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viernes, 11 de agosto de 2023

ROBERTO PRADA, GERENTE DE SEMAPA "Que llueva, que llueva" (1990)

 ENTREVISTA INDISCRETA. Por Tita Saer

En su oficina de SEMAPA los técnicos proponen. Reformulan proyectos. Los discuten. Deciden. Reunión tras reunión. Estas mismas escenas se repiten a diario desde hace varios meses. Y es que el gerente está preocupado. Sabe cuánto trasfondo tiene el problema del agua. Sabe que lo importante es llegar a la solución que busca, aunque intuye también que no es fácil conseguirla. Y esto lo preocupa, lo irrita, pero no lo desanima. Porque Roberto Prada Ramirez (39), se siente profundamente comprometido con su pueblo. Con su región. 

Dar una solución al espinoso problema del agua en Cochabamba, es una batalla que se ha propuesto ganar.

 Roberto, llegó a SEMAPA hacen 12 años (5 como gerente). "Nunca pensé que enfrentaría tantos problemas", dice. 

De hecho, el agua es un tema sobre el que todos opinan. Que los ciudadanos demandan a gritos. Que los políticos tratan de sacar tajada. Que los financiadores rehuyen. Que si no es solucionado puede ser una bomba de tiempo... 

Con ese cuadro cualquiera estaría en pie de guerra.

 Es lo que pensamos al llegar a las instalaciones de SEMAPA. Pensamos también oir quejas, acusaciones. Pero nada de eso ocurre al hablar con Roberto. Cuesta imaginar a alguien más calmado y reflexivo, tanto en su análisis como en su tono.

 Es el prototipo del ingeniero nato. El que todo lo evalúa, el que difícilmente podría permitirse un exabrupto.

 De él se sabe que se formó en Chile, que tiene gran prestigio y respeto de sus colegas. Y que es uno de los ingenieros más brillantes del momento.

 Pero, a él le cuesta hablar del ámbito familiar y personal. Y se lo nota. "Tengo dos hijos". Y deja las cosas ahí. Siente no hacer deporte como quisiera y el poco tiempo que le queda lo dedica a la lectura y al estudio del ajedrez, "sus dos pasiones".

 Oyéndolo hablar, además de ingeniero parece un filósofo o literato. Sagaz, inteligente. Pero, sobre todo equilibrado. Como se dice, el hombre adecuado para el lugar adecuado. ¡Qué duda cabe!

 

¿Si no llueve qué pasará?

-Habría que replantear algunos programas y pensar en una estrategia científica y muy cuidadosa de perforación de pozos que preserve la sobrecarga y calidad de las aguas.

 ¿A qué atribuye usted esta falta de lluvias?

-Uno de los factores importantes es la deforestación que se está practicando en las cabeceras y cuencas que alimentan el valle, generando un desequilibrio en la evapotranspiración del agua que ahora tiende a escurrir y salirse de la cuenca. Pero, hay que recordar también que Cochabamba nace con problemas de lluvias, las dos fundaciones de 1574 y 1579 son sucedidas por conflictos de agua. Eso está muy bien contado con una excelente obra del arquitecto Solares "Historia, Espacio y Soledad".

 ¿Honestamente, Misicuni es una solución?

-Si, honestamente lo creo, es un proyecto realizable, serio, que Cochabamba tiene que pelearlo, el problema siempre ha sido encontrar la estrategia adecuada a los requerimientos de los entes financiadores. Creemos que en este momento se han dado las condiciones más favorables.

 ¿Cuántos años tiene el proyecto Misicuni?

-Empieza a plantearse con don Lucho Calvo, 45 años atrás. Cuando estuvieron en boga estos proyectos múltiples, y había una gran oferta crediticia en el mercado internacional en la década de los '70 no estaba concluido. Los '80 ya se caracterizan por ser restrictivos en el mercado de capital a raíz de los procesos inflacionarios que generan desconfianza. Se lo reformula para agua potable pero el monto resulta siempre un poco grande en relación a una cuenta crediticia cada vez más restringida y un mercado de capital cada vez de más difícil accesibilidad.

 ¿Cuál es más álgido: el problema del agua potable o del riego para el campo?

