. En Jaime Luis Brito, El pensamiento anarquista: antología. México: Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Pp. 11-19.

-          Colson, Daniel (2001) Pequeño léxico filosófico del anarquismo. Buenos Aires: Nueva Visión. 288 pp.

-          Crimethinc (2017) Cómo Formar un Grupo de Afinidad. La Piedra Angular de la Organización Anarquista. https://es.crimethinc.com/2017/02/06/grupos-de-afinidad-una-parte-esencial-de-la-organizacion-anarquista

-          Gordon, Uri (2008) Anarchy Alive! Anti-authoritarian Politics from Practice to Theory. London: Pluto Press. 183 pp.

-          Honeywell, Carissa (2021). Anarchism. Cambridge: Polity. 166 pp.

-          Ordóñez, Vicente (2018) Direct Action. En B. Franks; N. Jun; L. Williams. Anarchism. A Conceptual Approach. New York: Routledge. pp 74-85.

 



[1] El texto es parte de una ponencia sobre construcción de acuerdos/consensos en el anarquismo, para la mesa de  “comunalidades anarquistas”, bajo el impulso de nuestra Vicky Ayllón, en el congreso de los “bolivianistas”, Sucre, este año, 2025.

[2] Investigador ESFOR-UMSS.

[3] Antes de cada acción los miembros del grupo deben establecer juntos cuáles son sus metas individuales, colectivas, con qué riesgos se sienten cómodos, y cuáles son sus expectativas respecto al resto de integrantes. Una vez se hayan determinado estos asuntos, se puede formular un plan (Crimethinc, 2017).

[4] Daniel Colson sostiene que el concepto de afinidad proviene de la química antigua, recuperado en tiempos modernos por Goethe y Max Weber para teorizar las relaciones humanas (Colson, 2003:21-22).

[5] Tiende a actuar en una forma molecular.  Dadas unas íntimas relaciones entre los participantes, los grupos suelen ser difíciles de penetrar (Bookchin, 2015/1971:41).

[6] Debido a su autonomía y localismo, los grupos conservan siempre una marcada sensibilidad a toda posibilidad nueva. Intensamente experimentales y con muy variados estilos de vida, se estimulan mutuamente, y estimulan al movimiento popular. Cada grupo busca los medios para funcionar, elabora su propio cuerpo global de conocimiento y experiencia (Bookchin, 2015/1971:41). 

sábado, 11 de febrero de 2023

AUTONOMÍA Y ESTÉTICA EN OSCAR WILDE. A propósito de un artículo de Jorge Zabala[1]

 

"El esteticismo y la ironía de Oscar Wilde fueron el camino

para el gran rechazo contemporáneo"

(Jorge Zabala)

 Carlos Crespo Flores[2]

La proximidad de Oscar Wilde con el anarquismo ha sido analizada por los estudiosos como Peter Marshall. El historiador mostró que Gran Bretaña, en el marco de una fuerte tradición liberal, produjo muchos grandes pensadores libertarios, entre ellos Oscar Wilde (Marshall, 2008:163). Marshall ubica a Wilde junto con artistas británicos, como William Morris, Edward Carpenter, entre los que condenaban la propiedad privada y avizoraban un mundo sin gobierno. (Marshall, 2008:163). Por ello, el escritor irlandés es considerado uno de los libertarios más importantes de fines del S XIX.

Para el escritor cochabambino Jorge Zabala, Oscar Wilde es parte del canon de lo que se podría denominar un anarquismo estético. En 1967, en un artículo sobre el tema, escribió: “el esteticismo y la ironía de Oscar Wilde fueron el camino para el gran rechazo contemporáneo” (Zabala, 1967:17)[3]. Tres años después publicó el artículo “La política de Oscar Wilde”[4]. Allá sintetiza las ideas fuerza de lo que sería una “teoría estética anarquista” (Zabala, 1970:18), analizando principalmente el ensayo El alma del hombre bajo el socialismo (Wilde, 1891/s/f):

“vibra siempre aquella voz de Lord Henry que predica “vivir intensamente la vida, buscando sin cesar nuevas sensaciones”. Su rechazo del oficialismo como inhumano para la vida moderna. La necesidad de agitadores para una civilización. El deseo de liberar al hombre de las presiones de grupo, mediante la asociación voluntaria, la conversión de la propiedad privada en patrimonio público y la utopía y goce de ocios encantadores en un “Palacio del Pueblo”, la ausencia de gobierno para el artista, son todos rasgos de una teoría estética anarquista” (Zabala, 1970:18).

