miércoles, 19 de marzo de 2025

CONSENSO EN EL GRUPO DE AFINIDAD ANARQUISTA Carlos Crespo Flores

Consenso en el grupo de afinidad anarquista[1]

 

Carlos Crespo Flores[2]

Uno de los más importantes dispositivos organizativos entre los anarquistas, donde el consenso es parte de su fundamento, es el grupo de afinidad. 

La afinidad está referida a las conexiones entre seres que comparten intereses o preocupaciones (estas no son conexiones de sangre) (Honeywell, 2021:60). Según Murray Bookchin, el grupo de afinidad es como un nuevo tipo de familia ampliada, en la cual los lazos de parentesco son reemplazados por relaciones humanas profundamente empáticas, que se nutren de unas ideas y una práctica revolucionaria comunes” (Bookchin, 2015/1971:41). Es un colectivo de amigos íntimos que no están menos preocupados por sus relaciones humanas que por sus objetivos sociales (Bookchin, 1986).

Normalmente, el grupo de afinidad está constituido por un grupo pequeño (no más de 15 miembros) y autónomo de anarquistas, muy familiares entre sí, que se unen para emprender una acción específica, ya sea de forma aislada o en colaboración con otros grupos de afinidad (Gordon, 2008:15). Esta estructura celular se halla vinculada con otros grupos con el fin de realizar una acción colectiva directa (Ordóñez, 2018:83)[3]. La afinidad en un grupo de amigos convertida en fuerza política autónoma, donde personas que ya se conocen y confían unas en otras, trabajan juntas para responder inmediatamente, de manera inteligente y flexible ante las situaciones que se les presenten (Crimethinc, 2017)[4].

El consenso es el método de toma de decisiones en un grupo de afinidad (Honeywell, 2021:60), más aún, es considerado parte de una política prefigurativa (Honeywell, 2021:80), donde se pretende sustituir las relaciones autoritarias por relaciones de consenso (Brito, 2015:14);

El grupo de afinidad es parte de la organización anarquista, en escala micro (Gordon 2008:15; Honeywell, 2021:60). Conserva sus reducidas dimensiones, para asegurar la máxima intimidad posible entre sus miembros. Directamente democrático, comunal y autónomo, crea un espacio libre donde los revolucionarios pueden reconstruirse a sí mismos, como individuos y como seres sociales (Bookchin, 2015/1971:41)[5].

En un grupo de afinidad opera un deseo compartido para realizar una tarea específica, donde las decisiones son tomadas por consenso (Honeywell, 2021:60), teniendo en cuenta las necesidades y deseos de cada individuo (Crimethinc, 2017). Por ello, en un grupo de afinidad, una votación democrática, en la que la mayoría consigue lo que desea y una minoría debe callar es un anatema, pues el funcionamiento sin problemas ni tensiones, todos los miembros involucrados deben estar satisfechos (Crimethinc, 2017).

El origen proviene de la guerra civil española (Gordon,2008:15). Se denominaba así a la célula básica de la Federación Anarquista Ibérica, fracción de la central anarco-sindicalista, CNT (Bookchin, 2015/1970). Durante más de cincuenta años en España, los grupos de afinidad fueron el órgano más eficiente para la propaganda, las relaciones humanas y la praxis anarquista (Ordóñez, 2018:83).

La afinidad libertaria no es de naturaleza ideológica, o no solo, sino la articulación de diversas formas de sensibilidad, temperamentos, cualidades de carácter (Colson, 2003:22; Ordóñez, 2018:83). En el grupo de afinidad opera la confianza, respeto y cercanía. La afinidad es la base emocional de una sociedad de individuos libres e iguales (Honeywell, 2021:60)[6].

En el contexto de los grupos de afinidad, se organizan diversos colectivos o espacios autónomos, donde el consenso es uno de sus particularismos organizativos, no jerárquicos y anti autoritarios (Gordon, 2008:11, 35).  

 


Bibliografía

-          Bookchin, Murray (2015/1971) ¡Escucha, marxista!. 42 pp.  https://es.anarchistlibraries.net/library/murray-bookchin-escucha-marxista.pdf

-          Bookchin, Murray, (1986) anarquismo post-escasez.  https://libertamen.wordpress.com/2022/11/17/anarquismo-post-escasez-1986-murray-bookchin/

-          Brito, Jaime Luis (2015) Anarquismo y Resistencia. En Jaime Luis Brito, El pensamiento anarquista: antología. México: Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Pp. 11-19.

