Mostrando entradas con la etiqueta anarquismo Bolivia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta anarquismo Bolivia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 5 de julio de 2023

EL ANARQUISMO EN BOLIVIA DESPUÉS DE LA REVOLUCIÓN DE 1952. UNA PERIODIZACIÓN (1952-2022) -Introducción- CARLOS CRESPO FLORES

 EL ANARQUISMO EN BOLIVIA DESPUÉS DE LA REVOLUCIÓN DE 1952. UNA PERIODIZACIÓN (1952-2022),  es un documento que se presentará como ponencia en la mesa “Anarquismos en Bolivia: Un abordaje desde la diversidad política y epistémica”, coordinada por Ivanna Margarucci y Laura Arraya, en el marco del XI Congreso de  la Asociación  de Estudios Bolivianos (AEB), Sucre, julio de 2023. A continuación, la introducción al texto.


Introducción

Mientras escribo estas líneas, el movimiento libertario anarquista en Bolivia casi ha desaparecido de la escena pública. La crisis política de 2019 terminó por fragmentarlo aún más. Este es un proceso que se viene dando desde 2012, cuando se dio el infame “Caso Bombas”. ¿Qué pasó? ¿Qué factores o destinos se han confabulado para llegar a esta situación? Estas divagaciones me llevaron a la necesidad de conectarme con el pasado inmediato, posterior a la revolución de 1952, hito histórico a partir del cual el anarquismo boliviano también pasó a la clandestinidad. Este ensayo es un esquema de interpretación, que pretende incentivar futuros trabajos sobre el movimiento libertario en el país, luego de la revolución de 1952. 

Existen varios estudios sobre la historia del anarquismo boliviano, que se remontan a la revolución de abril (Lehm y Rivera, 1988; Rodríguez, 2010; Margarucci & Godoy Sepúlveda, 2018; Margarucci, 2021), donde se evidencia que el proceso revolucionario, hegemonizado por nacionalistas y comunistas, liquidó el movimiento anarquista. Su principal expresión organizada, la Federación Obrera Local (FOL), desapareció del escenario político, reemplazada por la Central Obrera Boliviana (COB) y sus sedes departamentales.

 ¿Pero, cual ha sido la trayectoria posterior del anarquismo boliviano? ¿Es un destino que los anarquistas bolivianos sean “los perdedores de la historia”, como sugiere un libro sobre el movimiento, previo a la revolución de abril? Es un campo a investigar.  El presente texto, pretende contribuir a dar respuesta a estas problemáticas y preguntas. Con este propósito, se propone una periodización, entre 1952-2022, distinguiendo cuatro periodos, donde se observan ciclos de emergencia y esplendor, con los de aislamiento, paso a las “catacumbas” y hasta clandestinidad.

 En lo que sigue buscaré operacionalizar el concepto de “generación del eslabón perdido” (missing link generation) trabajado por Dana Williams y Jeffrey Shantz en su biografía del ecólogo anarquista Howard J. Ehrlich. Generación del eslabón perdido hace referencia a los activistas anarquistas activos entre los 70’s y el periodo pre Seattle (1998). Era la coyuntura Reagan-Thatcher, autoritario, conservador, y de aislamiento del movimiento anarquista. Pero, hubo algunos colectivos e individualidades que implementaron actividades que permitieron mantener y reproducir las ideas anarquistas, o introdujeron muchas novedades teóricas, estratégicas y tácticas, que luego sustentaron o inspiraron la posterior resurgencia libertaria. Una de ellas fue la revista Social Anarchism, que impulsó Ehrlich, se nos dice ( Williams & Shantz, 2016).

 Mucho de lo narrado, desde finales de los años 80, es producto de mi participación, como investigador y activista, en el movimiento libertario, hasta el día de hoy. De ahí el mayor énfasis en Cochabamba, bioregión de donde vengo y de donde proviene mi experiencia. La mayor parte de la bibliografía , en particular fanzines (ver Bibliografía para una lista revisada) y revistas, forman parte del archivo documental de la Biblioteca Cesáreo Capriles (Paukarpata). Agradezco a Gustavo Soto, por los comentarios y aportes al documento.

Carlos Crespo Flores

INCISO/FACSO-UMSS



lunes, 26 de junio de 2023

Conversatorio EL ANARQUISMO EN BOLIVIA POST REVOLUCIÓN DEL 52'. UNA PERIODIZACIÓN (1952-2022).

Conversatorio, previo a su presentación en el XI Congreso de la Asociación de Estudios Bolivianos (Sucre): EL ANARQUISMO EN BOLIVIA POST REVOLUCIÓN DEL 52'. UNA PERIODIZACIÓN (1952-2022).

Expone: CARLOS CRESPO FLORES

Comenta: GUSTAVO SOTO SANTIESBAN

Jueves 6 de julio         Hrs 10.00

Auditorio CESU (Calam 0-235)
 

miércoles, 8 de diciembre de 2021

EL FEDERALISMO ANARQUISTA O COMO DISPERSAR EL PODER Carlos O. Crespo Flores

 En adjunto pongo a vuestra consideración el ensayo EL FEDERALISMO ANARQUISTA O COMO DISPERSAR EL PODER, una reflexión sobre el federalismo desde la perspectiva libertaria.

Forma parte de la serie Papeles de Ecología Social, editado en el INCISO/UMSS

ENLACE DE DESCARGA

https://drive.google.com/file/d/1m2jorsTzfowr5x1MjUQ33t3SYU5J4D1l/view?usp=sharing





miércoles, 30 de diciembre de 2020

Carlos Crespo/Laura Crespo (2020) Elementos para una historia ambiental del río Rocha. Un enfoque ecocrítico y biorregional. PARA DESCARGAR

 No pudimos entregar la versión papel, pero sí la versión digital. Que lo disfruten!!! 

Carlos Osbaldo Crespo Flores & Laura Irma Crespo Peñaranda (2020) Elementos para una historia ambiental del río Rocha. Un enfoque ecocrítico y biorregional. Cochabamba: Centro Andino para la Gestión y Uso del Agua (Centro AGUA-UMSS). 209 pp.

https://drive.google.com/file/d/1e8vgAR7qWUEdNtMShavdoVOv5hD4VZNw/view?usp=sharing


jueves, 12 de diciembre de 2019

ZAVALETA HA MUERTO -Carlos Crespo Flores



 El pasado año, Juan Perelman, editor del periódico anarquista Combate, en un conversatorio señalaba que la defensa de las libertades democráticas hoy, se convertía en el tema central de las luchas sociales en el país, pues lo que se venía con Evo Morales era una dictadura con sabor venezolano cubano. Buena parte del auditorio, principalmente jóvenes, cuestionaron la postura de Perelman, considerándola conservadora, poco acrata para decirlo menos, pues el anarquismo ha criticado históricamente la democracia. Cabe aclarar que una de las fuentes del anarquismo es el liberalismo, y aunque ha sido crítico de todas las formas de democracia política, considera que es mejor un régimen democrático a una autocracia o dictadura (Marshall, 1992/2008).

