jueves, 8 de septiembre de 2016

UMSS: LA POLÍTICA POR ENCIMA DE LA ACADEMIA

                                                                                             Carlos Crespo Flores

Existe una crisis en la Universidad Mayor de San Simón? Para los frentes tradicionales que se han disputado y distribuido el poder en la UMSS estos años, y hoy pugnan por el trono rectoral, la respuesta es negativa, pues solo se trata de mejorar deficiencias y enfrentar “externalidades” de la gestión universitaria.

Por el contrario, afirmo que San Simón está atravesando por la mayor crisis de su historia y la paralización total de actividades durante cuatro meses el pasado año, ha sido nada más que una dolorosa arista. Son grupos que se disputan espacios de poder, corporativizados, y han capturado la academia también como un coto de caza

Es que la finalidad principal de la universidad, el conocimiento, el saber, ha sido desplazada por la política, el poder. Al respecto, en una encuesta de las 3 grandes áreas metropolitanas de Bolivia del Foro Regional, diseñada y ejecutada por Ciudadanía en sociedad con CERES y Los Tiempos, en la sección dedicada a la universidad pública, se pregunta “Una de las funciones más importantes de la universidad es la generación de opinión pública -experta y crítica- sobre problemáticas centrales en nuestra región. ¿A qué cree usted que se debe el silencio de la universidad sobre estos temas”? El 69 % considera que la razón es que los intereses políticos son más fuertes que los académicos.

Ejemplo uno, un reciente congreso departamental del agua, impulsado por un centro de investigación de San Simón, que ignoró a otros similares e investigadores con gran experiencia en el tema, simplemente por no ser del grupo político hoy en el poder universitario. Ejemplo dos, un rector de no muy agradable memoria, prohibió que la UMSS estructure un equipo técnico de seguimiento del proyecto Misicuni, por no pelearse con el gobierno de “los movimientos sociales”, del cual era parte.

Hay quienes recuerdan aun la época cuando los rectores de San Simón eran profesionales de la talla de Ricardo Anaya o Arturo Urquidi, abogados con orientación sociológica que investigaron y publicaron textos de mucha influencia en el pensamiento social boliviano de entonces. Eran académicos que habían llegado a su cargo de rector producto de este prestigio intelectual. Paulatinamente este ethos fue decayendo en pro de un criterio político partidario, de tal manera que hoy el candidato a rector es elegido por su capacidad de liderazgo/caudillismo dentro una estructura política jerárquica y altamente autoritaria, en muchos casos relacionado con partidos políticos.

Asimismo, docentes extraordinarios que para garantizar su fuente laboral mantiene una relación de servidumbre voluntaria frente a estos líderes y poderes corporativos; en San Simón, si no eres parte de una red de protección clientelar careces de estabilidad en tu puesto de trabajo.

Que hacer para reducir la contaminación de la academia con estas prácticas políticas?

1. Es preciso reducir el poder de los gremios y los políticos, sujetos que hoy definen la agenda académica de la UMSS. Debe ser la comunidad universitaria, los “actores primarios” como llama Nelson Ferrufino, vinculados a la formación, investigación, interacción, quienes deben construir e implementar tal estrategia.

2. “Deslectoralizar” la gestión universitaria, una fuente de clientelismo político. No necesitamos elegir jefes de carrera, por ejemplo; al ser una tarea administrativa, esta puede ser una actividad rotatoria que puede ser ejecutada por los docentes a tiempo completo.

3. La cohesión institucional debe estructurarse desde el saber, en la relación docente – alumno, antes que desde la política y sus rituales.

4. Defender la autonomía universitaria como el bien más preciado, pues solo ella garantiza la libertad de cátedra, la independencia del saber frente a todo tipo de poder, por más popular, plurinacional que sea.