-El agua potable tiene mayor espectacularidad, pero el déficit más grave es el de riego por la incidencia económica en el desarrollo de Cochabamba. Nuestro futuro está ligado a la agroindustria y se requiere como recurso básico contar con agua.

Se habla de sembrar lluvias con cloruro de plata, ¿sirve?

-En una reunión amplia se precisaron conceptos, el cloruro de plata provoca un crecimiento en las nubes, pero, no garantiza que éstas se precipiten. Está la calidad del agua que se precipitará si se introduce un metal como la plata. Existiría, también el riesgo por las características climatológicas de Cochabamba, de que pudiesen provocarse verdaderas tempestades y fuertes granizadas que serían muy negativas en el campo. Por último, SEMAPA tiene cuencas muy pequeñas para aprovechar las aguas superficiales donde probablemente los beneficios serían ínfimos. El proyecto merece ser aún evaluado por expertos. por la seriedad que implica.

 ¿Usted cree en San Severino?

-Si, aunque no he llegado a experimentar todavía de una manera total su actividad (ríe)

 ¿Qué tipo de hombre es usted?

-La verdad no sabría qué decir, carezco de los apropiados conceptos de decir algo que sea simpático y verdadero.

 ¿Estará en el contexto de los machistas latinoamericanos?

-No, no creo, el machismo puede ser también un feminismo al revés, entonces... no sé, respeto profundamente a la mujer, y parece interesante ese slogan que últimamente se escucha: "Igualdad de derechos para poder encontrar bien las diferencias".

¿Qué parte de su vida ocupa la mujer?

-Creo que una importante, aunque esencialmente soy un solitario.

 ¿Qué busca en una mujer?

-El físico es importante, pero acompañado de una personalidad, de un carácter que le permitan a uno una aproximación agradable y no sea una lucha en la que no se sepa muy bien lo que está ocurriendo.

 ¿A qué le teme?

-Siendo un solitario como le decía, le temo mucho a la soledad y a la manifestación extrema de ella, la muerte.

 ¿Cree en el destino?

-Si, debe haber algo semejante al destino que históricamente ha tenido distintos nombres, se ha encontrado en los dioses, en distintas clases sociales, en la historia. Por ejemplo, el psicoanálisis, que pretende encontrar un destino en algunos traumas infantiles.

 ¿Es fatalista?

-En cierto sentido el crear en el destino puede significar ser: fatalista; hay figuras que se repiten en la vida: tragedias, dramas, felicidades, encantamientos, sueños, actos de horror y de muerte.

 ¿Qué piensa del matrimonio?

-Creo que está en crisis, seguramente fue una adecuada respuesta a los mecanismos de apareamiento que determinadas sociedades encontraron. Pero, en este momento, tiene muchas dificultades para salir adelante; no sé si conozco alguna opción alternativa. Pero, creo que corresponde generar algunas posibilidades que abran nuevamente a la pareja hacia el amor verdadero donde encuentre también su libertad.

 ¿Es usted supersticioso?

-Si, me dejo llevar por las supersticiones, y creo mucho en lo que creían los surrealistas cuando decía Mallarme "un golpe de dados nunca abolirá el azar".

 ¿De haber estado presente el momento de la creación, qué sugerencias habría hecho?

Esto también viene de mis lecturas: "la mujer no está hecha solamente de la costilla de Adán, sino también de sus sueños"; no habría sido una sugerencia sino un comentario.

 Idealmente, ¿qué le hubiera gustado ser?

 -Un ajedrecista.

 ¿Se considera un hombre de desafíos?

-De algún modo sí, estar en SEMAPA se me ha hecho un desafío.

 

 FACETAS, Los Tiempos 14 X 90’



jueves, 15 de junio de 2023

LUIS SALAZAR. In memoriam Carlos Crespo Flores[1]

 Luis Salazar se ha convertido en estrella. Debe estar dialogando con el agua, pues para Luis la naturaleza tiene vida. Conversar con el agua, seguir sus flujos, es un principio para la vida. Sus amigos continuaremos este legado.