Veamos los temas.

INTENSIDAD Y CAMBIO. Lord Henry es el protagonista de Dorian Gray, inspirado en el mismo Wilde y su vida llena de sensualidad y arte. La frase de Zabala se aproxima a un slogan del movimiento punk, también de un corte altamente estético: “muere joven, vive intensamente”.

NO CONTROL. El control estatal y sus dispositivos, sobre el individuo y la sociedad, ya era avizorado por Wilde. Para la creación y la ebullición artística es fundamental un ambiente libre y tolerante.

AGITADORES. No jefes, sino sujetos autónomos. Él mismo era un agitador, de una nueva estética y arte, de otra manera de vivir, interactuar y relacionarse.

VOLUNTARIEDAD. Nadie puede obligar, dirigir, ordenar al otro, para organizar la sociedad. Esta debe ser fundada en la asociación voluntaria.

LO PÚBLICO. La salida a la propiedad privada. En ningún caso es su estatalización, como aplican los marxistas en el poder.

OCIO. Manfred Max Neef decía que el ocio, mejor si son “ocios encantadores”, es una necesidad humana fundamental, algo que ya Wilde y Zabala lo reflexionaban y practicaban.

Pero, ¿cuál era el canon anarquista en el periodo victoriano (fines siglo XIX), donde Wilde escribe sus textos más importantes? Para saberlo, Kristian Williams recomienda leer el primer número de la revista anarquista Freedom, el año 1886 (Williams, 2020:11):

“Somos socialistas, no creyentes en la Propiedad, defensores de la igualdad de demandas para cada hombre o mujer, de trabajar para la comunidad como le parezca bien a él o ella -sin llamar a ningún hombre amo-, y la igual demanda de cada uno a satisfacer, como le parezca bien, sus necesidades naturales del stock de riqueza social. . . . Somos anarquistas, no creyentes en el gobierno del hombre sobre el hombre, en cualquier forma y bajo cualquier pretexto. . . . Soñamos con la libertad positiva, que es esencialmente una con el sentimiento social; de libre cauce para los impulsos sociales, ahora deformados y comprimidos por la Propiedad, y su guardián la Ley; de una esfera de acción libre para ese sentido individual de responsabilidad, de respeto por sí mismo y por los demás, el cual es violado por toda forma de injerencia colectiva, desde la ejecución de contratos hasta el ahorcamiento de criminales; de libertad de acción para la espontaneidad e individualidad de cada ser humano, cuando es imposible cuando una línea dura y firme se ajusta a toda conducta. . . . Desaprobamos como negativo a la naturaleza humana, individual y por lo tanto colectivamente, todo uso de la fuerza con el propósito de coaccionar a otros; pero afirmamos el deber social de cada uno de defender, por la fuerza si es necesario, su dignidad de ser humano libre, y la dignidad análoga en los demás, de toda forma de insulto y opresión” (cit. en Williams, 2020:10-11).

Antiestatistalismo y anti propiedad privada, igualdad hombre mujer, no dominación y voluntariedad del trabajo, expansión de la individualidad, son algunos de los temas que aparecerán a lo largo de su obra. El mismo Wilde expresó en por lo menos dos oportunidades, su inclinación libertaria. En 1893, dos años después de publicar El alma del hombre bajo el socialismo, Wilde respondió a un cuestionario de un periódico francés: “En el pasado era un poeta y un tirano. Ahora soy un artista y un anarquista” (Williams, 2020: 13). El segundo momento es la primavera de 1894, cuando durante una entrevista afirmó: "todos somos más o menos Socialistas, en estos días...Pienso que soy más que un Socialista. Soy algo como un Anarquista. Creo, pero, por supuesto, la política de la dinamita es verdaderamente absurda" (Ellman, 1988:290; Marshall, 2008:177).