-          Colson, Daniel (2001) Pequeño léxico filosófico del anarquismo. Buenos Aires: Nueva Visión. 288 pp.

-          Crimethinc (2017) Cómo Formar un Grupo de Afinidad. La Piedra Angular de la Organización Anarquista. https://es.crimethinc.com/2017/02/06/grupos-de-afinidad-una-parte-esencial-de-la-organizacion-anarquista

-          Gordon, Uri (2008) Anarchy Alive! Anti-authoritarian Politics from Practice to Theory. London: Pluto Press. 183 pp.

-          Honeywell, Carissa (2021). Anarchism. Cambridge: Polity. 166 pp.

-          Ordóñez, Vicente (2018) Direct Action. En B. Franks; N. Jun; L. Williams. Anarchism. A Conceptual Approach. New York: Routledge. pp 74-85.

 



[1] El texto es parte de una ponencia sobre construcción de acuerdos/consensos en el anarquismo, para la mesa de  “comunalidades anarquistas”, bajo el impulso de nuestra Vicky Ayllón, en el congreso de los “bolivianistas”, Sucre, este año, 2025.

[2] Investigador ESFOR-UMSS.

[3] Antes de cada acción los miembros del grupo deben establecer juntos cuáles son sus metas individuales, colectivas, con qué riesgos se sienten cómodos, y cuáles son sus expectativas respecto al resto de integrantes. Una vez se hayan determinado estos asuntos, se puede formular un plan (Crimethinc, 2017).

[4] Daniel Colson sostiene que el concepto de afinidad proviene de la química antigua, recuperado en tiempos modernos por Goethe y Max Weber para teorizar las relaciones humanas (Colson, 2003:21-22).

[5] Tiende a actuar en una forma molecular.  Dadas unas íntimas relaciones entre los participantes, los grupos suelen ser difíciles de penetrar (Bookchin, 2015/1971:41).

[6] Debido a su autonomía y localismo, los grupos conservan siempre una marcada sensibilidad a toda posibilidad nueva. Intensamente experimentales y con muy variados estilos de vida, se estimulan mutuamente, y estimulan al movimiento popular. Cada grupo busca los medios para funcionar, elabora su propio cuerpo global de conocimiento y experiencia (Bookchin, 2015/1971:41). 

martes, 25 de febrero de 2025

EL PROCESO O EL RESULTADO, SEGÚN EL ANARQUISMO CCF

 En el Bhagavad Gita, leemos “Atiende tan solo a la acción y no a las ventajas que puedas allegar de ella”. Esta afirmación del texto sagrado hinduista se aproxima a un principio libertario anarquista: “Lo que importa es el camino, no los resultados”. Un anarquismo de la práctica cotidiana revindica este principio; en una acción directa, el proceso de la acción en tan, o más importante que su culminación. Por ejemplo, un grupo de afinidad desplegando una acción directa, mientras la ejecuta, al mismo tiempo se cohesiona, coopera, retroalimenta, conecta con otros, es decir construye anarquía, un orden sin autoridad de la vida cotidiana. Después, la acción puede terminar no como uno espera. En la escala de las revoluciones de sabor marxocomunistas, solo recordar como concluyeron.

 IMAGEN: bandera anarco hinduista



lunes, 27 de enero de 2025

LA PICOLÁMPARA SOLAR, ÚNICA ALTERNATIVA PARA ELIMINAR LA VELA Y EL MECHERO EN BOLIVIA, AHORA. NUEVE RAZONES Carlos Crespo Flores (INCISO/FACSO-UMSS) 2024


Carlos Crespo Flores

INCISO/FACSO-UMSS

2024

 

1.      Reconocer el problema global...

En pleno siglo XXI, cuando se supone la humanidad tiene control de la tecnología y los recursos, existen 675 millones sin acceso a la electricidad; 1 de cada 10 personas en el mundo, evidenciando una brutal situación de desigualdad para satisfacer necesidades humanas fundamentales, pues deben recurrir a la vela o al mechero, y si de radios y linternas se trata, a las pilas.

2.      … y de Bolivia.