 El aporte de Lucho promoviendo el sector agua y riego en el departamento es inmenso. Junto con su colega y amigo, Humberto Gandarillas, desde el Programa de Riego Intervalles (PRIV) impulsaron en el valle cochabambino proyectos de riego diversos, desde presas hasta sistema de microriego. Más aun, formaron profesionales en el sector y crearon una verdadera escuela de "riegueros" y "preseros". Ese periodo conoció a Pierre De Zutter, importante en la incorporación de la cosmovisión andina en sus ideas y proyectos, en particular relacionados con el agua[2]. 

 De esta manera, conectar la ciencia agronómica rieguera con el saber campesino, su "racionalidad", fue parte de su quehacer cotidiano y profesional; por lo demás, expresión de su profundo amor por la sociedad campesina andina. Este diálogo es, sin duda, otro legado que Luchito nos deja.

 Lo conocí personalmente (pues ya sabía de su prestigio como "rieguero") durante la Guerra del Agua, del 2000. Yo asistía a las negociaciones respecto a la cuestionada ley de Agua Potable y Alcantarillado Sanitario (2029), como parte (más bien tesista) del equipo técnico de la Coordinadora del Agua. Luis, entonces funcionario de la GTZ, participaba como experto, para orientar la discusión con el gobierno.

 A pesar de su espíritu abierto y negociador, ser conocido de los regantes, para el equipo técnico de la Coordinadora, Luis era considerado afín a los "adversarios", principalmente porque ese momento la GTZ estaba impulsando, con la bendición del gobierno, las asociaciones público privadas en las empresas de agua y sus servicios. Una forma travestida de privatización, decíamos. Pero, el 2005, con la victoria del MAS, la Coordinadora, convertida en movimiento nacional del agua, logra que el futuro gobierno implemente la llamada "agenda social del agua", incluyendo la creación de un ministerio del sector. El primer viceministro de riego, con apoyo de los regantes (entonces un sector respetado y autónomo), fue Luis Salazar.

 Desde el inicio fue uno de los pocos críticos del discurso de los derechos de agua, convertidos en política de Estado, como criterio organizador del sector. Esta propuesta, defendida por los regantes, ha sido nefasta para la gestión del agua y sus servicios en el país. Luis lo sabía. Obviamente perdió el apoyo del sector y tuvo que salir del viceministerio.

 Posteriormente, estuvo en la gobernación de Cochabamba, dentro el sector riego y cuencas. Lo más importante de su gestión, fue la implementación de la Agenda Departamental del Agua, un esfuerzo innovador de planificación participativa, orientada a construir acuerdos para resolver problemas del agua de manera integral y solidaria. Todo ello, desde el enfoque de "conversar con el agua". Posteriores autoridades no continuaron la experiencia. Quienes participamos del proceso, continuaremos la huella de Luis, como otro legado.

 Diría que su paso por la administración pública dentro el Estado Plurinacional, fue frustrante, para decirlo menos. Las miserias de la política partidaria y el caudillismo clientelista, impidieron operacionalizar las ideas y propuestas de Luis. Más aún, su figura y prestigio fue utilizado, para dar una imagen de profesionalismo dentro las instituciones creadas por el “gobierno de los movimientos sociales”. Cuando ya no les fue útil, lo excluyeron.

 Mejor Lucho, el Estado Plurinacional nunca te entendió, pues tu apertura y pluralismo podía ser peligroso. Son los campesinos regantes, los productores que utilizan y dialogan con el agua, quienes continuaran fluyendo, contigo. En fin, como Maurizio Bagatin, creo que “el Tata Luis… nos enseñó la alegría en el trabajo, el placer de la convivialidad, la sonrisa siempre disponible”.  

Cochabamba, 14 de junio 2023



[1] Agradezco a Fernando Antezana y Maurizio Bagatin por las sugerencias y comentarios.

[2] Reforzado luego con su relación con gente del PRATEC (Perú), como Eduardo Grillo y Julio Valladolid.


miércoles, 3 de marzo de 2021

CENTRALISMO Y GESTIÓN AMBIENTAL

Cómo proteger las cuencas, fuente de vida para comunidades, poblaciones urbanas, frente a la vorágine extractivista? En el Perú, algunos municipios han visto como estrategia de protección, declararlos "zonas intangibles", por tanto con alto valor de conservación. Pero, como en Bolivia, las competencias de los gobiernos municipales, no les permite intervenir en actividades consideradas "estratégicas" por el Estado, como son los agronegocios, la explotación minera, petrolera, forestal y recursos de los bosques. Y la justicia ha ratificado aquello.