El académico David Goodway lo define como “un anarquista algo reticente" (Goodway, 2012:199). De hecho, la solidaridad de los anarquistas fue evidente, los queer entre ellos, cuando Wilde fue puesto en prisión, en 1895. Fueron de los pocos que se opusieron a la condena del escritor (Jeppesen & Nazar, 2012: 162-191)[5].

“Vale la pena hacer ciertos sacrificios en aras del estilo”, leemos, citando a Carl Jung, en el epígrafe del artículo de Zabala mencionado. Es que Zabala saca a relucir la estética del dandy de Oxford. Wilde admiraba a William Morris como poeta y diseñador de libros[6]. Su preocupación por la libertad estaba inspirada principalmente por su desvelo por el arte y su deseo de crear una vida bella. Wilde y Morris se dieron cuenta que "el arte por el arte" era un criterio insuficiente, pues creían que debe haber un contexto social y político en el estetismo, y no solo llamar a la beatificación de la vida. Wilde concluyó que solo en una sociedad libre, sin gobierno, podría un artista ser capaz de expresarse totalmente (Marshall, 2008:175).

Para Wilde, el socialismo debe hacer florecer la personalidad. En una obra de teatro escrita en su juventud, llamada El Nihilista, consideraba el socialismo no una nivelación hacia abajo, sino el florecimiento de la personalidad (Marshall, 2008:176). En ese sentido, el socialismo constituye el medio para un fin: el desarrollo pleno de la personalidad (Marshall, 2008:178).

El anti estatismo de Wilde es explícito. Afirmaba que todas las formas de gobierno “están equivocadas. Son “acientíficos, porque buscan alterar el ambiente natural del hombre; son inmorales porque, al interferir con el individuo, producen las formas más agresivas de egoísmo; son ignorantes, porque pretenden difundir la educación; son autodestructivos, porque engendran anarquía” (citado en Marshall, 2008:176). De ahí que consideraba que "La forma de gobierno más adecuada para un artista es la ausencia total de gobierno." (Wilde, el alma, 26)

Kropotkin, en una carta, hizo referencia del "artículo que O. Wilde escribió sobre el Anarquismo" (Goodway, 2012: 199), seguramente refiriéndose a El alma del hombre bajo el socialismo, donde Wilde expande su visión política. El texto fue muy influyente en el movimiento anarquista: traducido en muchas lenguas, probó ser particularmente influyente en la Rusia Zarista (Marshall, 2008:176). Jorge Luis Borges, para ratificar que “Wilde, casi siempre, tiene razón”, señaló que The Soul of Man under Socialism “no sólo es elocuente; también es justo” (Borges, 1974:692). Y el escritor Jorge Zabala afirmaba que “nos abre las puertas de la revolución estética e intelectual. Este es un socialismo libertario, en el que se percibe la influencia del Príncipe ruso anarquista Kropotkin” (Zabala, 1970:18).

Wilde conocía a Kropotkin (Mac Laughlin, 2017), y fue influido por sus tesis del apoyo mutuo. En De Profundis, escribió: “Dos de las vidas más perfectas que he conocido son las de Verlaine y el príncipe Kropotkin, y ambos pasaron años en la cárcel: el primero es el único poeta cristiano desde Dante, el segundo un hombre con el alma de ese hermoso Cristo blanco que parece salido de Rusia." (Wilde,1897/2012:291).

Bibliografía

Borges, Jorge Luis (1974) “Sobre Oscar Wilde”. En Obras Completas. 1923-1972. Buenos Aires: Emece Editores. Pp. 691-693

Ellman, Richard (1988) Oscar Wilde. New York: Vintage Books. 680 pp.

Goodway, David (2012) “Literature and Anarchism”. pp. 192-211. En Ruth Kinna. The Continuum Companion to Anarchism.

Jeppesen, Sandra and Nazar, Holly (2012) “Genders and Sexualities in Anarchist Movements”. pp 162-191. En Ruth Kinna, The Continuum Companion to Anarchism. London: Continuum.

Mac Laughlin, Jim (2017) Kropotkin y la tradicion intelectual anarquista. Barcelona: Editorial Ariel. 284 pp.

Marshall, Peter (2008) Demanding the Impossible. A History of Anarchism. London: Harper Collins. 818 pp.