Perelman de alguna manera continuaba a Filemón Escobar (habían sido camaradas en algún momento), quien desde fines de los 70's, en su condición de dirigente minero  y miembro de Vanguardia Obrera, defendía la tesis de que en la historia del movimiento obrero boliviano, dada la saga de dictaduras o gobiernos autoritarios, las "coyunturas democráticas" constituían momentos potencialmente emancipatorios. Mientras en las dictaduras solo eran posibles luchas defensivas o de resistencia, en los tiempos democráticos y sus libertades, que en Bolivia son cortos decía el “Flaco”, es donde se obtienen conquistas sociales, se fortalece el campo "popular". De ahí que, mientras toda la izquierda, se hallaba entre "voltear" a la presidenta Lidia Gueiler para instaurar una “dictadura obrera campesina”, o apostaba por el show electoral de entonces, Escobar proclamaba que se debían defender las libertades democráticas, y llamaba a la COB a liderizar este proceso, pues luego de Gueiler, se avecinaban los militares y no la revolución obrera. Lo acusaron de reformista, "vendido a la derecha". Meses después García Meza llevaba al país a la oscuridad del terror.

El golpe de Estado del 20 de Octubre, para encaramar nuevamente a Evo Morales en el gobierno, a través de un monumental fraude, culminó, como se sabe en una revuelta ciudadana y la posterior renuncia de Evo y Álvaro.  Como opositor del gobierno azul, Filemón estaría feliz con la gesta boliviana.

He sido uno más de la marea ciudadana, principalmente juvenil, contra el régimen masista, más grande en escala y magnitud que todas las sublevaciones y revueltas previas. Por su importancia histórica, diría que es aún mayor que la del 52', pues por poco nos hemos librado de seguir los pasos de las dictaduras de Venezuela, Nicaragua o Cuba. La nuestra ha sido una revuelta preventiva.

El tema central de esta movilización era la democracia y sus libertades, su defensa por encima de todo, frente al gobierno autoritario de Evo, en proceso de convertirse en una dictadura, arropado en una ideología izquierdista, y legitimado por una elección fraudulenta. Afirmo autoritario, con dos ejemplos:
-          Durante el periodo neoliberal, los pueblos de tierras bajas conquistaron, con lucha y negociación los más de 30 territorios indígenas hoy existentes (las TCO’s); asimismo, lograron normas ambientales para regular el extractivismo minero, hidrocarburífero y forestal, como reglamentos de evaluación de impacto con participación social o la consulta pública. Con el gobierno de los “movimientos sociales”, los indígenas no consolidaron ninguna TCO nueva, más bien se abrió paso a la explotación extractivista y la colonización en los territorios indígenas existentes y áreas protegidas. Las normas y reglamentos que protegían a estos pueblos indígenas fueron flexibilizados, hasta convertirlos en meros formularios burocráticos.
-          Luego de la Guerra del Agua (2000), se estructuró un sólido movimiento nacional del agua, con alta capacidad no solo de movilización, sino también propositiva. Todo esta oleada fue neutralizada y cooptada por el gobierno de Evo, el tema agua fue subordinado a las políticas coyunturales, comunicacionales y clientelares del presidente (Mi Agua, Mi Riego), con un ministerio del Agua subordinado e incompetente. La autonomía de los sistemas autogestionarios de riego y agua, fue seriamente deteriorada.

En ambos ejemplos, los representantes fueron perseguidos, criminalizados, sus organizaciones divididas, cooptadas, corrompidas. Como en los periodos dictatoriales, con Evo Morales, estos sectores sociales, principalmente se dedicaron a defenderse de la agresión del Estado plurinacional o tratar de reorganizarse. A diferencia del periodo neoliberal, donde las organizaciones sociales, particularmente indígenas podían negociar con los poderes estatales, como parte de estrategias de resistencia, durante el régimen masista ello no era posible, menos construir acuerdos, pues el principio del gobierno era adecuarse y aceptar la hegemonía plurinacional.

La izquierda marxista mundial en sus distintas creencias (lastimosamente incluyendo parte del movimiento anarquista), quienes en estos 14 años vieron en Evo la expresión por excelencia de la reivindicación indígena y la resistencia anticapitalista mundial, viralizaron el discurso de que en Bolivia había un golpe de estado cívico militar, bajo hegemonía de la ultraderecha más racista.

Es la misma izquierda, cohesionada en el “foro de San Paolo”, que hoy defiende las dictaduras  venezolanas, nicaragüenses, o regímenes corruptos como Lula, Correa y los Kichner; que antes mantuvieron silencio frente al castrismo y justificaron los campos de concentración stalinistas y el genocidio maoísta. Son los que mataron a Durruti en la España republicana. En el caso de Bolivia, el MAS contó con el soporte de intelectuales locales (Fernando Mayorga, Pablo Stefanoni), periodistas adheridos al "plurinacionalismo" (Fernando Molina), “think thanks” académicos latinoamericanos (CLACSO), ONGs que habían bebido del gobierno masista (Andean Information  Network). Los llamados "amarrawatos" del saber.

Como Filemón y Juanito, fui destrozado, junto con otros compañeros, por gran cantidad de amigos y colegas, autodefinidos como de izquierda; calificado como “traidor”, “pro golpista”, “defensor de la ultraderecha, racista”. Lo que no se dan cuenta todos ellos, es que Zavaleta ha muerto. Con la caída de Evo Morales, el discurso histórico de la izquierda boliviana, que ha operado en Bolivia desde hace 80 años, en el cual yo mismo he sido entrenado, está difunto, espero por un buen tiempo. Se aferran de un cadáver maléfico. Porque nos hemos librado de una ideología zombi que ha hecho mucho daño al país, que introdujo un discurso cerrado de odio, resentimiento y autoritarismo,  debemos felicitarnos.

Cuáles son estas ideas que la izquierda boliviana las ha pregonado, y el gobierno de Evo Morales las ha operacionalizado, fracasando estruendosamente? Menciono algunas importantes[1].
-          El sueño teleológico del comunismo. Hay un sentido en la historia que nos lleva ineluctablemente a la utopía comunista, que puede tener otras denominaciones, en el Estado plurinacional se llama “buen vivir”. Tal mitología no existe; no hay futuro, el desafío es construir, hoy, otro tipo de relaciones sociales, la sociedad que deseamos, fuera del horizonte estatal. Pero, la izquierda boliviana no lo sabe, el MAS menos. Como dice el palíndromo de Turi Torrico, EVO NO VE 
-          La idea de que la revolución pasa por construir un Estado fuerte, centralista, que planifica de arriba abajo; que controla economía a través de empresas estratégicas. Un estado que subordina a la gente a través del control de la seguridad alimentaria, el empleo, los servicios sociales, los subsidios. En un sistema cerrado y autoritario, no hay autonomía, iniciativa propia. Todo el  territorio, las instituciones, se hallan sometidas al poder estadocéntrico y el partido único. Álvaro García Linera se jactaba que, a diferencia de periodos previos, con el gobierno de Evo por fin el Estado había llegado a todo el territorio nacional y administraba a toda la población. El Estado administra la vida: es la biopolítica del poder en su máxima expresión.
-          Los enfoques industrialistas y extractivistas de la revolución social. "El gran salto industrial" del cual hablaba el Plan Nacional de Desarrollo, es la traducción de la tesis stalinista de que "el comunismo es industrialización a marchas forzadas”. Zavaleta, Quiroga Santa Cruz, Almaraz y todo el espectro izquierdista creían en este mito, y el MAS intentó reproducirlo. Para ello, la explotación intensa de la naturaleza y sus recursos, es justificable, pues de sus resultados se beneficiaran todos. Ampliación de la frontera agrícola sobre áreas protegidas, territorios indígenas, que al mismo tiempo son abiertas a la explotación extractivista, mega presas hidroeléctricas,  agronegocios, energía nuclear, todo sirve.
-          La idea de un partido dominante hegemónico, que vanguardiza el proceso. Bajo estos criterios se organiza el aparato público, la administración gubernamental. En este escenario, las libertades democráticas son restringidas. Pensar diferente es castigado y perseguido. El MAS no cree en el pluralismo.
-          “El fin justifica los medios”. Para esta izquierda cualquier recurso para tomar y reproducrise en el poder es válido: guerrilla, fraude, “fake news”, hasta participar del juego electoral en la democracia liberal. Asimismo, una izquierda “caviar” que separa el discurso de la práctica: así, radicalismo de la palabra y estilo de vida burgués, machista, no es visto contradictorio. La coherencia de medios y fines es algo alejado de las prácticas izquierdistas criollas.
-          Una izquierda anti indígena; estos no tienen otra que someterse a la ideología obrera o nacional-populista, y sus pulsiones industrialistas y extractivistas. Con los efectos perversos que implica: los procesos de descampesinización promovidos por la Rusia Soviética, la revolución cultural maoísta, o el Estado plurinacional boliviano,[2] son buenos ejemplos.