Esta noche, aproximadamente 200.000 familias, fundamentalmente del área rural, tendrán a la vela o al mechero como única compañera, pues carecen de acceso a la electricidad. Si calculamos que cada familia gasta 2 Bs/día en velas, representa 400.000 Bs/día, o 146 millones de Bs/año. En los últimos 10 años, ha supuesto 146 mil millones de Bs que esa población, en general de bajos ingresos y vulnerable socialmente, ha tenido que gastar.

3.      Identificar los impactos socioambientales de la vela/mechero.

Como calidad de vida, la diferencia de vivir con o sin vela, es enorme. El rendimiento de los niños en la escuela será inferior con la vela, comparado con otro que estudia con energía eléctrica. Dentro la vivienda, las familias están expuestas al humo tóxico de la vela o el mechero; añadido, en casos al humo del fogón de la cocina, tenemos un ambiente poco saludable. Asimismo, Las familias no tienen la posibilidad de realizar muchas actividades nocturnas, relacionadas, sea con la agricultura, o simplemente socialización y actividades lúdicas.

4.      El componente energía de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

Entre los 17 objetivos de desarrollo sustentable (ODS), el No7 está referido a “garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna”. Es el acceso universal a la energía, por el cual se busca que, idealmente, el conjunto de la población tenga conexión con la red eléctrica. Las ODS son orientaciones para la definición de políticas públicas nacionales. Bolivia, como firmante de los ODS, debe operacionalizar el acceso universal a la energía. Como lograrlo, dado los escasos recursos con los que, hoy, cuenta el país?  

5.      Tener la solución, en el corto plazo y gradualista

A medida que la cobertura de la red se amplía, los costos de instalación se incrementan, sea por las distancias, la accesibilidad y/o, la dispersión poblacional. En Bolivia, 1 km lineal de red eléctrica puede llegar a costar $US 10000; muchas de estas zonas son las más pobres y vulnerables del país. Para ellas, la tecnología solar constituye una salida factible, mientras llegue la red eléctrica. De esta manera, se puede lograr el acceso universal a la energía.

6.      Buscar los recursos necesarios

El 2024 se ha aprobado un crédito por $US 325 millones, provenientes del Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para financiar la tercera fase del programa de electrificación rural en todo el país (PER3-BID y el IDTR3-BM). Con este monto, está planificado llegar a aproximadamente 56.000 familias con red eléctrica y 20.000 con sistemas solares domésticos; en total 76.000 familias, de las 200.000 serán beneficiadas. Pero, ¿qué pasará con las 124.000 familias que serán excluidas? Deben esperar un nuevo financiamiento, para la cuarta fase, en un futuro no determinado. Mientras tanto, la desigualdad energética, los gastos y los impactos socioambientales, se reproducirán para estas familias.

7.      La picolámpara solar, para aplicar gradualmente el acceso universal

La picolámpara solar es una innovación tecnológica desarrollada los últimos diez años; es una linterna móvil, que puede iluminar un ambiente; versiones recientes incluyen la posibilidad de cargar un celular digital. Con un costo de aproximadamente $US 100, las 200.000 familias podrían satisfacer las demandas energéticas mínimas con solamente $US 20 millones, proveniente del crédito. De esta manera, en el corto plazo, esta población rural, ubicada en áreas dispersas, alejadas, inaccesibles, podría tener una solución transitoria, mientras la red eléctrica sea financiada totalmente.

Una tecnología mejorada es el sistema solar doméstico (SHS) actualizado, con un costo de $US 500, que incluye batería de litio, 3 focos led, capacidad de energizar un pequeño TV y/o una lap top, cargar hasta 2 smartphones. Con $US 50 millones, 100000 familias podrían rápidamente beneficiarse.

El Estado debe exigir calidad de los equipos; el INSTITUTO BOLIVIANO DE METROLOGÍA  (IBMETRO) o el INSTITUTO BOLIVIANO DE NORMALIZACIÓN Y CALIDAD (IBNORCA) pueden ser fortalecidas para tener capacidad local de testeos profesionales.

8.      Identificar la capacidad de pago de los usuarios

Experiencias previas de difusión de la tecnología solar, señalan los efectos de subsidiar totalmente los sistemas: las familias no se apropian de la tecnología, por tanto, no la cuidan ni mantienen. Pero, cuando los beneficiarios aportan al costo total, es más probable que lo conserven, atiendan. Ello es más evidente, si tomamos en cuenta los gastos diarios que realizan en velas y pilas: la disposición a pagar ´por parte de estas familias, a pesar de su pobreza y vulnerabilidad, sin duda es alta.