Wilde, Oscar (1891/sf) “El Alma del hombre bajo el socialismo”. En Oscar Wilde, El Arte y el artesano. Buenos Aires: Editorial Tor. Pp 91-158.

Wilde, Oscar (1897/2012) De Profundis. En Oscar Wilde, El secreto de la Vida. Ensayos.  pp. 234-313. Editorial Lumen.

Williams, Kristian (2020) Resist Everything Except Temptation. The Anarchist Philosophy of Oscar Wilde. AK Press. 268 pp.

Zabala, Jorge (|967) Mundo Compartido. Cochabamba: 78 pp.

Zabala, Jorge (1970) Exorcismos. La Paz: Editorial Camarlingui.



[1] Extracto de uno de los ensayos de un libro sobre anarquismo en/desde Bolivia, en preparación. El texto forma parte de un estudio sobre la vida, obra y pensamiento del escritor cochabambino Jorge Zabala, actualmente en curso.

[2] Investigador del INCISO/FACSO -UMSS

[3] Se refiere al texto Teoría estética anarquista, reescrito en Exorcismos (1970), como Las maneras anarquistas.

[4] Era parte del libro Exorcismos, publicado ese año.

[5] El editor anarquista Benjamin Tucker fue el primero en EEUU en publicar el trabajo de Wilde, sobre su experiencia en prisión, La Balada de la cárcel de Reading. Más aun, Emma Goldman fue una de las que defendió desde el principio a Wilde, y reimprimió su trabajo en su revista, Mother Earth, luego de su arresto (Jeppesen & Nazar, 2012: 162-191).

[6] Wilde y Morris compartían la amistad común con el revolucionario populista ruso Stepniak. Colaboró con los anarquistas. Se hizo famoso por haber asesinado al jefe de la policía secreta zarista.


miércoles, 8 de diciembre de 2021

EL FEDERALISMO ANARQUISTA O COMO DISPERSAR EL PODER Carlos O. Crespo Flores

 En adjunto pongo a vuestra consideración el ensayo EL FEDERALISMO ANARQUISTA O COMO DISPERSAR EL PODER, una reflexión sobre el federalismo desde la perspectiva libertaria.

Forma parte de la serie Papeles de Ecología Social, editado en el INCISO/UMSS

ENLACE DE DESCARGA

https://drive.google.com/file/d/1m2jorsTzfowr5x1MjUQ33t3SYU5J4D1l/view?usp=sharing





miércoles, 10 de marzo de 2021

PRACTICAS DE LIBERTAD EN LA ACADEMIA Carlos Crespo Flores (CISMAF-ESFOR)

 El anarquismo, como filosofía de la acción contra toda forma de dominación, busca construir otro tipo de relaciones sociales, no mediadas por la dominación. Esta es una política prefigurativa, que avizora, hoy, el mundo que se desea construir, Para lograrlo, no es necesario “tomar el poder” o “hacer la revolución”. Colin Ward afirma que las prácticas anarquistas ya están presentes en la vida cotidiana de la gente, normalmente invisibilizadas, camufladas; de lo que se trata, asevera el ácrata británico, es expandirlas al conjunto de la sociedad, organizarla alrededor de estas “prácticas de libertad”, parafraseando a Michel Foucault.

 Es el caso de la vida académica universitaria, espacio donde paso más tiempo que en mi casa, por tanto, constituye también mi entorno cotidiano, mi hábitat donde estructuro una diversidad de relaciones sociales. La actividad de investigación involucra organizar equipos de trabajo, y es ahí, en su funcionamiento, donde se puede identificar, o no, prácticas próximas al pensamiento y práctica anarquista.

 Desde el análisis de un proyecto de investigación específico en la UMSS, del cual soy parte, tomaré atención de cuatro problemáticas organizativas provenientes del ”canon[1]” anarquista: el grupo de afinidad, el consenso, la descentralización y el liderazgo efímero/momentáneo. 