Finalmente, una entidad académica autónoma como la universidad tampoco puede subordinarse a demandas coyunturales externas, sino más bien, desde su autonomía, tomar en cuenta las necesidades del entorno en el que interviene e interactua, y estas no necesariamente son económicamente rentables como proponen ciertos discursos neoliberales de la educación, como el enfoque orientado a las competencias; bajo ese argumento, hoy la Universidad Complutense de Madrid está a punto de cerrar las carreras de Filosofía e Historia.



martes, 30 de agosto de 2016

EL PODER LAS COOPERATIVAS MINERAS: EL GOBIERNO ALIMENTÓ AL MONSTRUO



Carlos Crespo Flores

El extractivismo fue alimentado por el gobierno de Evo Morales. El último ejemplo trágico son las cooperativas mineras.  Algunas evidencias de esta afirmación: El año 2012, el presidente Evo Morales firma un nuevo acuerdo con la Federación Nacional de Cooperativas Mineras de Bolivia (FENCOMIN) otorgándoles  más beneficios, como la creación de un fondo de financiamiento para las cooperativas, nuevos plazos para la conclusión de trámites pendientes, la creación de un seguro social cooperativo. Un año antes habían recibido otro beneficios, como el Régimen de Tasa Cero en el Impuesto al Valor Agregado (IVA), para venta de Minerales y Metales, mediante la Ley 186[1], además de beneficios en préstamos del Fondo de Financiamiento para la Minería (FOFIM), así como la dotación de nuevas áreas para la explotación minera. Ese día, el “líder de los movimientos sociales” exclamó:
“Si, hay algunos técnicos, algunos movimientos sociales, sí, hay algunos comentaristas que quieren eliminar a las cooperativistas mineras. Les digo, ‘métanse en la cabeza, jamás van a poder eliminar a las cooperativas mineras’”[2].

El 2013 en el festejo de festejo del 36 aniversario de la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (FEDECOMIN) La Paz, Evo Morales defendía a los cooperativistas:
“Es verdad que el sector privado aporta más que cualquier otro sector minero, pero, ¿cuál es la diferencia? Un privado sí paga impuestos, pero las utilidades se las lleva fuera de Bolivia; mientras que el sector cooperativo, aunque paga poco de impuesto, pero las ganancias se quedan en los socios, en Bolivia, no salen afuera, esa es la gran diferencia”

Ese mismo año, el gobierno entrega a las cooperativas del norte de Potosí unos 9 millones de toneladas de colas y arenas de Catavi con contenidos de estaño, que la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL) debía haber explotado. Artemio Mamani, dirigente de las cooperativas del norte de Potosí, garantizaba en su discurso que “vamos a arrasar en las elecciones de 2014”. Por su parte, Alejandro Santos, presidente de la FENCOMIN, decía:
“Nuestro Presidente ha trabajado con una visión de ir siempre adelante y eso es hacer gestión de Gobierno. Que los derechistas de todo el país escuchen el grito que sale del norte de Potosí, porque el presidente Morales gobernará por siempre el país”[3].

También el 2013, Evo Morales promulga la Ley 403 de Reversión de Derechos Mineros, por el cual se espera que el 70% de las concesiones mineras improductivas del sector privado sean revertidas al Estado sin ninguna compensación; pero, la norma exime a los cooperativistas de la reversión.[4]

El 2014 se promulga la Ley Minera; ese día García Linera comunica que el sector cooperativista accederá a yacimientos importantes y ricos, pero solicitó tecnificar la producción y no continuar sacando el mineral a mano:
“Siempre se veía al cooperativista como el que tenía que producir en áreas marginales, en la sobras. Eso se ha acabado. El sistema cooperativista tiene derecho de ocupar vetas importantes. Hoy son productores de primera categoría en el ámbito minero”, dijo.

Alejandro Santos afirmó que su sector aceptó las modificaciones realizadas por la Asamblea Legislativa al proyecto de la Ley Minera. En su criterio, las modificaciones sólo fueron de forma y no de fondo[5].

Toda esta política de soporte a las cooperativas mineras se nota en los números: el 2006 operaban 230 de ellas, con sólo 47.153 Has, el 2013 alcanzaban a 1.600 con 375.073 Has, es decir un incremento de 700 %[6].

Qué pasó en esta alianza amorosa entre Evo y las cooperativas mineras? Por qué de pronto aparecen como los “malos de la película”, luego de ser los “niños mimados” del presidente? La historia continúa.