Mientras tanto, hoy que florezca la autonomía, individual y colectiva, que la cooperación teja nuestras relaciones sociales, que los espacios y territorios, abiertos, plurales y diversos, brillen; en fin, que la complejidad de este cautivante y hermoso país se imponga, mientras seguimos al entrañable Rafael Barrett:
Herid lo moral. Lo moral es lo real. Haced que el hombre se avergüence de obedecer. Suprimid el sacerdote, el capitán, el patrono, el magister. Matad el principio de autoridad donde lo halleís. Que el hombre lo examine todo por sí. Que sea responsable de si propio. Si cae, que sea siquiera porque se equivoca él, no porque se equivoca otro. Combatamos al jefe, a todos los jefes. Tenemos en nosotros cuanto necesitamos.

Bibliografía
Marshall, Peter (1992/2008) Demanding the Impossible A History of Anarchism. London: Harper Collins. 818 pp.



[1] Evo Morales sintetiza las ideologías más autoritarias y cerradas de la cultura política del país: marxismo, nacionalismo, fascismo, indigenismo.
[2] Durante el régimen de Evo Morales se ha profundizado dos tendencias: el abandono masivo de la población rural; hoy casi el 70% de los bolivianos viven en centros urbanos. Segundo, entre el 70 al 80% de lo que comemos los bolivianos proviene de la agroindustria cruceña y la importación. El aporte de la pequeña producción campesina se ha reducido profundamente.

viernes, 12 de abril de 2019

- Los martes de Carlos Franck – MAURIZIO BAGATIN

“E forse quel che cerco neanche c'è” - Giuseppe Ungaretti –

Mallarmé no era su poeta preferido, Ungaretti y los surrealistas excitaban su esprit bohemio…y de Mallarmé se inspiró para los martes en su casita en Tupuraya; una de Borges y otra de Bakunin acompañaban nuestros chuflay, una pizza y muchos Derby negros…humo y libros, tos y bestemmie: el neoliberalismo estaba respirando mal, pronto Goni abandonaría el barco y el orinoquense se perfilaba al poder. Carlos, anarquista e intenso, mientras leía El juguete rabioso me decía: es un país imposible Bolivia, rebelde e ingobernable, desde siempre. Nunca se dónde voy pero siempre llego escribió en Costa Rica - fines papeles de fibra de banano y cubierta hecha con cascara de coco - poesías y aforismos de profunda destilación, separando cola y cabeza, extrayendo el puro corazón, coñac añejado como una obra de arte, me decía en sus días tan lucidos, cuando se comía una lasagna acompañándola de un buen cabernet…

El poeta es Carlos, exiliado, desarraigado, apátrida, soñador amante, amigo de todos los locos de la alucinante Chuquiago…el aparapita, el loco, el poeta, el vago, el borracho, el ultimo. Riéndose de mí hurto en la biblioteca de mí pueblo, para él una colección de poesía de su amado Ungaretti, sustraído o mal prestado de la biblioteca, una lectura segura en lugar de miles imposibles…probablemente inútiles…sin amor…sin pasión.

Hijo del viejo Carlos Franck, barón de la goma y buscador del Gran Paititi, Amigo del insigne Priskos y bibliotecario del emperador, recitaba su tarjeta de visita que me pasó una tarde de muchas Huari y unos inolvidables gnocchi al ragú; no le atraía hablar de su pasado, no amaba recordar, seguía soñando a Helena, la de Costa Rica tal vez, la de Troya, todas las Helenas del globo terráqueo, todas las bellezas que en ella se puedan detener: “Oh, Helena/ dame la inmortalidad/ en un abrazo”…”que todo el universo sea para ti porque tú eres todo el universo para mí...”.

El poeta es Carlos, poeta de la honda claridad, así lo describió Edgar Avila Echazú, un poeta que fue su amigo entre bohemios paceños: “…a otro que introdujimos en esa época y que se conoce muy poco en Bolivia, fue a Kafka el que lo leía era Carlos Franck, leímos a Proust a Rimbaud, que recién se lo estaba conociendo”...”La música para mí era fundamental. Nos reuníamos en el cuarto del loco, de Jaime, o en algún otro cuarto, en el departamento de Carlos Franck, donde había otro amigo nuestro que era conocedor de música y lector, se llamaba Ricardo...”

“La vida solo es una anticipada vacación de la muerte” escribió, y de la suya no me avisaron que tiempo después, cuando los martes ya no eran los mismos y Carlos no estaba sentado frente a su biblioteca de Alejandría, imaginando a su amada…“Sé que jamás volverás/ porque nunca has venido…”.

La última vez que compartimos unas copas me recitó a Cesar Vallejo - del cual había publicado un estudio comparativo con la poesía de Neruda - y Trilce salía de sus labios como laberínticas palabras mudas y musicales al mismo tiempo, una melodía solo para oídos libres, solo para quienes reconocen que el silencio es ser uno mismo demasiado tiempo.

Nota: Casi nadie hoy se acuerda de él, y no se sabe de la existencia de Bella por el Cobalto, plaquette poética publicada en Costa Rica, del ensayo Lo clasico y lo romántico (un análisis comparativo de la poesía de Vallejo y de Neruda) y de todo sus artículos publicados en la revista Hipocampo y en Arte y Literatura, en Costa Rica. Aquí van algunos link para acercarnos al poeta.

http://www.la-razon.com/index.php?_url=/suplementos/tendencias/Carlos-Franck-solidario-soledad_0_2035596581.html https://www.nacion.com/opinion/poemas-para-un-viaje/ADEGPOZ4LZBZTB5Y6JEHCHB6SI/story/ https://criticamedicina.blogia.com/2007/122807-la-creatividad-boliviana-originaria-y-mestiza-de-isla-negra.php


Octubre 2018

viernes, 16 de marzo de 2018

BOLETIN BIBLIOTECA CESAREO CAPRILES No 2 (Descargar)

PRESENTACIÓN
La Biblioteca Cesáreo Capriles es un espacio de conservación y difu-sión del pensamiento y práctica anarquista en sus distintas vertientes. Opera desde Cochabamba y entre sus actividades se halla la edición de un boletín. Luego de tres años, el Boletín de la Biblioteca Cesáreo Ca-priles publica el segundo número, con el deseo de mantener a partir de ahora una mayor periodicidad.

Esta edición del Boletín inicia con un artículo so-bre La Masa Crítica y No a la Tala de Árboles en Cochabamba, dos movi-mientos ciudadanos con-siderados nuevas expre-siones de la acción colec-tiva de resistencia y cana-lización de demandas, no relacionadas con un con-tenido clasista; se analizan ciertos rasgos libertarios de su organización y práctica, así como sus límites, en particular la política de demanda antes que una política autónoma de acto.