1)    El equipo de investigación como grupo de afinidad. En la academia, para que se produzca conocimiento, es preciso la colaboración, el apoyo mutuo, de otra manera no serían posibles los procesos investigativos. Estas acciones se realizan en lo que los anarquistas denominan grupo de afinidad, un colectivo autónomo, pequeño, unido o cohesionado alrededor de sentimientos e intereses comunes. Es así como se estructura un equipo de investigación. 

El proyecto CORREDORES BIOLÓGICOS URBANOS (CBU) surge de un evento que organizamos en la ESFOR, en mayo del 2019, sobre Arbolado y Silvicultura Urbana. De la plática en el evento surgió el interés común por elaborar un proyecto de investigación. Antes que una imposición, el tema emerge del diálogo. Otro aspecto a destacar es que, entre la mayoría de los panelistas participantes existía previamente afinidades, de amistad o intelectuales; ello facilitó la construcción del interés común, a pesar de provenir de disciplinas diversas, tanto de ciencias sociales, humanas, ambientales, tecnológicas. Un tercer elemento es la autonomía de los miembros; cada investigador tiene sus puntos de vista, enfoques teórico metodológicos, y al mismo tiempo tiene dominio de sus interacciones. 

2)    El consenso antes que la democracia de mayorías y minorías. El proceso de elaboración del proyecto de investigación fue fundamentalmente el manejo de las diferencias, tensiones e impasses entre los miembros del equipo. Cada investigador busca “llevar “agua a su molino”, esto es, que la investigación enfatice su especialidad o campo de interés específico. 

Las decisiones no se tomaban por voto, sino en un despliegue de “juegos agonistas de poder”. Ello es posible porque es un diálogo entre sujetos autónomos, que no aceptarán imposición alguna, por tanto, la construcción del objeto de estudio común solo puede realizarse de manera horizontal. 

3)    Organización descentralizada. Tenemos un proyecto común, construido colectivamente; pero al mismo tiempo, cada investigador participante, tiene sus temas de investigación o reflexión particulares; más aún, son parte de otras redes académicas. Sin duda, esta forma organizativa es próxima a una estructura federalista, la unión de sujetos autónomos. 

4)    Liderazgo efímero/momentáneo. Estoy convencido que la principal función de los jefes en los centros académicos, es firmar, pues las iniciativas, proyectos, son impulsadas, creadas por los investigadores y técnicos de campo. El proyecto CBU ha surgido de la iniciativa de estos académicos investigadores. 

En un proyecto de investigación, el que funge como responsable no es un jefe, no puede serlo, pues el resto de los colegas, simplemente no le haría caso. Este debe convencer a sus colegas, seducirlos, para realizar alguna actividad. En ese sentido, es un “jefe sin mando”, como señala Pierre Clastres cuando analiza la autoridad en las sociedades primitivas. En nuestro proyecto, el responsable ha sido elegido, no solo por ser encargado de la red de Biodiversidad, sino por sus cualidades como facilitador, investigador, su relación con el tema, así como el hecho de ser hub (conector) con otras redes académicas. El equipo respalda al responsable, no porque sea el jefe, sino porque existe el interés común. Fuera del proyecto, el responsable es un colega más; es más, en otro proyecto donde participe, es probable que exista otro responsable. 

Todas estas prácticas, correctamente implementadas, facilitan la eficacia de las acciones del equipo de investigación, solo que estas normalmente no son consideradas. 

La probable transformación académica e institucional de San Simón, debe orientarse a la expansión de estas prácticas. Volviendo a Colin Ward, el desafío es, desde estas prácticas de libertad, anarquizar la vida cotidiana académica.

                                                                         Cochabamba, marzo 2021


 



[1]  Entendido como “conjunto de normas o reglas establecidas por la costumbre como propias de cualquier actividad” (RAE)

viernes, 19 de octubre de 2018

ACADEMIA Y “TRABAJOS DE MIERDA” SEGÚN DAVID GRAEBER -Carlos Crespo Flores-


 En 1930, John Maynard Keynes predijo que los avances tecnológicos nos permitirían trabajar una semana de 15 horas. Sin embargo, parece que estamos más ocupados que nunca. Esos trabajadores que realmente hacen cosas están con cargas de trabajo crecientes, mientras que los contadores de cajas y frijoles se multiplican, señala David Graeber, antropólogo anarquista, que el 2017 ha publicado el libro “Bullshit Jobs. A theory”, un estudio sobre los empleos que no hacen una contribución significativa al mundo, donde los titulares de tales trabajos los consideran una "pérdida de tiempo" y piensan que su desaparición no haría ninguna diferencia o que el mundo sea un lugar mejor. Una de las instituciones estudiadas son justamente las universidades.