9.      Incorporar a los usuarios rurales en gestión, instalación.

Parte de una estrategia de involucrar a los usuarios, es necesario organizarlos, capacitarlos, en particular a sus líderes, en aspectos técnicos básicos.

 


martes, 2 de abril de 2024

Triste Río -CESAR SOTO (Canario)

Triste Río

 

Rocha

Triste rio de mis recuerdos

Turbión a veces

Con la llegada del estío

Sacudes los frondos cabellos de los sauces

 

Sereno luego

Solo acaricias su piel y sus contornos

En secreto diálogo

Con las piedras en susurros entrañables

Dulce Rocha no dejes que acabe tu canto!

 

Extrañas el jolgorio de niños jóvenes y  viejos

Que antaño poblaron tus aguas

En familiar regocijo pueblerino

 

Ya no escuchas las cuitas

De las  lavanderas mientras golpean con  piedras

Las sábanas de sus amores crucificados

 

Sufres ahora el detritus y el abandono

Del paso de los años y de la desmemoria

Ruidos canallescos han tomado el sitio

De la antigua algazara

 

La memoria es un puente

Desde donde ahora yo te miro

Yo no sé ya quién soy

Y de repente tú compartes conmigo

Mirarnos como dos extraños

 

La desmemoria y el paso del tiempo

se han orillado en mis palabras

Dulce y triste Rocha no dejes que acabe mi canto!

 

Canario marzo 2024

 VIDEO: Realizado por ROBERTO PRADA.


sábado, 27 de enero de 2024

Apuntes sobre Anarcocapitalismo y Democracia CARLOS CRESPO FLORES


1.      Patrón común uno. La izquierda y la derecha en Bolivia, sus intelectuales y operadores, históricamente han sido estadocentristas. Liberales y comunistas bolivianos han reivindicado la idea de que estructurar la nación supone construir un estado fuerte y centralizado, De ahí la pulsión nuestra por crear normas, leyes, derechos. Por ello, también, no entendieron a las sociedades indígenas sin(contra) Estado, o colectivos, asociaciones, individuos, antiestatales y autónomos; la voluntad centralista del estado boliviano, ha destruido, perseguido, combatido, tales prácticas y formas de organización. Es la historia del Estado boliviano. 

2.      Patrón común dos. En el contexto de un Estado centralista, anti autonomista y autoritario, un régimen democrático liberal, el ejercicio y funcionamiento de libertades democráticas, es lo más revolucionario que el país ha logrado en su vida republicana. Durante las dictaduras, los disidentes y opositores, en particular la izquierda, deben protegerse, pasar a la clandestinidad, en una lógica defensiva. El ejemplo es la movida anarquista post 52': en periodos de dictadura, como hoy, el anarquismo boliviano es perseguido, se torna subterráneo, totalmente defensivo. Mientras, durante las "primaveras democráticas", florecen y se expanden las ideas, se establecen otro tipo de relaciones y prácticas sociales e individuales y experimentos culturales, no mediatizados por el Estado.

3.      Como académico y activista he interactuado con los dos paradigmas estatales dominantes de los últimos 40 años: el Estado Neoliberal y el Estado Plurinacional. Los he estudiado, negociado, intentado hacer "incidencia". Mi conclusión es: prefiero el también llamado Gonismo como interlocutor, que el plurinacionalismo. Solo una evidencia.  Durante el neoliberalismo, los indígenas, en particular de tierras bajas, en una inteligente estrategia de presión y negociación, lograron consolidar casi todos sus territorios. Durante Evo y sucesores, nada (o casi), por el contrario, los han abierto a la colonización y la explotación petrolera, minera. Son las nuevas (o reloaded) formas de genocidio cultural y ecológico. 

4.      Es muy difícil negociar con los denominados Azules. Su concepto es, "te adecuas, si o si" pues, como buenos marxistas, buscan la hegemonía, en ningún caso construir acuerdos o consensos entre actores diferentes. Un factor determinante acá es que las organizaciones sociales, otrora autónomas y con voz propia, presionaban al gobierno neoliberal. Hoy, convertidos en "movimientos sociales", han sido cooptados, corrompidos, articulados a los tentáculos del Estado Plurinacional. Por tanto, incapacitados de cualquier postura diferente al guion estatal.