La noticia señala que, el Tribunal Constitucional del Perú (TC) acaba de "decretar inconstitucional una ordenanza del Municipio Provincial de Santiago de Chuco, que decretaba intangible sus cabeceras de cuenca". El argumento del TC es que la gran minería es competencia del Gobierno nacional, y no de un Municipio Provincial.

Esta decisión muestra, primero que el centralismo se impone a las formas locales de gestión pública y ambiental, segundo, a diferencia de lo que cree el discurso idealista del desarrollo sustentable, en el dilema economía o medio ambiente, el Estado apostará, por defecto, por el primero.

CCF 

imagen: Laguna Conga, Perú.

https://noticiasser.pe/como-defender-las-fuentes-de-agua-en-el-peru?fbclid=IwAR1LvZu5C8ICHp9eJsMeOEKnPU5HCI83RqOPRHSFYPHCu6mJMnzXCj8cuTY


miércoles, 9 de enero de 2019

"Cuando la revolución se convierte en el Estado, vuelve a ser mi enemigo": extracto de una entrevista con James C. Scott


Ahora estoy trabajando en el río Irrawady. Los ríos nos cuentan lo que el Homo Sapiens y los Estados hacen a los fenómenos naturales en el mundo. La ingeniería y el represamiento muestran cómo los humanos trabajan, violan el movimiento de la naturaleza o las aves migratorias y también cómo los humanos dan forma a las tierras. El río Irrawady es la autopista de la cultura birmana. Puedes subir y bajar kilómetros y aún encontrar la misma cultura. Pero si vas 20 millas hacia las colinas, es una cultura completamente diferente.

Las culturas se cementan con el agua, como mostró Fernand Braudel con su trabajo en el Mediterráneo. La integración a través de las aguas forma el conocimiento de unos a otros. En 1800 antes del barco de vapor, era más rápido ir de Londres a Sudáfrica, que por diligencia de Londres a Edinburgo, por lo que la gente viajaba por mar.

Los mapas nos engañan y es por eso que las juntas de agua son cruciales. Los estados antiguos siempre se construyen cerca de ríos, costas o planicies aluviales, lo que permite la agricultura (agricultura en terrazas, por ejemplo) y la independencia de otros sistemas.

P: Hablando de agua, ¿cómo vería a los grupos que intentan escapar del sistema estatal contemporáneo, como los piratas, algo que se discute en Zomia, el libro que escribió acerca de la gente de las montañas que escapan del Estado en todo el sureste de Asia y el Himalaya?
J.S .: ¡Si tuviera otra vida, trabajaría en la Zomia húmeda! Los pantanos, las marismas y las costas de manglares son lugares donde las personas huyen y se esconden todo el tiempo.

Veamos los cimarrones del tenebroso Gran Pantano, en la frontera de Carolina del Norte y el norte de Virginia en los Estados Unidos. Al comienzo de la guerra civil, eran 7.000 esclavos fugitivos que vivían en los pantanos. Muchos nacieron allí sin haber visto nunca a un hombre blanco. Algunos no pudieron llegar a Canadá, así que fueron al pantano para que nadie pudiera encontrarlos. Los pantanos tenían mucho que ofrecer: caza y recolección, así como la cultura del maíz.

En las aguas de Malasia vemos patrones similares. El Orang Laut, los gitanos del mar, han estado huyendo del Estado gracias a sus barcos. De vez en cuando trabajaban como mercenarios marinos o "corsarios", vendiendo sus servicios a los sultanes malayos, pero estaban libres del Estado Nación. También viajaban y vivían de una manera casi imposible de rastrear.