1.   El concepto


Los “trabajos de mierda” (bullshit jobs) son "formas de empleo vistos como completamente inútiles por quienes las realizan", pues "no hacen una contribución significativa al mundo". Los titulares de tales trabajos los consideran una "pérdida de tiempo" y piensan que su desaparición "no haría ninguna diferencia o que el mundo sea un lugar mejor". U “trabajo de mierda” es una forma de empleo completamente inútil, innecesario o pernicioso que incluso el empleado no puede justificar su existencia (Graeber, 2017: 17).

Refinando la definición, el antropólogo norteamericano afirma que los “trabajos de mierda” no son solo aquellos inútiles o perniciosos; por lo general, también tiene que haber cierto grado de simulación y fraude. El titular del trabajo debe sentirse obligado a fingir que, existe de hecho, una buena razón por la cual su trabajo existe, incluso si en privado, encuentra tales afirmaciones ridículas. Tiene que haber algún tipo de brecha entre pretensión y realidad (Graeber, 2017: 20).

Yendo más allá, cuando la gente habla de “trabajos de mierda”, por lo general se están refiriendo al empleo que implica ser pagado por trabajar para otra persona, con o sin salario (la mayoría también incluiría consultorías pagadas) (Graeber, 2017: 21).

Definición final: un “trabajo de mierda” es una forma de empleo remunerado que es tan completamente inútil, innecesario o pernicioso que incluso el empleado no puede justificar su existencia, aunque, como parte de las condiciones de empleo, este se sienta obligado a fingir que este no es el caso (Graeber, 2017: 22).

2 "Trabajos de mierda" en la academia


Uno de los rasgos de la universidad pública como la boliviana, es que esta se organiza alrededor de criterios administrativos y político-partidarios, antes que académicos. La relación básica docente-alumno, a partir de la cual se debe construir la institución, ha sido sustituida por una infinidad de procedimientos, regulaciones, y atravesada por relaciones de clientelismo, padrinazgo entre sus miembros, tanto que la práctica académica es el último y oscuro eslabón de la cadena de mando.

Bullshitization es un problema para la academia, afirma David Graeber. En la mayoría de las universidades hoy en día -y esto parece ser cierto en casi todas partes- el personal académico cada vez pasa menos tiempo estudiando, enseñando y escribiendo cosas, y cada vez más midiendo, evaluando, discutiendo y cuantificando la forma en que estudian, enseñan y escriben sobre cosas (o la forma en que se proponen hacerlo en el futuro). Según informes, las universidades europeas gastan al menos 1.400 millones de euros al año en aplicaciones fallidas de subvenciones. Ha llegado al punto en que "administración" ahora ocupa tanto tiempo de la mayoría de los profesores, que quejarse es el modo predeterminado de socializar entre los colegas académicos; de hecho, insistir en hablar sobre el último proyecto de investigación o idea de curso, es considerado algo grosero.

Bullshitización=incremento personal

Graeber señala que el incremento en estas “tareas de mierda” ha coincidido con un crecimiento sustancial en la administración universitaria y el personal de apoyo. De 1985 a 2005, señala, la población estudiantil y docente en los colegios y universidades aumentó en un 50%, mientras que la administración aumentó en un 85%, y la cantidad de personal administrativo aumentó en un 240%. Esta es una tendencia que nuestra universidad también comparte.

En teoría, estos son personal de apoyo. Existen para facilitar el trabajo de otras personas. En la concepción clásica de la universidad, al menos, están ahí para salvar a los académicos el problema de tener que pensar en cómo organizar las asignaciones de aulas o autorizar los pagos de viaje, lo que les permite, en cambio, pensar grandes pensamientos o documentos de grado. Sin duda, la mayoría del personal de apoyo todavía realiza ese tipo de trabajo. Pero si esa fuera su función principal, lógicamente, cuando se duplican o se triplican, como resultado los profesores e investigadores deberían tener que hacer muchas menos tareas administrativas. En cambio, parecen estar haciendo mucho más, concluye el profesor de Goldsmiths College (University of London).