En la Biblioteca Cesáreo Capriles existen algunos números de la revis-ta Arte y Trabajo, dirigida por el individualista cochabambino del cual lleva el nombre la biblioteca. De esta publicación hemos recuperado el artículo editorial del ácrata valluno “Desconcertando” (1922), una críti-ca a la ideología nacionalista de la “patria”, considerado “el más funes-to de los prejuicios que hacen desgraciada a la humanidad, sin él, podía libertarse de otros cuyo arraigo se haría imposible suprimidas las mal-ditas fronteras, baluarte de todas las picardías que se cometen en nom-bre de las nacionalidades”.

La Biblioteca también conserva algunos escritos inéditos. Uno de ellos es un testimonio de Octavio Montenegro, carpintero, dirigente del gre-mio y como tal impulsor de un sindicalismo revolucionario, más allá del mutualismo. Fue fundador de la Central Obrera Departamental de Cochabamba (COD), si bien tuvo militancia trotskista, defendió la democracia y autonomía sindical. Su escrito, laborado el año 1986, evi-dencia el espíritu libertario que animaba a don Octavio. Agradecemos a Canario y Chaly por hacer posible su publicación.

Del panteón libertario cochabambino debemos recordar al escritor Jor-ge Zabala, uno de los pocos intelectuales que no fueron contaminados por las ideologías dominantes autoritarias que han circulado en el valle en los últimos sesenta años: nacionalismo, fascismo, marxismo, indi-genismo. Y su proximidad con el anarquismo es manifiesto, como en el texto que transcribimos, de 1970, “Las maneras Anarquistas”, donde leemos afirmaciones como: “El hastío hacia los que administran hoy la bondad. Históricamente la crítica se dirigió a los “esclavo del sueldo” y propuso una solidaridad comunal y el gobierno propio, por lo menos en Kropotkin el Príncipe y Explorador Anar-quista”.

Compañera del escritor brasileño Jorge Amado, Zelia Gattai fue tam-bién escritora. Sus familiares, de origen italiano, fueron fundadores de la «Colonia Socialista Experimental”, conocida como “colonia Ceci-lia”. De su libro autobiográfico "Anarquistas gracias a Dios", hemos extractado la sección donde Gattai relata el experimento de organizar una comunidad fundada en otro tipo de relaciones sociales, autónomas e igualitarias.

Entre las traducciones de textos inéditos en español, presentamos el artículo “Libertad y Autonomía” (1972) del anarquista norteamericano Paul Goodman, para quien “el principio fundamental del anarquismo no es la libertad, sino la autonomía”. Lo consideramos importante para entender el llamado “nuevo anarquismo” (David Graeber).

El sociólogo canadiense Richard Day, también anarquista, llegó a Co-chabamba el año 2015. Hemos transcrito la exposición que realizó a propósito de su libro más famoso, “Gramsci is Dead”, donde desarro-lla el argumento de la necesidad de una política no hegemónica, y afir-ma que “los anarquistas, y pueblos indígenas orientados hacia la auto-nomía, tienden a rechazar la hegemonía de la hegemonía, y creen que el cambio social radical no solo es posible, sino solamente realizable de verdad, por medios no hegemónicos”.

La segunda traducción es un texto de James C. Scott, cientista políti-co y antropólogo anarquista norteamericano, experto en sociedades agrarias y no estatales. En su último trabajo, Against the Grain (2017), Scott explora por qué los humanos abandonaron la caza y la recolección por comunidades sedentarias dependientes del ganado y cereales. A continuación, analiza la dieta del Paleolítico y su vínculo con la civilización antigua.

Marcelo Maldonado, historiador del movimiento anarquista boli-viano, ha reconstruido la experiencia educativa de la Federación Obrera Local (FOL) de La Paz en regiones de haciendas del altiplano paceño, en el marco de las sublevaciones indígenas del periodo 1946-47, y publicadas en el libro Esbozos de Pedagogía Libertaria en el Altiplano (2017). Carlos Crespo realiza una reseña del trabajo.

Agradecemos a Laura en el apoyo a la traducción; a Soñador Social por el dibujo de la tapa. Las imágenes son del ilustrador y militante anarquista británico Clifford Harper.



Para descargar:
https://drive.google.com/file/d/1DydVdFznecbUz23s_X6xhoZBXEdTuz2v/view?usp=sharing

sábado, 24 de febrero de 2018

BOLETÍN BIBLIOTECA CESÁREO CAPRILES. No 2 (Presentación)

Finalmente realizaremos la presentación del ]No 2 del Boletín de la Biblioteca Cesáreo Capriles el día sábado 3 de Mazo del presente en la localidad de Paukarpata, a partir de Hrs. 14:00.  El evento también servirá para platicar con el cc Juan Perelman (periódico Combate) sobre la coyuntura y la posición de la movida anarquista/libertaria Concluiremos con una amistosa tarde valluna.
Quedan invitados a participar de la sesión.
Interesados llamar al 77955559 o escribir a  anarquiacochabamba@riseup.net


Los contenidos del Boletín:
Presentación  2
Carlos Crespo. Flores Entre la exigencia de derechos y la acción directa.
La Masa Crítica y No a la Tala de Árboles en Cochabamba  3
Cesáreo Capriles. Desconcertando 6
Octavio Montenegro. Antecedentes para mi actuación en el campo sindical 8
Jorge Zabala. Las maneras Anarquista . 9
Zelia Gattai. Extracto sobre la colonia Cecilia. del libro "Anarquistas gracias
a Dios" 12
Paul Goodman. Libertad y Autonomía  17
James C. Scott. La dieta del paleolítico y la civilización antigua 19
Richard Day. Por una política no hegemónica 21
Carlos Crespo Flores. Anarquistas en la educación boliviana  26
Info  32




jueves, 18 de enero de 2018

Boletín Biblioteca Cesáreo Capriles No 2 2018 -ANUNCIO DE PRESENTACION-

La Biblioteca Cesáreo Capriles tiene el agrado de anunciar la presentación del Boletín No 2, el día sábado 10 de febrero, en su sede de la localidad de Paukarpata. 

La publicación tiene entre sus contenidos:

-  Carlos Crespo. Entre la exigencia de derechos y la acción directa. La Masa Crítica y No a la Tala de Árboles en Cochabamba
-      Cesáreo Capriles. “Desconcertando”
-      Octavio Montenegro. "Antecedentes para mi actuación en el campo sindical"
-      Jorge Zabala. “Las maneras Anarquistas”
-      Zelia Gattai. Extracto sobre la colonia Cecilia. del libro "Anarquistas gracias a Dios".
-      Paul Goodman. "Libertad y Autonomía"
-      Richard Day. "Por una política no hegemónica"
-      James C. Scott. "La dieta del paleolítico y la civilización antigua"
Reseña

-      - Carlos Crespo Flores. Anarquistas en la educación boliviana. A propósito del libro de Marcelo Maldonado, "Esbozos de pedagogía libertaria en el altiplano".

Mayor información, escribir a
anarquíacochabamba@riseup.net


viernes, 10 de noviembre de 2017

ANARQUISMO Y EDUCACION EN BOLIVIA


Carlos Crespo Flores

A principios del siglo XXI, el anarquismo goza de buena salud. Más aún, en el contexto de regímenes centralistas y autoritarios, adornados de ribetes progresistas y revolucionarios, se ha convertido en la filosofía de la acción, no solo de resistencia, sino también constructiva. Uno de ellos ha sido la dimensión educativa.