Los océanos, al igual que las colinas, son espacios abiertos que dificultan a los Estados el reclutamiento, imponer impuestos o limitar su libertad.
(2018)
Traducción: CCF

miércoles, 14 de septiembre de 2016

LA GRAN SEQUÍA DEL 2016. Entrevista a Humberto Gandarillas


Humberto Gandarillas es uno de los más antiguos y experimentados profesionales trabajando el tema agua en Cochabamba. En una reciente entrevista con la revista Decursos del CESU, entre los temas que platica se halla su percepción de la sequía este año y sus implicaciones. La versión completa de la entrevista será publicada en el próximo número de la Revista.

DECURSOS: Cuál es su valoración sobre la sequía, Humberto?
HUMBERTO GANDARILLAS: Este año es terrible, nunca he visto una sequía tan grave, es la peor que he visto en mi vida, solo falta que “nos venga a mear un perro”, es terrible.

D: La del 82-83 ha sido grave también...
HG: Ha sido grave en las zonas un poco más altas, pero no ha sido tan grave en los valles ni en el oriente; en el oriente hubo inundaciones ese año, recuerdo que yo llegué cuando se desbordó el rio Pirai, en cambio este año la sequía ha afectado incluso en el oriente.

D: Los ríos están bajísimos...
HG: Los cambas están llorando porque no han podido producir la producción de invierno, no ha habido este año casi producción de invierno, es una sequía terrible, no ha habido parangón, y todavía no vamos a sentir los efectos. Estamos en agosto, imagínate en octubre, por agua nos vamos a matar.

D: Este es el riesgo, no?
HG: Es terrible, es que estamos demasiado atrincherados en nuestros propios proyectos, de nuestras propias soluciones. Ahora han aparecido mesías de todos lados, que dicen “hay que bombear Corani, hay que hacer que Misicuni, que hay que poner en marcha, que hay que hacer esto”. Yo francamente no le creo a ninguno. Tenemos que sentarnos fríamente, decirnos “este año está jodido”, hay que mirarlo así. No vamos a resolver el problema, andá a ver Corani, no tiene agua; andá a ver Paracti, no tiene agua, el Ivirizu no tiene agua: de dónde diablos van a bombear lo que dicen que van a bombear. Le van a quitar agua al que genera energía, y sin luz vamos a estar después, hay que serenarse.

Hay que ver todo de arriba, vuelo de águila, haber dónde puede estar el agua y cómo podemos solucionar nuestros problemas en conjunto, como podemos retomar algunos elementos que están basados en nuestra cultura. Es, por un lado una crisis terrible, y por otro es una oportunidad de que resolvamos ahora los problemas de agua, pero sin alocarnos; intentar encontrar calma es imposible, resolver la sequía no la vamos a resolver, aunque se metan a meter plantas de bombeo, mientras las construyen ya van a empezar las épocas de lluvias, y hasta eso, que? Es como querer arreglar tus goteras cuando está lloviendo, no puedes. Ahorita necesitamos serenidad. Nosotros hemos propuesto al Vice ministerio de Riego lanzar un programa de revitalización del riego: ahora ya nadie va a solucionar sus problemas, pero hagamos una campaña de identificar dónde hay riego, donde hay cositas menores que pueden contribuir a mejorar el próximo año el uso más eficiente del agua, hagamos eso ahora. Qué van a lograr haciendo 20 o 30 pozos? nada, solo vas a depredar más.

Ahorita, debe haber una campaña de conservar la poca agua que hay, debería ser en la TV, en la radio, “no tire el agua”, “conserve el agua”, y no decir “yo tengo la solución, hay que bombear”: hasta que hagas tu proyecto, hasta que implementes, ya está lloviendo, y ya para que? Hay que hacer el esfuerzo de usar menos, de vivir con eso y aguantar el temporal, no le veo salida.



viernes, 3 de octubre de 2014

LA ESTAFA DE MISICUNI: EL CONSORCIO Y EL ANEXO 16


Carlos Crespo Flores
2014

El 11 de diciembre del 2008, el mismo día que organizaba el Consorcio Hidroeléctrico Misicuni (CHM), bajo la figura de sociedad accidental, se añade un anexo, el No 16, un documento privado, declarado confidencial (punto 3.9), por tanto inaccesible a terceros (*). El objetivo del documento es “aclarar y modificar la Cláusula tercera” del contrato de asociación accidental,  particularmente la distribución de utilidades y la participación en las obras.