Feudalismo gerencial

Graeber cree que el problema es una versión del "feudalismo gerencial":

Las personas ricas y poderosas siempre se han rodeado de llamativos séquitos; no puedes ser realmente magnífico sin uno. En la corporación contemporánea, la acumulación del equivalente de los criados feudales a menudo se convierte en el principal principio de organización. El poder y el prestigio de los gerentes tienden a medirse por el número de personas que trabajan para ellos. Por lo general, se mantiene a los trabajadores de oficina, aunque literalmente no estén haciendo nada, para que no se vea afectado el prestigio de alguien. Esta es la verdadera razón de la explosión del personal administrativo en la educación superior. Si una universidad contrata a un nuevo rector o decano. Entonces, para asegurarse de que se siente apropiadamente impresionante y poderoso, el nuevo contratado debe contar con un pequeño ejército de lacayos. Se crean tres o cuatro posiciones -y solo entonces comienzan las negociaciones sobre lo que realmente harán.

Trabajos de cuidado y bullshitization

Su hipótesis es que la educación superior ha sido particularmente susceptible a la bullshitización porque la academia es un tipo de lugar de encuentro del sector de cuidados -definido en su sentido más amplio, como una ocupación que implica cuidar, fomentar o promover la salud, el bienestar o desarrollo de otros seres humanos- y del sector creativo. La creciente prevalencia de una perspectiva gerencial en estos dominios significa que sus profesionales están "obligados a pasar proporciones cada vez mayores de su tiempo pretendiendo cuantificar lo no cuantificable".

La escena es en una oficina de la universidad pública, el número de administrativos es el doble que el académico, realizando funciones irrelevantes al quehacer académico: portero, mensajero, telefonista, secretarias y asistentes de dirección. Una reorganización seguramente reduciría a la mitad el personal de apoyo necesario.

Servicios y administración: "trabajos de mierda"

Graeber considera que estos trabajos en el sector servicios y administrativos son 'trabajos de mierda', un término conciso que enfatiza su aparente sin sentido. Observa que la expansión de empleos en estos dos sectores ocurrió junto con la eliminación de empleos productivos, en los que los trabajadores interactuaban con el mundo y hacían cosas tangibles (aunque a veces virtuales). La mayoría de los trabajadores restantes solo pasan una fracción de su tiempo haciendo el trabajo por el que creen fueron originalmente contratados; se gasta más tiempo realizando tareas “de mierda” moral y políticamente desalentadoras. Solo una pequeña fracción de este resto todavía tiene el tipo de empleo que muchos de los últimos creyeron que inicialmente estaban entrando.

Fuentes
Graeber David (2018) Are You in a BS Job? In Academe, You’re Hardly Alone

Graeber David (2017) Bullshit Jobs. A theory. Simon & Schuster. 333 pp.

domingo, 31 de diciembre de 2017

La Aventura Vital De Rafael Barrett

Programa dedicado al escritor -narrador, ensayista y periodista- Rafael Barrett, que desarrolló y expuso la mayor parte de sus ideas en apenas siete años, expulsado de la villa y corte madrileña, exiliado en América del Sur. En Paraguay se volcará en la cuestión social, publicando artículos como dardos contra los poderes explotadores, que valdrán presidio y nuevos confinamientos. Su aventura rocambolesca le conducirá al anarquismo. Conocido por sus cuentos y sus ensayos de hondo contenido filosófico libertario, exponente de un vitalismo inquebrantable, aun sometido a la denuncia social. Conocidos son también sus alegatos filosófico-políticos a favor del anarquismo.
La Busca se dedica a rastrear la aventura vital de Barrett y lo reivindica como una voz que nos habla con plena vigencia desde el común
https://archive.org/d…/LaBuscaLaAventuraVitalDeRafaelBarrett