5.      El fenómeno Milei es Gonismo versión argentina? Si es así, sería el tránsito por un proceso inverso al nuestro: Argentina está saliendo de su "socialismo del siglo XXI" (léase Estado Plurinacional) para ingresar a su neoliberaismo de shock, como fue para nosotros el periodo.

6.      Que une al anarquismo con Milei? Nicolás Walter decía que el anarquismo “deriva en verdad del liberalismo y del socialismo”[1]. Efectivamente, una de sus fuentes ha sido el liberalismo, en particular su antiestatismo. Si consideramos que el Estado es una relación social, se trata, para los anarquistas, como Colin Ward, Gustav Landauer, Paul Goodman, de construir autónomamente, hoy, otro tipo de relaciones sociales, fuera o más allá del horizonte estatal. De esta manera, un escenario de acción directa anarquista es reducir todo tipo de relaciones de dominación (incluidas las de explotación), en particular la influencia estatal en nuestras vidas: cuanto menos Estado, mejor.

7.      Vinculado a lo anterior, la reducción de normas, leyes. Menos Estado, menos leyes que jodan al ciudadano. Este es otro punto que conecta con el anarquismo clásico: su defensa del individuo, de su autonomía. De hecho, el anarquismo individualista norteamericano, suele ser considerado como una forma de “anarco-liberalismo”. Hasta ahí, pues en el resto, el anarquismo es disímil del anarcocapitalismo, o su versión porteña, el mileismo.

8.      Desde mi experiencia en el tema agua, doy un ejemplo actual. La ley de Riego, en Bolivia, aprobada por el “gobierno de los movimientos sociales”, ha debilitado la organización de los sistemas de riego y el funcionamiento de los "usos y costumbres" como criterio organizativo y de gestión del agua y sus servicios. Antes de la ley, los sistemas construían sus acuerdos autónomamente, tanto al interior, como en el nivel de la cuenca y más; estructuraban sus autoridades de agua de manera independiente, realizaban el mantenimiento permanente de canales y la fuente. Hoy, es el Estado el que construye los acuerdos, otorga ayudas clientelistas, él tiene toda la iniciativa. Los sistemas de riego deben acudir al aparato estatal para todo, en una lógica de política de demanda. Es un modelo de planificación del agua, de arriba abajo, centralista. Más grave aún, la aplicación del principio de los derechos, solo ha promovido la emergencia de conflictos de derechos: es mi derecho frente al tuyo el que se impone. Allá los consensos están ausentes. Ahí, en un gobierno liberal radical como el de Milei, es más probable que se negocie la eliminación de tal ley, y se vuelva a los principios de los "usos y costumbres", fuera del escenario estatal (o por lo menos, con la menor influencia posible).

9.      Una contradicción con los anarcocapitalistas, es que estos no creen en la cooperación y el apoyo mutuo, sino en la competencia, en la versión más reduccionista del darwinismo. El mercado lo arregla todo, y es en la competencia en el mercado donde la sociedad, los grupos sociales e individuos, se organizan.

10.  Tampoco creen en el Bien Común. Continúan defendiendo las tesis de Garret Hardin, sobre la "tragedia de los comunes": los comunes solo llevan al desastre y la crisis. Elinor Ostrom y la economía ecológica, han mostrado que existen otras formas de acceso y uso a la naturaleza y sus recursos, basados en la cooperación, que permiten salir del círculo de la “tragedia de los comunes”; los anarco capitalistas sostienen, por ejemplo, que, para proteger a las ballenas, es necesario otorgar derechos de propiedad, esto es privatizarlas.

11.  Los mileistas van más allá: no creen en la crisis ambiental y climática, o por lo menos la minimizan, considerada como una “externalidad”. Asesorados por científicos (evidenciando que la ciencia solo genera más incertidumbre, antes que reducirla), consideran que es parte de ciclos ecológicos naturales, que la industria y automotores no influyen. O si reconocen su relación, recomiendan la aplicación de mecanismos de mercado para resolverlas: mercados de carbono, privatización y mercantilización de la naturaleza y sus servicios. Estas medidas ya han sido aplicadas, por cierto, sin resultados eficaces;  se podría decir que solo son “licencias para matar”. Para un anarquista, el éxito del capitalismo es gracias a la destrucción de su base material, ergo generando la crisis ambiental y climática; ello es impensable para el mileismo.  