[1] Cooperativas mineras liberadas del pago del IVA. 18/11/2011
[2] ¿Campaña? Evo Morales amplia beneficios a favor de cooperativas mineras
[3] Favoritismo presidencial. Evo adjudica colas de Catavi a cooperativistas que lo apoyan
[4]70% de las concesiones mineras privadas serán revertidas al Estado
[5] Minería García Linera promulga la nueva Ley Minera que fomenta la iniciativa privada y deja pendiente el régimen impositivo. Bolpress. 2014-05-28
[6] Las cooperativas afines a Evo tienen 7 veces más áreas mineras que en 2006

jueves, 18 de agosto de 2016

ROCK Y ECOLOGISMO “Rocío de la Mañana” (Bonnie Dobson)

 El rock, desde su impronta inicial en el escenario musical ha descrito y resistido a la paulatina destrucción del planeta y su maquinaria. Ha visualizado, no solo futuros “hippies” paradisiacos, sino también retratado paisajes y sentimientos anti-utópicos. Una de ellas es “Morning Dew” (Rocío de la mañana), canción folk-rock post apocalíptica, escrito por la cantante canadiense Bonnie Dobson en 1962. De acuerdo a Dobson en una entrevista de 1993, el tema está inspirado en la película “On the Beach” (en español se llamó “La hora final”), film ambientado en el año 1964, en los meses siguientes a la III Guerra Mundial. El conflicto ha devastado el hemisferio norte, contaminado el ambiente con polvo radioactivo y eliminado toda forma de vida. El polvo se dirige lentamente hacia el sur; las únicas áreas habitables se hallan en el extremo sur del hemisferio, como Australia, donde se desarrolla la trama.

La canción describe el diálogo de una pareja de sobrevivientes el día después del holocausto; la tristeza y el dolor por la desaparición de todo ser vivo, incluidos los seres queridos, es conmovedor. Hoy, en el contexto de la expansión de la entropía ecológica a nivel planetario, y la brutal sequía que azota el país, “Morning Dew” mantiene su dolorosa frescura.

Varios artistas han versionado posteriormente “Morning Dew”, entre ellos Jeff Beck, Robert Plant, Nazareth, Grateful Dead.

Rocío de la Mañana
Cariño, llévame a dar un paseo en el rocío mañanero,
Mi amor, llévame a caminar en el rocío de la mañana
Hoy no puedes ir a caminar en el rocío de la mañana
Hoy no puedes ir a caminar en el rocío de la mañana

Pero escucha! Oigo a un hombre gemir, “Señor”.
Sé que escucho a un hombre gemir, “Señor”.
No escuchaste ningún hombre gemir en absoluto
No escuchaste ningún hombre gemir en absoluto

Pero, sé que escucho a mi bebé llorando, “Mama!”
Sí, sé que escucho mi bebé llorando, “mamá! “
Nunca más oirás llorar a tu bebe otra vez
Nunca más oirás llorar a tu bebe otra vez

Oh, ¿dónde se han ido todas las personas?
¿Me dirás dónde se ha ido todo el pueblo?
No te preocupes más acerca de las personas
No te preocupes más acerca de las personas

Cariño, llévame a dar un paseo en el rocío mañanero,
Mi amor, llévame a caminar en el rocío de la mañana
Hoy no puedes ir a caminar en el rocío de la mañana
Hoy no puedes ir a caminar en el rocío de la mañana
Hoy no puedes ir a caminar en el rocío de la mañana
(Traducción CCF)

La versión más conocida de “Morning Dew” por Bonnie Dobson puedes oírla en

Una hermosa versión en vivo, se puede escuchar en

Robert Plant (ex- vocalista de Led Zeppelin) hizo una version el 2002, en su disco "Dreamland". Plant y Bonnie Dobson en  vivo, puede ver en

Jeff Beck en su primer disco “Truth”, en 1966, hizo esta versión psicodélica.


miércoles, 17 de agosto de 2016

Las universidades deben estudiarse así mismas para transformarse

Guido de la Zerda Vega

Las universidades recuerdan sus orígenes, sus hitos más importantes, pero no siempre alcanzan a comprenderse así mismas, en la profundidad de sus procesos. Las instituciones normalmente no se preguntan, cómo y por qué se transformaron en el tiempo, o dónde deben situarse frente a los cambios externos, son demasiado dependientes de lo que ocurre en su entorno, y muy difícilmente se anticipan a los contextos cambiantes, para finalmente reproducirse inercialmente.