Por el lado de la utilidades (3.1.), el documento establece que la empresa italiana Grandi Labori Fincosit SPA (GLF), que aparecía con el 51 % de las acciones, recibiría un 0 % de las utilidades, distribuyéndose estas entre las otras cinco empresas socias.

Respecto a las obras, al no tener participación en las utilidades directas, se la exime de obligaciones emergentes de la contratación de la obra (3.2.); específicamente el punto 3.3. señala que GLOF “no tendrá participación en la asociación accidental…”, y solo recibirá “la suma equivalente al 4.5 % del monto contratado sin retención de impuestos de ningún tipo…” (3.3.), esto es aproximadamente $US 5 millones, tomando en cuenta que el contrato inicial era por $US 80 millones. El pago debía hacerse el 50 % en el momento del desembolso del anticipo contractual, y pagos posteriores hasta completar el monto acordado[1]. A cambio de este desembolso, GLF “se compromete a otorgar curriculum y toda la documentación requerida en el pliego de especificaciones de la licitación…” (3.6.).

El anexo 16 evidencia varios aspectos del proceso de contratación, la administración de la obra por parte del consorcio y el rol del gobierno central en el manejo del proyecto.
-          El CHM era una sociedad “trucha”, con capitales autorizados casi simbólicos para adjudicarse una obra multimillonaria, con las mismas direcciones de sus sedes en Bogotá a pesar de ser empresa venezolanas y colombianas supuestamente diferentes. No solo eso, sino GLF, la socia mayoritaria, solo ponía su nombre y curricular para presentarse a la licitación, pero no participaba física ni materialmente en la obra. Se sabe que envió un ingeniero que estuvo unos meses, con un salario jugoso y llevando una estilo de vida “jailón”, con los fondos del anticipo. A cambio recibía $US 5 millones líquidos. Recuerda el viejo estilo de sociedades "truchas", como Aguas del Tunari el 99’-2000, para hacer negocios en Bolivia, protegidas por el gobierno central.
-          El trato de los italianos con Bolivia ha sido colonial, para decirlo menos. Un crédito de aquel país por $US 30 millones, que obligaba a contratar a una empresa italiana como líder del proyecto, abría la posibilidad de estos comportamientos corporativos corruptos.
-          Con el Anexo 16 se deja en manos de las 5 empresas restantes la ejecución de la obra, empresas incompetentes, sin experiencia en el tipo de construcción, o con antecedentes de corrupción y mala calidad de construcciones en otros países.
-          El pago a GLF utilizando los fondos del anticipo evidencia un mal uso del anticipo, por lo que corresponde la devolución de los $US 8 millones cancelados al CHM por este rubro, hoy en disputa con la empresa de seguro CREDINFORM.
-          El gobierno estaba enterado del Anexo 16 y su contenido, pero no hizo nada al respecto, y continuó la relación contractual con el CHM. Que influencia tenía el CHM con el gobierno central para que se haya aceptado tales condiciones contractuales?

(*) Agradezco al asambleísta cochabambino Henry Paredes por el acceso a la información.



Imagen: óleo de Arturo Borda


[1] Hasta se incluye la modalidad de pago: una entidad financiera local que recibe el dinero cobrado de la empresa Misicuni y transfiere automáticamente a una cuenta especificada por GLF.

lunes, 29 de abril de 2013

Estatalización de la naturaleza en el proyecto de Ley de Aguas


Carlos Crespo Flores


2013



Con el gobierno de Evo Morales asistimos a un proceso de estatalización del agua y sus servicios, esto es la creciente intervención estatal en la gestión a través del despliegue de dispositivos de gubernamentalidad y de control; la implementación de un marco normativo y regulatorio adecuado a tal propósito es parte de este proceso.



Con su estilo “si o si”, actualmente existe el mandato del líder máximo del MAS de aprobar la ley de aguas este año y para ello se está socializando entre las organizaciones sociales afines al gobierno un proyecto de ley marco denominado “Agua para la Vida”.