12.  El antiestatismo mileista no es contradictorio con su apuesta por el uso de dispositivos de control y represión, sobre los ciudadanos, frente a comportamientos considerados anómicos. Como yapa, el mileismo va asociado a ideologías ultraconservadoras en temas sensibles, como el aborto o las drogas.

Cochabamba, enero 2024




[1] Afirmaba que los anaquistas “somos liberales pero lo somos más, y somos socialistas pero lo somos más”.

viernes, 12 de enero de 2024

La fábrica de sueños Por Jorge AGRÍCOLA Los Tiempos, 21 VII 87’ (con prólogo del editor)

 Prólogo del editor. La Machuyunga en los ojos de Jorge Zabala y Augusto Guzmán

 La Sima Fecunda es la primera novela de Augusto Guzmán, escrita antes de alistarse en la Guerra del Chaco, en 1932. De origen Totora, es probable que tenga un contenido autobiográfico, pues en la época Totora era un pueblo próspero, gracias a la economía de coca. Guzmán, en entrevista, recordó que

"La novela fue un resultado espontáneo de mi encuentro con esa geografía. Fui allí de excursión, a caminar, pero la experiencia fue tan prodigiosa que me sentí obligado a reproducirla tejiendo un argumento” (Gumucio Dagrón, 1977:113).

 A quienes tenían tierras o propiedades en los Yungas de Vandiola, región donde se desarrolla la novela, todavía se les llama "yungueños". Podemos suponer, entonces, que el lugar y su entorno son reales, aunque el idilio sea "supuesto, imaginado a partir de una imagen real, la de una mujer muy joven" (Gumucio Dagrón, 1977:113).

 Como prueba iniciática de todo buen totoreño, el protagonista, Jorge Peñaranda, decide ir a la Yunga. Antes del Chapare, la coca vandiola era la hoja tradicional del departamento de Cochabamba. El Inca Huayna Kapac estableció allí cocales, producidos por mitimaes traídas del valle de Cochabamba, principalmente, que estaban destinados a la corte y rituales religiosos (Meruvia, 2000). De hecho, para Guzmán, el mérito de la novela es “haber incorporado a la literatura de la época, una región ignorada, Los Yungas, y específicamente los Yungas más antiguos, los más antiguos del Collasuyo: Machuyunga” (Gumucio Dagrón, 1977: 113).

 La fábrica de los sueños , publicado en 1987 por Jorge Zabala como Jorge Agrícola , es la reseña de la novela de Guzmán y primera referencia a la coca y su cultura, demostrando que desde finales de los años 80 el tema había estado en su mente, lo que culminará en su último libro. , Las Hojas del Adivino , recién en 1994.

 La novela es una precisa descripción etnográfica del sistema de producción cocalero yungueño, llamado "zanjeo", probablemente de origen precolonial. No sólo se describen aspectos del manejo, mantenimiento, cosecha del cultivo, sino también facetas de la cultura material en torno a la coca.

 En la novela, si bien hubo alguien que vivió como Tolstoi -don Felipe- (Guzmán, 1946:86), la Machuyunga también fue escenario de explotación despiadada por parte de sus dueños, quien es interpretado por Augusto Guzmán.

 El autor y sus amigos están saliendo del pueblo de Totora, hacia los yungas de Vandiola, la Machuyunga. Suben el cerro del Calvario, y en la cumbre divisan el paisaje urbano, ubicada en una “hondonada áspera y disconforme”. Frente a ellos, élevase el cerro Tunturi, “enorme, gigantesco y trunco, haciendo la impresión de un monstruo degollado, descabezado por un cataclismo” (Guzmán, 1946:9). Hoy, el Tunturi, es parte del circuito turístico totoreño, desde “donde se puede ver Mizque, Pocona e Incallajta[1].