El anarquismo desde sus inicios ha considerado la educación como una parte importante del éxito del movimiento. Un libro reciente de Marcelo Maldonado, Esbozos de pedagogía libertaria en el altiplano, reconstruye la experiencia de implementación de escuelas indígenas (se habla de 51) por parte de los anarquistas de la ciudad de La Paz, organizados en torno a la central anarco-sindicalista Federación Obrera Local (FOL) y su expresión rural, la Federación Agraria Departamental (FAD), durante el periodo 1946’-47’, en el altiplano paceño, entonces bajo dominio del sistema hacendal.

Históricamente, ha existido un prejuicio casi atávico sobre los anarquistas, asociados a prácticas violentas y nihilistas; generaban un “espanto desmedido”, como señala Marcelo a propósito del sentimiento provocado desde el momento que el anarco sindicalismo se afincó en el altiplano paceño. Por ello, el experimento pedagógico de la FOL/FAD rompe con esta imagen, y evidencia la dimensión creativa, proactiva de la movida anarquista.

En su autobiografía, Líber Forti recuerda el periodo estudiado por Maldonado. De hecho, el grupo de teatro “Nuevos Horizontes”, del cual Forti era parte, apoyó activamente la estrategia educativa y cultural de la FAD: “El mismo año 1946, algunos integrantes de Nuevos Horizontes tuvieron relación, en la ciudad de La Paz con campesinos y mineros. Esa relación sirvió para que, como en el caso de la FAD, se les colaborase en la gestión cultural de ellos, de esa organización. Para ello, Oscar Vargas del Carpio, Claudio Marañón, Antonio Toro y otros más (…) publicaron algunos números del periódico de esta Federación, “Tierra y Libertad”.

Como el libro de Marcelo analiza con precisión, la sindicalización campesina en el altiplano paceño estaba articulada a una estrategia educativa. El año 1947 Líber Forti se encontraba en La Paz, trabajando como linotipista en el periódico La Razón; el militante ácrata recuerda que “en el altiplano…, el concepto de sindicato fue asociado al de escuela...había mucho interés en que los niños campesinos tuvieran educación...”.

La sede sindical campesina compartía ambientes con la escuela, con todos los bemoles que ello suponía: “….se dieron casos en que los mismos campesinos construyeron una habitación, ahí en el campo, que en el día y para los niños fuera escuela, y de noche para los campesinos, sindicato. Fue realmente importante...y ellos, los campesinos decidieron que en esa habitación, cuando se hicieran las reuniones del sindicato en las noches, no se fumaría porque el olor del tabaco quedaría impregnado...entonces iba a molestar a los chicos durante el día, en sus clases”.

El colectivo artístico de Líber Forti fue parte de los que elaboraron los contenidos y material didáctico para estas escuelas: “...entonces, se trataba de que los niños campesinos aprendan a leer y escribir y...este...había que hacer algunas cartillas. Y las hicimos pues, los integrantes de Nuevos Horizontes, los hicimos”.

Son posibles experiencias como del 47’, hoy? Las aventuras pedagógicas libertarias del altiplano paceño fueron posibles, no solo por la capacidad de estructurar alianzas con el movimiento indígena, sino también porque no había Estado en la región y a las elites hacendales no les interesaba promover la educación indígena. Hoy, cuando el Estado está llegando a todas las regiones del país, en el contexto de la ley Avelino Siñani, que centraliza los contenidos, competencias, y donde todo pasa por el control estatal, difícilmente se podría implementar experimentos pedagógicos como en el periodo 46’-47’; menos pensar en escuelas alternativas, tipo Summerhill o las escuelas libres de Barcelona. La universalización del derecho a la educación ha supuesto homogeneizar currículos, contenidos, métodos, sometidos a los propósitos del Estado Plurinacional; por tanto escuelas autogestionarias no pueden existir. La Avelino Siñani, tengo la impresión, que busca introducir enfoques de autonomía y autogestión pedagógica, pero en una estructura institucional y organizativa jerárquica y autoritaria. Ejemplos como la autoevaluación o la inclusión de lo productivo constituyen ejemplos visibles.


jueves, 19 de noviembre de 2015

El anarquismo en Bolivia, una conversación con Carlos Crespo



Bolivia es un país inserto en un proceso de cambio político de corte antiimperialista, anticolonial y antineoliberal. O por lo menos, dicen los anarquistas, ese es el discurso elaborado desde el gobierno de Evo Moral y el MAS
DIEGO MARÍN ROIG | 15/11/2015 07.11