En el presente texto se analizan algunos aspectos críticos de este proyecto de ley que considero se tornarán en fuente de conflictos y crisis sociales; el centralismo y la planificación de arriba abajo son las orientaciones dominantes de la propuesta; asimismo se evidencia que se busca cohesionar a la sociedad boliviana en el sector agua y sus servicios desde el discurso de los derechos; el marco normativo propuesto flexibiliza las normas ambientales para facilitar las mega inversiones que explotarán el agua o sus servicios; asimismo, se crea un sistema de participación inviable en su funcionamiento y que no decide en temas estratégicos del acceso, uso, disponibilidad del agua. Finalmente se puntean orientaciones alternativas al enfoque gubernamental.




Centralismo en la gestión del agua

Cuando define dominio y propiedad el proyecto de ley señala que  el agua es “del pueblo boliviano, y corresponde al Estado Plurinacional su administración a través de la otorgación de Registros, Licencias y Autorizaciones” (art. 4.3); desde la definición nos está mostrando el camino estadocéntrico de la Ley: el Estado administra el agua a través de la otorgación de derechos.



Las decisiones estratégicas sobre el acceso, uso y disponibilidad del agua y sus servicios se hallan centralizadas en el ministerio de medio ambiente y agua (art. 10) y la institucionalidad creada alrededor de ella, particularmente la autoridad plurinacional del agua (capítulo III); desde allá se planifica y decide hacia las regiones y municipios, en una clásica estructura de decisiones de arriba abajo. Por ejemplo, dentro el territorio que les compete, las gobernaciones no deciden sobre los usos energéticos e industriales del agua, como ser presas, hidroelectricidad, minería, hidrocarburos. Más aún, el ministerio no solo planifica sino que tiene competencias para “ejecutar proyectos de inversión relacionados con infraestructura hídrica” (Art 10).



Organización de la gestión del agua alrededor de los derechos



Se evidencia un incremento en la cantidad y magnitud de los conflictos por el acceso, uso del agua y sus servicios; el patrón discursivo común de estos conflictos es que los actores involucrados reclaman un derecho frente al recurso. Estos conflictos alrededor de los derechos de agua requieren un marco jurídico que facilite su manejo.



La ley de riego, aprobada el 2004, buscaba proteger los “derechos” de los regantes a través de un sistema de registros, por el cual un sistema de riego “registra” su “derecho” a la fuente de forma permanente; pero sucedió que en el proceso aparecían otras comunidades o sistemas, de zonas de altura generalmente, que reclamaban también el “derecho” a la fuente; de esta manera, una ley que debía prevenir y/o resolver los conflictos, al buscar organizar la gestión del riego alrededor de los derechos, los promovió.



Como en el riego, el proyecto de ley marco organiza la gestión del agua desde el discurso de los derechos, por tanto, antes que resolver los problemas y conflictos del sector, los exacerbará, debido a dos factores: la lógica de los derechos es excluyente, ignora el principio de los comunes del agua e individualiza, segrega, separa, entre los que tienen agua y no; más aún, es confrontacional, pues las interacciones entre los actores del agua están mediatizadas por el principio “tu derecho frente mi derecho”, considerados irrenunciables e inamovibles. En suma, no es posible cohesionar y estructurar acuerdos desde los derechos, defecto que el proyecto de ley marco “AGUA PARA LA VIDA” reproduce.



Se flexibilizan las normas ambientales para facilitar el gran salto industrial



El “gran salto industrial” y la Agenda Patriótica 2025 demandan transformar, remover, trasvasar, trasladar inmensos volúmenes de agua, acciones que generan también mega impactos sobre ecosistemas y poblaciones locales, normalmente indígenas o pobres. Las corporaciones privadas con las que el estado boliviano está realizando sociedades, demandan normas y regulaciones para el uso, explotación y disposición  del agua y sus residuos, muchas de ellas ubicadas en territorios indígenas, cerca de poblaciones locales, ecosistemas protegidos, por tanto reducir los riesgos de conflictos y demandas legales.



La medida principal ha sido eliminar la consulta pública en el sector agua. Luego del TIPNIS la consulta pública se convirtió en una “piedra en el zapato” para el gobierno, pues se considera que a través de ella surgen las oposiciones a los proyectos.