jueves, 6 de julio de 2017

LA COOPERACION Y SUS MATICES

Carlos Crespo Flores

Cooperar refiere al acto o proceso autónomo de obrar juntamente con otro u otros para la consecución de un fin o interés común. Cotidianamente cooperamos entre nosotros para realizar una acción, como afirma Colin Ward. El apoyo mutuo es parte de nuestra vida cotidiana, de otra manera no sería posible la vida social. Se la puede considerar una cooperación autónoma en tanto los sujetos cooperantes, tienen dominio de la interacción en la que se hallan, incluyendo las reglas de la cooperación. Es el interés común que ha animado a los campesinos del valle cochabambino a cooperar para organizar sistemas autogestionarios de riego, o a los productores y/o transformadores rurales de alimentos en organizaciones económicas campesinas (OECAS): en un caso organizar el acceso, uso y disponibilidad del agua y sus servicios para riego y en otro producir, transformar y/o comercializar asociativamente.

Pero también está la noción de cooperación como dispositivo de dominación, es decir obrar favorablemente a los intereses o propósitos de alguien: “Si cooperas te dejaremos en libertad”; “cooperar con el enemigo” o con tu dominador para “salvarte”, como asume el dilema del prisionero.

Una de las formas institucionales de la cooperación es la cooperativa, pero no siempre la más feliz. Richard Sennett defiende la cooperativa como una organización alternativa al capitalismo flexible, y señala ejemplos exitosos como John Lewis en Inglaterra. En Bolivia, introducida por el Estado del 52’ y la cooperación norteamericana, en general ha promovido la emergencia de nuevas elites o logias locales (Cesar Soto refiriéndose a COMTECO o COBOCE) o emprendimientos capitalistas camuflados altamente flexibilizados y explotadores, como es el cooperativismo minero.

La cooperación es diferente de la reciprocidad. Esta es una práctica o comportamiento de intercambiar cosas entre personas o grupos para beneficio propio, donde cada persona o grupo da o recibe algo del otro. Hacia adentro de un grupo autónomo, la reciprocidad es una relación entre sujetos autónomos, como parte de interacciones simbólicas y de cooperación. Hacia afuera del grupo, no solo se desplegaran relaciones de reciprocidad autónomas, sino como estrategia para lograr acuerdos con sujetos más poderosos. Este es el caso del pacto de reciprocidad (Tristan Platt) o tregua pactada (Silvia Rivera) entre las sociedades alto andinas y el estado español. En la reciprocidad, su forma más autoritaria es la reciprocidad asimétrica, donde uno de los involucrados define los términos del intercambio, como sucedió por ejemplo en el “pacto militar campesino” durante los gobiernos militares post 52’ y hoy el estado plurinacional con las sociedades indígenas.

Cooperación y reciprocidad son prácticas sociales, pero, mientras la cooperación opera como un método organizativo, la reciprocidad es un tipo de relación social, que puede ser, o no, parte de un dispositivo de cooperación.

Por su parte la solidaridad, como define la Real Academia Española, es una adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros. Debido a que apoyo o me adhiero a tu causa, interés o fin, lo expreso de una manera material o simbólica. En la solidaridad no existe la “obligación” o compromiso moral de devolver el “don”, como sí existe en la reciprocidad (Dominique temple). Es la actitud que muestran individuos o colectivos urbanos con la resistencia indígena contra la carretera por medio del TIPNIS o la construcción de la presa de El Bala, se adhieren a estas causas o interés de justicia ambiental (Joan Martínez Alier).

Finalmente, es preciso diferenciar la cooperación del altruismo, entendido como el beneficio o preocupación desinteresada por la felicidad y el bienestar de otro (individual o colectivo), aun a costa del propio. El poeta cochabambino Man Césped afirmaba que el altruismo es el “socialismo de las élites”, asociándolo a la filantropía.

Pero también la cooperación es un aprendizaje, en ese sentido es una construcción social, pues la sociedad autónomamente reproduce la cooperación; es desde el entorno social, de comunicación, que aprendemos a ayudarnos mutuamente. Por ello, la cooperación no solo es un tema de ciudadanía frente al Estado, sino más bien es de construir, hoy, desde lo micro (estoy convencido que “lo pequeño es hermoso”), otro tipo de relaciones sociales, no estatalizadas, no gubernamentalizadas.


Francisco de Goya: "Niños trepando a un árbol"