Históricamente es comprobable que la universidad es una de las instituciones más polítizadas de la sociedad (Brunner, 1990; Luna Díaz, 1985; Ordorika, 1999; Perkin, 1984, 1997). La conflictividad política de las instituciones de educación superior se vuelve cada vez más relevante dada la centralidad de estos espacios educativos en el mundo globalizado (Gonzáles Casanova, 2001). La comprensión y percepción sobre el carácter político de estas luchas y conflictos pueden ayudar a reflexionar la gestión y el gobierno universitario. [Sin embargo], son pocos los estudios clásicos sobre los problemas políticos de la educación superior (Kogan, 1984).

No obstante de que en las universidades latinoamericanas han existido tradiciones más políticas “en sus dinámicas internas y en los estudios sobre la universidad, las investigaciones tienden a seguir los patrones establecidos en los países anglosajones y omiten la dimensión política de la vida universitaria” (Levy, 2000).

La complejidad de las confrontaciones, el manejo discrecional del sistema de toma de decisiones, las discrepancias con la gestión, el carácter estacionario que ha tomado la cultura universitaria frente a los cambios de la sociedad; las tensiones frecuentes entre el gobierno central y las instituciones de educación superior por temas de financiamiento, los conflictos de inoperatividad y contradicciones en las nuevas dinámicas políticas de los órganos de gobierno, los cambios en el tejido social (externos e internos), el contexto global, los desafíos tecno-económicos, informacionales y las competencias y exigencias del mercado, son algunos de los hechos más relevantes que necesitan ser estudiados para enfrentar la crisis institucional actual.

El statu quo en la gestión y el carácter corporativo perverso que compromete al gobierno universitario, parecen ser nodulares y los más problemáticos, y a la vez inevitables para impulsar el debate en esta época de reformas, sobre todo dentro de un contexto de transición de una universidad de elite hacia una universidad de masas.

A esto se suma un contexto global, donde, “el principal objetivo de este proceso es adecuar las universidades e instituciones de educación superior a la nueva economía cultural y del conocimiento” (Gamport, 2000). En este nuevo contexto, el aprendizaje tiende a alejarse de la vieja cultura humanística y convertirse en sinónimo de una habilidad técnica.

En este escenario, -consolidado sobre todo como capitalismo académico en el primer mundo-, las universidades bolivianas todavía se ven como meras instituciones receptoras, adaptativas y con problemas serios de gobernabilidad y de gestión. La gestión y el gobierno de la universidad pública se propusieron a finales de los ’90, desplazarse a las lógicas del mundo del mercado, de los negocios y de la productividad, con un sistema de gobierno que suplantase a los cuerpos colegiados por la experticia. La gestión sustentada en cierto gerencialismo que corrigiese la ineficacia, alcance el éxito de sus metas, medido por su productividad, tampoco calo en la cultura universitaria boliviana. El experimento se fue desvirtuando en la medida que las universidades fueron constatando que sus culturas organizacionales no funcionan como una empresa. “Las instituciones de educación superior no son empresas y por tanto no pueden ser gobernadas bajo las premisas de la calidad total (TQM) ni evaluadas por su productividad, como si ‘producir’ graduados fuese igual que hacer calzados” (Rodríguez, 2002).  [Las] universidades son, como dicen algunos que las han estudiado, instituciones de base pesada, anarquías organizadas o sistemas débilmente acoplados. En estas condiciones, es importante comenzar a ponernos de acuerdo que la salida no es elaborar un modelo de universidad, ni tampoco sólo un modelo de gestión. Por eso todas estas complejidades deben ser investigadas a detalle para abrir potenciales soluciones a la crisis universitaria.