Por otro lado, la Autoridad Plurinacional del Agua, instancia máxima de decisión, tiene la competencia de “otorgar, modificar, revocar, declarar caducidad y regular las autorizaciones de uso y aprovechamiento de los recursos hídricos mediante la dirección ejecutiva del APA, para los usos industriales, mineros, petroleros y otros usos que no sean el consumo humano y doméstico, y el riego; para las diferentes actividades económicas…”(Art. 13.II.7). De esta manera, el gobierno central decidirá sobre un bien común estratégico, de una manera centralista y en función a sus prioridades coyunturales.



Otro mecanismo para facilitar las inversiones destinadas a la extracción de RRNN o su transformación industrial, es regular el acceso, uso y la disposición de los residuos líquidos a través de tasas de regulación “por las autorizaciones de uso y aprovechamiento del recurso hídrico para usos que no sean los relacionados a garantizar el derecho del agua para la vida, así como para el vertido de aguas residuales industriales”, competencia también de la APA (art. 13.II.16). Por su finalidad principalmente recaudadora, de cobertura de determinados costes las tasas planteadas en el proyecto de ley, en vez de desestimular comportamientos ambientalmente inadecuados haciéndolos más costosas, más bien orienta a un formalismo burocrático; mientras se pague la tasa de regulación según los procedimientos, la actividad corre tal cual, convirtiéndolas en verdaderas “licencias para matar”.






La instancia participativa nacional es el Consejo Plurinacional del agua (art 11) solo tiene la competencia de “pronunciarse sobre los planes y proyectos de interés industrial, energético, minero y otros; en tanto afecten relevantemente a la gestión del agua para la vida, de acuerdo a la presente Ley y a sus reglamentos”. “Pronunciarse” es dar una opinión, sin decidir; por otro lado, como demostrar que afecta de forma relevante a la gestión del agua para la vida? Este es el cuello de botella de las regulaciones ambientales: los afectados deben demostrar el impacto, hacerlo implica costos, esfuerzo material y de tiempo, que supera las capacidades de las comunidades locales o sujetos afectados, quedando inaplicable la norma. Por otro lado, su composición es tan amplia –alrededor de cuarenta instituciones públicas y organizaciones sociales, que se lo inviabiliza.



La participación y control social aparece en varias de las instituciones creadas por la ley, en diversas escalas territoriales, con competencias para proponer, ser consultado, resolver solo sobre cosas operativas, pero los temas estratégicos del sector, como la otorgación de autorizaciones de uso industriales, mineros, petroleros (art 13.7), son decididos por el gobierno central.



Alternativas



Desde una postura ecológica y bioregional, propongo cuatro orientaciones para la gestión del agua y sus servicios:

1.      El agua tiene sus territorios y flujos, estructura ecosistemas y poblaciones, por tanto debería ser gestionada desde tales dinámicas. La cuenca parece ser el espacio adecuado básico de planificación y gestión bioregional, descentralizada del agua, por tanto es desde allá que debe estructurarse la institucionalidad no desde la burocracia hídrica como se propone en el proyecto de ley, donde la cuenca es solo un dispositivo territorial funcional al horizonte estadocéntrico.

2.      Los derechos han fracasado como dispositivos de cohesión y construcción de acuerdos en el agua; tal vez desde las necesidades sean más factible tales acuerdos. Una discusión desde las necesidades en el agua nos llevaría a considerar cómo se satisfacen tales necesidades, que estilo de consumo requieren, cuál es su huella hídrica, que tipo de interrelaciones con el agua y la naturaleza se establecen.

3.      Existen límites ecológicos en el aprovechamiento del agua dentro las cuencas que deben ser el referente fundamental de su gestión; las capacidades de la naturaleza para proveer el recurso, de asimilar los residuos líquidos generados y de provisión de servicios ambientales, son parte de tales consideraciones, así como la incorporación del principio precautorio como criterio de toma de decisiones.

4.      Una gestión descentralizada del agua desde las cuencas u otros espacios bioregionales está conectado con el respeto a la autonomía de los sistemas de gestión del agua y sus servicios, público estatales, comunitarios o autogestionarios.