Un proceso que comenzó a principios de siglo con los movimientos en defensa de la soberanía popular en la famosa Guerra del Agua y Guerra del Gas. En ese contexto resurgieron formas de organización política radicalmente democráticas que impulsaron el empoderamiento del pueblo frente al poder de la derecha. Nuevos experimentos organizativos que algún autor calificó como un cierto resurgir del anarquismo boliviano.
Desde AraInfo pudimos hablar sobre el anarquismo boliviano con Carlos Crespo, profesor en la Universidad Mayor de San Simón, en Cochabamba, estudioso de los movimientos sociales bolivianos y en particular de lo que supuso la Guerra del Agua. Activista por los derechos de las personas y de la Madre Tierra.
Diego Marín Roig (AraInfo).- ¿Nos puedes hacer un breve recorrido por la historia del anarquismo en Bolivia?
Carlos Crespo.- Hay un libro, La choledad antiestatal. El anarcosindicalismo en el movimiento obrero boliviano 1912-1965, de Huáscar Rodríguez en el que se puede profundizar muchísimo sobre este tema.
Las ideas anarquistas llegan a Bolivia a través de la emigración argentina. También por los bolivianos que iban a trabajar a las salitreras de Chile a principios del siglo XX, y es ahí donde hay contacto con los anarquistas. Entonces esas son las dos fuentes del primer contacto con el anarquismo. Por un lado un argentino va a llegar a Tupiza, que es un enclave anarquista. Ahí llega Liber Forti, un anarquista argentino, que se queda en Tupiza, y ahí él organiza un grupo de teatro que se llama Nuevos Horizontes, que en su momento tuvo gran esplendor. Liber Forti después se incorpora a la FOL (Federación Obrera Local) en la década del 40. Actualmente soy tutor de una tesis sobre la sublevación indígena del año 47, antes de la Revolución del 52 en la zona del altiplano paceño principalmente, y ahí la FOL tiene un rol protagónico porque ellos establecen una suerte de alianza con el movimiento indígena. Liber Forti estuvo metido de alguna manera en eso, esta investigación se está profundizando ahora. Aquí se demuestran también esas aproximaciones con lo indígena. Este es un tema que en el anarquismo hay una discusión, es decir, como se posiciona el anarquismo frente al tema indígena, el tema de los países coloniales. Fue interesante porque estos anarquistas entendieron bien, primero, el tema del racismo, y segundo, el tema de la opresión y la dominación a partir de la hacienda que estaba ligada en todo momento a una ideología racista. Hay un texto de la década del 20 que escribe Luis Cusicanqui un anarquista de origen indígena, donde hace esta vinculación muy interesante. El tema de la ligazón con lo indígena de los anarcos es un tema que está aquí y se puede ver en esta investigación que está abierta a seguir profundizando sobre la memoria histórica de la experiencia anarquista.
El momento de caída del anarquismo en Bolivia se produce con la revolución del 52 porque ahí es donde se establece el sindicalismo un poco paraestatal o muy ligado al aparato estatal, que ya el MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario), el mismo partido que toma el poder en el 52 y que ya fue gobierno en el 46, momento en el que ya hicieron algunos avances y ahí ya se avisó de este tipo de sindicalismo campesino principalmente muy conectado con el estado. Lo único que quedará como símbolo es Liber Fortis como asesor de la COB (Central Obrera Boliviana) durante los 70 y 80, pero como una figura más simbólica. Digamos que todo este periodo de post-52 y las dictaduras, la presencia anarquista es simbólica y está en la clandestinidad. Los viejos de la FOL también son olvidados. A partir de los 80 hay una reemergencia de algunas ideas anarquistas a nivel universitario. El trabajo de Silvia Ribera en los 80 fue importante sobre los artesanos libertarios, sobre los sindicatos de las cholas, cocineras, etc. Visibilizó que había algo diferente a la ideología marxista que era dominante entonces. En ese periodo también algunos estudiantes participamos de un movimiento autónomo que era antipartido, pues como ahora la universidad estaba muy dominada por los partidos políticos. Estas movidas que comienzan a surgir en diferentes lugares son pequeños grupos de afinidad. Poco a poco van surgiendo grupos como los de la Silvia. En ese periodo también hay un compa argentino, Juan Perelman, que vive en La Paz y estaba ligado a grupos anarquistas de allí, que es otro enclave. Desde hace unos años Perelman edita un periódico que es llamado Combate. Entonces así va emergiendo de nuevo el anarquismo principalmente en los jóvenes, como siempre la movida punkera es la que ha introducido a estas nuevas generaciones al anarquismo. Yo también como docente universitario y haciendo otras cosas me volví a interesar por esta nueva generación de changos. De hecho hace cuatro años empezamos juntos a armar un centro social. Fue interesante. El experimento terminó cuando el TIPNIS en el 2008. La Guerra del Agua fue una catapulta, aquí en Cochabamba fue importante para la impronta de esas nuevas generaciones. Con la Guerra del Agua empezaron a surgir algunos colectivos específicos anarquistas después de los conflictos del 2003 y del 2005. Desde el 2000 más o menos se empezaron a organizar encuentros libertarios a nivel nacional, en La Paz, aquí en Cochabamba, uno en Santa Cruz. Es de lo que más o menos ha estado viniendo, articulando algunas cosas, pero en general el movimiento está bien fragmentado. Es uno de los temas que ya hemos visualizado desde ese periodo y que ahora con esto de la campaña de identificación del anarquismo con el terrorismo se ha visualizado esa fragmentación. Recuerdo un encuentro en La Paz donde vinieron grupos insurreccionalistas y vinieron directamente a sabotear el encuentro. Nos ven como sus enemigos. Este tipo de confrontaciones ha sido muy frecuente aunque como siempre cuando ha habido que hacer política en la calle, todos estamos juntos. Ha sido un periodo en el que se fue creciendo paulatinamente, centros sociales que se fueron armando en La Paz, aquí, en torno al 2000-2003 cuando empiezan a surgir estos experimentos diversos. Algunos jóvenes de ideología más indigenistas, otros más punkeros, también diversos en eso, y bueno en 2010 fue un punto de quiebra importante en todos lados. Con la VIII marcha del TIPNIS, los primeros que entendieron muy bien el tema del TIPNIS fueron los guates anarcos que se metieron directamente a la Marcha, cuando esta era algo que a nadie le interesaba, pues no era un tema nacional. Algunos ya colaboraban con organizaciones indígenas y bueno, fue una cosa interesante que antes de la movida, se metieran a las marchas desde el inicio y marcharon con los indígenas. Además en los grupos de apoyo que se estructuraron en Cochabamba, La Paz y Santa Cruz, la presencia de estos colectivos, de estas individualidades era muy evidente, estaban impulsando estos grupos de solidaridad, como el campamento en la iglesia de San Francisco por ejemplo, ahí estaban también las Mujeres Creando, y ahí fue una coalición interesante. A la llegada a La Paz de la VIII Marcha, el bloque anarquista que se juntó acompañando a la Marcha era grande. Después de muchos años nunca había visto tantos anarquistas juntos.
DMR(A).- En la Guerra del Agua, ¿Por qué se da ese surgimiento de un movimientos social tan heterogéneo y tan amplio de anarquistas?
CC.- Lo que pasa es que había un colectivo de changos muy ligados a las movidas punkeras, aunque había también de otras visiones que era una suerte de grupo de apoyo a la Federación de Fabriles que trabajaban con el Oscar Oliver, uno de ellos era su chango. Hacían desde grafitear a acciones directas, cosas así. Se van conectando ya desde ese periodo, cuando la Federación de Fabriles se mete a la Coordinadora del Agua, este grupo también se incorpora al Proceso, entonces esta fue una de las entradas. Otra entrada fue con Marc Badal, que en ese periodo vivía aquí en Cochabamba. Él ha escrito sobre la Repsol, era alumno de economía ecológica de Martínez Savier, y vino aquí a Bolivia a hacer su tesis y estuvo aquí como investigador, y el guate era de la movida de Barcelona donde vivía en una casa okupada, y aquí impulsó también con los jóvenes y coincidió con la Guerra del Agua. Entonces el Marc fue importante en formar e impulsar acciones en ese periodo de la Guerra del Agua, del 2000 hasta el 2003 que dura ese proceso.
DMR (A).- El anarquismo históricamente ha ido más allá del movimiento obrero, acogiendo también a otras luchas como el feminismo o el ecologismo. ¿Crees que el anarquismo ha tenido algo de influencia en el Proceso de Cambio y los actuales movimientos sociales de Bolivia?