El autor es profesor de la UMSS.



miércoles, 10 de agosto de 2016

LA INTERVENCION GUBERNAMENTAL CONTINUA EN LA UMSS


Carlos Crespo F.

En los últimos días han circulado dos informaciones sobre la UMSS en su relación con el gobierno del “proceso de cambio”. Uno, la rebaja en el presupuesto para la UMSS sería del 60% este año, y dos, la obligación de San Simón de elaborar un plan quinquenal, "adecuándose" al Plan Nacional de Desarrollo y la Agenda Patriótica. En una universidad que se precie de autónoma son sus miembros quienes definen de manera independiente no solo su política de gastos, sino fundamentalmente su agenda y orientaciones de formación, investigación e interacción; es la libertad académica que lo permite, de otra manera no sería posible producir conocimiento. Ahora, que en este proceso debe tomar en cuenta las necesidades de la sociedad con la que interactúa, es evidente. Tampoco puede estar al servicio, de la “clase obrera”, el “pueblo”, los “movimientos sociales”, menos del Estado, por más revolucionario que fuere, a riesgo de debilitar su autonomía; lo que hace la universidad es interactuar con todos estos actores e instituciones, como entidad autónoma.

En el caso del Plan Nacional de Desarrollo y la Agenda Patriótica, cómo someterse a documentos ideológicos de base extractivista, desarrollista a ultranza, que no han sido sometidos a ningún escrutinio académico? Las autoridades y la dirigencia corporativa universitaria, en vez de regalar terrenos universitarios para proyectos estatales megalomaniacos,  deben defender por encima de todo la autonomía universitaria.

jueves, 21 de julio de 2016

Socialismo bolivariano: "En Venezuela no hay comida"


Carlos Crespo

"En Venezuela no hay comida", afirma el señor llorando. Es el "socialismo bolivariano" que no solo ha destruido la seguridad y soberanía alimentaria, sino que está llevando al país al hambre. A los pobres y excluidos de siempre, se ha unido una otrora poderosa clase media que de pronto "se ha igualado". 

Lo grave es que Bolivia está siguiendo esta desgarradora estela. La creación de EMAPA y las empresas agroalimentarias -PROMIEL, LACTEOSBOL para señalar dos ejemplos- son un intento por implementar el control estatal de los alimentos fundamentales de lxs bolivianxs, al estilo venezolano-cubano, que no ha funcionado, por el contrario, en Venezuela los productos que escasean son justamente los controlados por el Estado. Y el otro efecto, debilita aún más a los pequeños productores, a los emprendimientos económicos campesinos -OECAS,OECOMS que están haciendo esfuerzos para mejorar los términos de intercambio con la ciudad, transformando y comercializando bajo criterios de consumo responsable, comercio justo, pero tienden a tornarse nuevamente en proveedores de materia prima para las empresas estatales, como ya está sucediendo entre los mieleros y lecheros.

El Estado no puede controlar la alimentación de la gente, porque ahí la cosa se jode. Nuestros pueblos y comunidades han sabido resolver autónomamente, desde distintas prácticas de solidaridad alimentaria y apoyo mutuo, organizar espacios de encuentro e intercambios mercantiles, los mercados en Bolivia han sido verdaderos territorios donde la gente ha resuelto su alimentación, variedad y calidad. Cuanto menos intervenga el Estado, los mercados y ferias agroalimentarias estarían más baratas, diversas y saludables.