 Cuál es esa "montaña espesa cortada por ríos caudalosos", que embriaga a Zabala y Guzmán? Están subiendo hacia las “cumbres de Laymetoro” (Guzman, 1946:33). Y a ambos lados del camino, resaltan una flores blancas, pequeñas, dispuestas en racimo” (Ídem, 1946:33); ahí es donde Zabala señala que “el aire tiene un sabor a menta”, “inolvidable y helado perfume”, dirá Guzmán. Es muña (Minthostachys mollis), planta medicinal altoandina, pero que a Jorge le altera sensualmente los sentidos, en “candorosa felicidad” (Ídem, 1946:34).

 Cuando el camino se vuelve sendero, la cuesta se pone más dura, “el sendero subía, subía siempre” (Ídem, 1946:38); es la cuesta del Derrumbado, señalada por Zabala.  

 Zabala habla de hacer oculto un “cuerno con derroteros”, en la cima del cerro Jilbani. En realidad, Jorge Peñaranda recuerda que en la memoria popular, ese lugar, Baltasar de Peramás, el emprendedor que reavivó la explotación cocalera en la Yunga desde 1765, “sepultó un cuerno con derroteros”. De acuerdo a la historiadora Gabriela Behoteguy, sería el cuerno de una taruca (ciervo andino), y “quizá lo realizó siguiendo la costumbre española de enterrar cuernos de vaca para atraer la abundancia agrícola” (Behoteguy, 2021:36). Pero, en estas alturas es donde uno es aquejado del sorojche, el mal de altura; por “el vértigo y la angustia que provoca”, afirma Zabala, “ha sido llamado “el mal cósmico"”.

 Cuando empiezan a descender, observan que el paisaje es “un tajo abierto como una llaga interminable en la carne pétrea de las montañas” (Guzmán, 1946:41); en los costados, como observa Zabala, emergen “frescos retoños del kuri avanzando en varillas lánguidas desde la fronda inclasificable”. El Kuri es el otro nombre de la tacuara (Guadua cf. weberbaueri Pilger) (Thomas & Vandebroek, 2006:191). Junto al arbusto, en las rocas, encuentran “el grueso y tupido colchón formado por el musgo de la montaña, empapada de humedad” (Ídem, 1946:43). Es de color rosado y verde con fragancia de “altar de navidad”. Es la planta de k’oa (Diplostephium cinereum Cuatrec), muy utilizada en los rituales andinos.

 En el descenso por las “escaleras gigantescas de piedra” “tapizadas de musgos” (Zabala), llegan a  Cocapata, “cumbre dominadora de horizontes, la más alta que puede verde desde los yungas”, “desde donde se divisa la cuenca del Chimoré”, “…una sola selva compacta, inverosímil, monstruosa…” (Ídem, 1946:44).

 Desde esa “paradoja entre la imagen y aquello a lo que está destinada la cosa que nos deja sin aliento”, nos guía Zabala. “En ese abismo verde oscuro, cortado por ríos oceánicos, crece la Coca”, “En ese gran escenario de la Jungla, en esa sima del olvido, está el bello país de la coca”. Si, es el Machuyunga, territorio de la seductora y poderosa coca, de la cual el botánico británico Abraham Cowley, ya había dicho, en el siglo XVIII (traducida por el mismo Zabala): “cada hoja es fruto, y tan sustancial pasaje,/ no fruto a su lado se atreverá a rivalizaría” (Zabala, 1994)[2]. Tanto que el mate de coca es considerado por Zabala ideal “para vencer la melancolía azulada que dejan mujeres engañosas”.

 Zabala define el paradisiaco amanecer yungueño “como el primer día de la creación, la génesis del Sol fulgurante”. Ya Guzmán lo había pintado como “la fiesta bárbara y única” (Ídem, 1946:55). En ese maravilloso paisaje de ríos que tienen un “encanto venturoso”, las enfermedades, en ese tiempo crónicas, de la anemia, la malaria/paludismo, parecen irreales, un “olor a inquisición literaria”, nos dice el crítico cochabambino. Pero están presentes; a lo largo de la novela abundan las descripciones de los residentes, famélicos y pálidos: a los de la Machuyunga los llama “pobladores amarillos” (Ídem, 1946:112), una mujer de “expresión intensa de fiebre en aquella cara blanquecina” (Ídem, 1946:59) es una “k’ella” (en realidad k’ellu, amarillo), “una mujer amarilla que vive de su trabajo” (Ídem, 1946:60).