CC.- Lo que pasa es que en la Guerra del Agua hemos tenido nuestro movimiento de “indignados” como ustedes. Para nosotros fue en el 2000, que por sus características es un movimiento no partidario y hasta antipartido. Cuando venían militantes a la plaza los botaban, había una condena de la ideología partidista. Más bien se reivindicaba una democracia de base. La Guerra del Agua fue en cierta manera un experimento anarquizante. Por eso es que hasta en esos momentos incluso se discutía cómo la nueva empresa debería ser la empresa autogestionada, y ahí falló la cosa porque el sindicato, del que se esperaba que iniciara un proyecto de autogestión de la empresa, era parte de la estructura de corrupción de la compañía, eran parte del problema más bien. Ese fue uno de los factores, entre otros, que hizo fracasar la experiencia. En ese sentido veo que, por la práctica social misma, había practicas y familias anarquistas o anarquizantes.
Posteriormente, también se situó detrás la movida feminista más radical como la María Galindo o las kamasas, un grupo de feministas libertarias un tanto indigenistas, y otro grupo más musical que son las Barbi Pachakuti, entonces detrás hay también toda una movida. Estas chicas están muy metidas en el tema libertario y también en el ecologismo.
En los grupos anarquistas es donde más se ha estado impulsando el debate del TIPNIS. Por ejemplo hay toda una reivindicación de la autogestión con el TIPNIS, que es una de las discusiones que tenemos con los dirigentes y sus liderazgos que siempre tienen algo de burocráticos. Lo que pasa que aquí hay mucha influencia de las ONG´s y de los intelectuales orgánicos sobre las organizaciones, entonces cómo reducir esa influencia es un tema abierto en discusión. En el caso del TIPNIS, cómo estructuramos unas formas de autogobierno ahora, porque lo que hay que evitar es lo que el sociólogo llama la política de demanda, y es que el discurso de los derechos, a lo que te encasilla es a una política de demanda, donde estás recibiendo cosas del estado todo el tiempo, y entras en una lógica clientelista. Es ahí donde te enchufan divisiones de los dirigentes etc. Entonces el desafío es romper con todo eso, lo que pasa que eso es ir contra la historia de todo el sindicalismo boliviano que está absolutamente conectado con el estado, y todas sus luchas son orientadas a demandarle cosas al estado y a los poderes, es una lucha muy disciplinada. Por eso en los momentos de crisis son los momentos en que las cosas se zapan de ese horizonte.
Entonces hoy para los del TIPNIS ese es su desafío, como estructuramos eso. La metida de pata del año pasado, donde deciden apoyar una candidatura para la gobernación en el Beni, se meten a una lucha electoral, y es un desastre además porque ni siquiera votaron en el mismo TIPNIS por ellos, entonces gastaron toda una energía y esfuerzo en una cosa que no tiene sentido, en vez de estar fortaleciendo la autonomía indígena para hacerla realidad.
DMR (A).- Y esa autonomía indígena, que en cierto modo tiene connatos de organización libertaria ¿Existe en la realidad o se queda en el discurso?
CC.- La autonomía indígena ha sido tradicionalmente una demanda asociada a la territorialidad. Es una lucha que viene de los pueblos de las Tierras Bajas. En ese sentido es una lucha antiestatal porque lo que están diciendo es como hacemos que el estado no se meta en nuestras vidas, en la forma cómo nos manejamos y vivimos, como reducimos la presencia del estado, pero el proceso de Evo Morales ha cooptado ese proceso. Entonces ahora por ley esto ha sido incorporado a la política de estado, donde la autonomía indígena es parte de la cadena de transmisión de la organización del estado. Así como se ha formulado en la Constitución y este es uno de esos problemas, cómo han articulado, en vez de plantear formas más federadas, más descentralizadas de administrar el territorio. Cómo los que han pensado esta Constitución vienen de una lógica estadocéntrica y estatalista, no puedes esperar otra cosa, el Álvaro García Linera, toda esta gente, intelectuales que han estado apoyando las comisiones de elaboración de la Constitución, y lo han hecho con ese horizonte. Lo que se ha hecho es convertir la autonomía indígena en una política de estado, de cooptación. Y Evo Morales aprovecha esto para dividir a las organizaciones, por ejemplo hoy existen dos CONAMAC, etc. Es una parte muy jodida de la pelea.
DMR (A).- ¿Entonces planteas que en Bolivia no se está dando un proceso de autoorganización popular y empoderamiento social desde abajo, sino de estatalización de la organización?
CC.- Así es. Veo que en Bolivia se está viviendo un proceso de estatalización, de fortalecimiento del poder del estado, inclusive de los poderes represivos. Hay un nivel de intolerancia estatal cada vez peor, además de persecución y criminalización de la disidencia, si hoy piensas diferente estas jodido. Mi alumna tiene su chaco en el Chapare y tuvo la idea de cuestionar alguna decisión del compañero Evo y casi le quitan su chaco, por decisión del sindicato. Hay esa criminalización en general. Se supone que este debería ser un proceso de florecimiento, de experiencias, de formas alternativas, de nuevos proyectos, pero lo que ves por ejemplo son megaproyectos productivos manejados desde el estado, a imitación de los modelos venezolano y cubano, y lo peor es que ni siquiera funcionan bien porque están corruptos. No hay una empresa del estado boliviano que esté funcionando más o menos bien, excepto Entel probablemente por la cantidad de millones que ganan por las telecomunicaciones. No funcionan en absoluto. La tendencia es al control, a cómo controlar. Yo laburo con organizaciones económicas campesinas, un tipo de empresas basadas en el apoyo mutuo y el asociacionismo, y que han surgido así para transformar sus productos, en algunos casos haciendo productos ecológicos, participando de la feria ecológica que hay aquí, pero hay una ley recién aprobada que en vez de promover su fortalecimiento como entidades autónomas y descentralizadas, busca controlarlas. Te pongo como ejemplo el caso de la miel. Hay muchos emprendimientos asociativos de miel, y en algunos casos mieles muy buenas porque están en zonas donde no están fumigando. El gobierno se le ha ocurrido hacer este proyecto que llaman el pro-miel, es una empresa estatal que lo que va a hacer es recolectar a los productores de miel. Va a ser un recolector, y esa miel la va a procesar industrialmente para vender. El tema es que con eso están liquidando estos pequeños emprendimientos, que lo único que van a hacer ahora es entregar la miel a la empresa estatal. Pero como emprendimientos autónomos están en riesgo, entonces ese es el enfoque de la política del gobierno respecto al tema. El gobierno en ningún caso te lleva a propuestas de autogestión o autonomía, más bien hay un proceso de una especie de estalinismo criollo.
DMR(A).- ¿Y no hay anarquistas dentro del Proceso de Cambio?
CC.- Sí es cierto que hay algunos guates que se definen como anarquistas, que han decidido apoyar a Evo Morales, como son Tinku juvenil. El Tinku juvenil además anda conectado con algunos grupos anarquistas de otros países, por ejemplo con los de la Federación Anarquista Uruguaya (FAU) que tenían a Tinku como grupo de contacto. Entonces el Tinku aparece como un grupo anarquista, aunque los llamamos anarcomasistas. Son parte de los grupos de choque en la Plaza, pues cuando vamos a hacer acciones tenemos problemas con ellos. Hemos visto que en el caso venezolano también hay gente que se autoproclama anarcochavistas. Es otro tema de discusión interna, gente que ha decidido apoyar el Proceso, pero no al Evo Morales. A estas alturas de la película no es coherente apoyar. Lo que pasa que el Evo es muy popular internacionalmente, por el tema indígena, la simbología etc., el hecho de que ha liderado el tema ambiental en lo de Copenhague, ha aparecido como un abanderado de la lucha ambientalista, es alucinante, y esto después del TIPNIS y de las políticas que está haciendo, pues se ha aprobado la soya genéticamente modificada, están poniendo los pasos hacia la energía nuclear… justamente lo contrario a su discurso ambientalista. A los lugares que he ido fuera de Bolivia, por la universidad, todos quieren saber del Evo, y les parece que el Evo es una buena persona y, claro, cuando comienzo a hablar de él hasta he discutido con argentinos, uruguayos que son anarcomasistas y les parece que el Evo está haciendo un gran cambio.