Y como en Venezuela, el control estatal de la alimentación produce corrupción; los "bachaqueros", los "revendedores" de la UDP, sujetos conectados al poder estatal en sus distintas ramificaciones, para acceder a alimentos y revenderlos en el mercado negro. Este año en Bolivia es el de la gran sequía, vamos a tener que importar alimentos -como Venezuela- y se prevé una escasez alimentaria. Es el caldo de cultivo para la versión plurinacional de los "bachaqueros".


http://www.infobae.com/america/america-latina/2016/07/21/el-conmovedor-llanto-de-un-venezolano-que-cruzo-a-colombia-para-conseguir-comida/

martes, 12 de julio de 2016

Comunidad académica y permanencia laboral del profesor universitario

Guido de la Zerda Vega

¿En qué situación la permanencia laboral de los docentes está amenazada? Normalmente la condición del profesor no está en riesgo, ya sea titular o extraordinario. Todos son automáticamente recontratados, conservando sus derechos laborales, incluso independientemente de la calidad de su trabajo -que podría estar fuertemente cuestionado. Esto, de algún modo es equivalente a la permanencia estudiantil no regulada de alumnos que reprueban muchas veces sin ser removidos de su condición estudiantil. Los profesores, administrativos y estudiantes “somos perennes”, al margen de la calidad de nuestros servicios o de nuestras responsabilidades académicas, porque además no existe un contrato que firmemos como miembros de la universidad que establezca las condiciones o la calidad de nuestros servicios. Esta seguridad laboral, que fue reivindicada como un derecho para proteger a la clase trabajadora en las primigenias sociedades industriales, ha sido trasladada también a espacios de formación y de actividades intelectuales y académicas, poniendo en cuestión las disposiciones reglamentarias propias o autonómicas de las instituciones educativas, en las cuales se explicita la permanencia docente basada en exigencias meritocráticas y no en “derechos” de permanencia laboral ordenadas en las leyes del trabajo y/o del funcionario público. 

Reitero, la permanencia laboral del docente esta explicada y sostenida por sus propios reglamentos, los cuales teóricamente traducen varios indicadores, entre ellos la acumulación de méritos por su práctica  de investigación y/o científica y por su permanente actualización académica. No obstante, el docente para mantenerse como tal (ya sea titular o extraordinario) no será evaluado por estos indicadores,  por lo tanto, su permanencia laboral no está amenazada por la exigencia o el cumplimiento de sus propios reglamentos.

Veamos el docente “real”, aquel que enseña y transmite. Este ejercicio, generalmente, el docente lo hace apoyado en métodos y textos, provenientes del medio. Este ritual no será interrumpido hasta su jubilación, conformando el ethos de la enseñanza y no de la investigación, y el cual funge como el umbral formativo referencial del estudiante.

El docente además de repetir textos con sus alumnos, puede obviar o no durante muchos años los avances actuales del conocimiento, de la ciencia y la tecnología; sus programas al fin y al cabo están prescritos como planes globales referenciales y fijos de lo que enseña, y los cuales están aceptados y legitimados por la institución que no los evalúa, y por la voz muda de los estudiantes que en el mejor de los casos los asimila. Sin embargo, el docente para mantenerse como tal (ya sea titular o extraordinario) no será evaluado por su labor repetitiva en el aula, por lo tanto, su permanencia laboral tampoco está amenazada por estas razones.

Entonces,  ¿en qué situación verdaderamente está amenazada la permanencia del docente? Por su condición de docente eventual, es decir, por su condición precaria y circunstancial de docente a tiempo horario. Este docente eventual no constituye una “Comunidad Académica”, no es un cuerpo colegiado de docentes a dedicación exclusiva para la docencia y/o la investigación. Este docente precario sirve y se sirve mejor de la reproducción perversa de la cultura política gremial y del sistema de gobierno de la universidad. Pero, esta situación es apenas una parte del problema. Lo central es que este docente eventual es secundariamente docente y su actividad principal económica o laboral es otra. De ahí que la universidad funcione más como un espacio corporativizado de personas con intereses personales y gremiales, que como una comunidad de intereses científicos y académicos. El docente de la comunidad académica es mínimo en la UMSS, y las más de las veces está ligado a tareas administrativas, y el desafío hacia la transformación de la universidad es crear esa comunidad, con un docente “cama adentro” que respire cotidianamente la práctica docente y el trabajo científico. Este docente de planta con su trabajo y su prestigio podría interpelar, participar, leer y reproducir mejor no sólo las corrientes de pensamientos actuales, sino también frenar y cuestionar las relaciones de poder no institucionales, que vienen destruyendo la cultura universitaria.


El autor es profesor de la UMSS.