También hemos estado discutiendo el tema del Suma Qamaña, sobre esta ideología del Vivir Bien, que es un discurso así que es un engaño, porque el discurso del Vivir Bien no existe en la realidad. Te quieren hacer creer que el Suma Qamaña es parte del mundo andino, indígena, y no hay tal, no existe, no hay evidencia empírica del Suma Qamaña. Para lo que sí sirve es para utilizar el discurso del Suma Qamaña para intervenir en el TIPNIS, pues el plan de intervención en el TIPNIS se llama Plan para Vivir Bien. Aquí se ve la instrumentalización, cómo opera en el mundo real el discurso del Vivir Bien, eso habría q investigar, para qué y cómo utiliza el gobierno este discurso en el mundo real, hacer carreteras para vivir bien.
Esta lógica se ha visto aquí hace poco, en Sebastián Pagador (distrito de Cochabamba) están haciendo el estadio y han puesto ya las graderías. En la parte sur, que está cerrada, no hay nada. Hace un mes fue el Evo Morales ahí a la altura más grande de preferencia y dijo, compañeros qué ha pasado, no han cercado la parte de la curva sur, y le dijeron, compañero presidente, es que ahí ya empiezan las casas del barrio, afectaría a tres manzanas por eso no se ha hecho la curva sur, y dijo textual, cincuenta personas llorarán pero miles aplaudirán. Esa es un poco la filosofía. Ahí en el TIPNIS por dos mil indígenas el país está necesitado de la carretera. O aquí en la pelea que tenemos en la Seis de Agosto con los espacios a desnivel. Igual, el alcalde dice, por veinte vecinos que van a perder sus negocios, que tienen plata, les acusa de todo, cuando la ciudad necesita, se hace. Es esta idea de cómo se instrumentaliza al final la idea del bien común.
DMR (A).- En el sindicalismo boliviano no se concibe que exista una central sindical ajena a la COB, que es la que aglutina a toda la clase obrera del país con sus tendencias y corrientes. ¿Existe algún proceso de anarcosindicalización en el interior de la COB?
CC.- Lamentablemente no. Ellos (se refiere a los partidos de izquierda estatal, MAS y PCB entre otros) llaman anarcosindicalización a diferentes tendencias organizadas que existen al interior de la COB. Lo que pasa es que la COB ha decidido, o algunos liderazgos de la COB han decidido hacer su propio partido, el PT (Partido de los Trabajadores). Esa puede ser una veta de lo que consideran anarcosindicalización. En realidad los comunistas siempre han hablado de que existiría una anarcosindicalización en la COB. Es la línea que defendía mucho Filemón Escobar, que en su momento éramos parte del mismo grupo a principios de los 80. Escobar viene del trotskismo, pero digamos empezó en ese periodo a acercarse a una visión, entre comillas, anarcosindicalista. Uno de los rasgos de la COB es que no está conectada con ningún partido político, no es como los comunistas españoles, que tienen su sindicato allí que es CCOO. Aquí la COB no puede decir que era o es de los comunistas, pues los partidos políticos tienen que hacer política dentro de la COB para tener hegemonía. Entonces este rasgo del sindicalismo boliviano, Escobar decía que convierte al sindicato en un órgano de poder, y de hecho la COB lideraba las luchas por la recuperación de la democracia, por ejemplo en el periodo de Banzer o García Meza. La capacidad de la COB en su momento articulaba a la sociedad boliviana para luchar contra las dictaduras, o también por demandas especificas. Lo que había que buscar es que sean los sindicatos los que tomen el poder, que era la idea que defendía Filemón en ese momento, de que la COB liderara un proceso de transformación social. Y en ese sentido los comunistas hablaban de estas ideologías anarcosindicalistas, y que bueno, hasta ahora hay algunos que todavía defienden estas ideas, lo que pasa que el sindicalismo está tan debilitado hoy, su base social se ha debilitado tanto que es complicado. El sindicalismo hoy es estatal, los mineros hoy están debatiendo también como sobrevivir y negociando con el gobierno también sus propias demandas. Entonces la cosa está fragmentada.
DMR (A).- En ese sentido, ¿ha existido en Bolivia alguna relación coyuntural entre el anarquismo y el trotskismo?
CC.- Algunas coordinaciones en la calle, para hacer acciones y actividades concretas en momentos de crisis principalmente, pero después las relaciones no son muy buenas. Justamente por el autoritarismo. Entre los jóvenes hay una movida trotskista medio punk (se refiere a los skins de la CRAF (Cabezas Rapadas Antifascistas), militantes del trotskista POR (Partido Obrero Revolucionario) y siempre se están dando. Cuando teníamos el centro social y hacíamos conciertos las riñas eran muy frecuentes. Pero hay ese nivel de coordinación en determinados momentos.
DMR (A).- Durante la conversación has hablado algo del punk. ¿Existe realmente una movida anarcopunk en Bolivia?
CC.- En su momento había. Lo que ha pasado es que desde el 2004 con la persecución del anarquismo, como con el caso de las bombas y el terrorismo, ese momento de esplendor que tuvo la movida libertaria en Bolivia con la VIII Marcha, ha caído con la acusación de los anarcoterroristas. Nosotros decimos que se ha armado el caso para joder a la movida, y cumplió su objetivo porque los centros sociales que había en la Paz o en Cochabamba se cerraron. La cosa era muy pública y ha pasado a ser ahora de perfil bajo, está en las catacumbas. Entonces la movida está de perfil bajo, había ese síndrome de persecución. Aquí también la gente desapareció porque había el temor de que persiguieran, porque además alguno de los guates que vive acá estuvo relacionado con una de las ñatas que está involucrada en el caso, y es amigo nuestro, entonces él también tuvo que pasar a la clandestinidad. Esto ha pasado.
El mayor esfuerzo ha sido para hacer actividades para recolectar fondos para los presos y hacer campaña en defensa de los guates presos o perseguidos. La gente que estaba en la VIII marcha ya no han aparecido o están haciendo cosas de perfil bajo. Yo diría que ha habido en el último año o año y medio de esta crisis, una desaparición, o están ahí pero no visibles. Había algunos jóvenes que han empezado a reemerger pues se ha inaugurado el centro social del Tambo que hay en La Paz y que eso normalmente no iba a pasar el año pasado a principios de año. Entonces hay algunos grupos que están empezando a organizarse nuevamente.
DMR (A).- ¿Existen entonces centros sociales autogestionados en Bolivia?
CC.- Hay este del Tambo, hay otro en La Paz, y que están autogestionados. Haciendo actividades. Con algunos guates aquí nos gustaría volver a armar un centro. Tuvo su efecto mientras duró este experimento. Tenemos todavía una pequeña biblioteca que estamos armando que es otra cosa que funciona también. Es una buena bibliotequita, pero claro, ahora no estamos en ningún lugar.
DMR(A).- ¿Consideras que hay algún futuro hacia la organización o reorganización del anarquismo y/o los movimientos antiestatalistas en Bolivia?
CC.- Sí, yo veo que va a haber una impronta de la movida anarquista en la medida en que se profundice la crisis y también en la medida en que la gente se empiece a cansar del Evo Morales, otra vez seguramente aparecerá esta tendencia. Lo que intuyo es lo que está saliendo en otros lados, y es esta radicalización de la sociedad que está cada vez más confrontaciones, y la aparición de esas ideologías ultraderechistas que están empezando a aparecer aquí también. La lucha contra estas ideologías totalitarias, y ahí los anarquistas siempre están dando. Es en este escenario donde otra vez van a aparecer seguramente. En estas luchas concretas, feministas, ecologistas, temas indígenas, donde siempre hay asociaciones de cumpas que están haciendo cosas, pero al mismo tiempo está la visión más proactiva porque hay esta imagen bien prejuiciosa aquí de asociar el anarquismo al caos, a la violencia, ignorando la esencia del anarquismo. Hace dos años, un grupo de guates se fueron a hacer una comunidad, estos experimentos de construir otros estilos y formas de vida, eso también es otra cosa que hay que destacar, porque lo que integra al anarquismo es que es una ideología básicamente práctica, eso es lo que contrasta con los marxistas, que están hablando y haciendo política, mientras los guates están haciendo cosas, es un poco las discusiones que tenemos con los guates, que hay mucha alpaquería mucho hablar, se trata de hacer cosas, y es ahí, a partir del hacer cosas, de las prácticas sociales, es ahí de donde van a salir las cosas, no de la teoría.

FUENTE: http://arainfo.org/2015/11/el-anarquismo-en-bolivia-una-conversacion-con-carlos-crespo/