 Por otro lado, la referencia a “la épica invasión de los yuracarés”, considerados por Zabala como “magníficos bárbaros”, no se produce el momento de la novela, sino que es un recuerdo del protagonista, casualmente homónimo de Zabala, Jorge, de su lectura del texto de W. Soria Galvarro, Rasgos históricos sobre la Provincia de Totora (1916), donde se habla de los yuracarés, que aparentemente estaban siendo adecuadamente evangelizados, pero tuvieron un “intempestivo alzamiento”, en 1650, se convirtieron nuevamente en sociedades “sin fe, sin rey, sin ley” (Pierre Clastres), e irrumpieron violentamente en la región, “arrasándolo todo con una furia vandálica e incontenible” (Guzmán, 1946:139). Llegaron al pueblo de Pocona y amenazaron a la misma Arani, rememora Guzmán. Solo “las innumerables fogatas en la planicie”, que tradicionalmente se encienden en San Juan, “ahuyentaron a los salvajes” (Idem, 1946:139). Este hecho, habría sido fundamental para el despoblamiento de la yunga, durante casi un siglo. Otros estudios ratifican, más de una revuelta yuracaré, a lo largo del siglo XVII (Meruvia, 2000, PROEIB,2011).

 Hasta ahora, a través de Zabala, hemos visto la importancia del libro como fuente para conocer y/o estudiar los yungas de Vandiola: su biodiversidad, sus diversos paisajes yungueños, la coca y su cultura material, las incursiones bélicas yuracarés, pero, existen otras problemáticas dignas de ser mencionadas, presentes en La Sima Fecunda de Augusto Guzmán.  

Debería ser incorporada a las “novelas del Chaco”, como su libro posterior, Prisionero de guerra. La movilización llega al último rincón del país. El ambiente de la contienda llega a la Yunga y permea las interacciones entre los protagonistas; los discursos optimistas de los gobernantes, como son recepcionados por la gente común, y como empiezan a matizarse con las noticias de las derrotas.

 Guzmán demuestra una gran sensibilidad con el entorno en el que se desplaza; de ahí que podemos disfrutar de fotográficas referencias y descripciones de facetas de la vida material yungueña, como las viviendas y otras construcciones con recursos locales; o la gastronomía:  frutas, lawas, charques y pescados pasan por nuestros sentidos. Asimismo, escenas festivas, con mucha chicha y licores de caña, atravesada por la música local, donde la sensualidad emerge optimista. O la práctica de casarse entre parientes próximos, muy común en los pueblos como Totora: Jorge se enamora de la prima Sofía.

 Pero, hijo de la época evidencia los prejuicios y prácticas no conservacionistas en la región. Un acápite dedicado a la pesca con dinamita, muestra los graves impactos que genera. O la indignación que siente al ver un grupo de murciélagos durmiendo entre los árboles: “indignos de tal morada”, “acometer a machetazos contra aquella fauna repulsiva” (Guzmán, 1946:73), son algunos de los epítetos que exclama.

 Me alejo caminando por la senda yungueña, con una frase zabaliana: “Se necesita humor en esta transición para lo religioso y puede ser su máscara, esa gran caverna de ruiseñores y jaguares.”

 Carlos Crespo Flores

INCISO

2023

 

Bibliografía

Behoteguy Chávez, Gabriela (2021) Totora: Dinámicas producción cocalera y estrategias de la homogeneización cultural. Takhi MUSEF. Caminos del MUSEF. No 4. Pp 20-46.

Gumucio Dagrón, Alfonso (1977) Arte y oficio del testimonio: Augusto Guzmán. En Alfonso Gumucio Dagrón, Provocaciones. Pp. 105-123.

Meruvia, Fanor (2000) Historia de la coca. Los yungas de Pocona y Totora (1550-1900). La Paz:Plural Editores/CERES/Alcaldía de Totora. 263 pp.

Plaza Martínez, Pedro (coord.) (2011) Historia, lengua, cultura y educación en la Nación Yurakaré. Cochabamba: FUNPROEIB Andes y CEPY. 353 pp.

Soria Galvarro, Waldo (1916) Rasgos históricos sobre la Provincia de Totora. Totora: El Porvenir. 24 pp.

Thomas, Evert & Vandebroek, Ina (2006) Guía de Plantas Medicinales de los Yuracarés y Trinitarios del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro-Sécure, Bolivia. Santa Cruz, Herbario Nacional de Bolivia, Instituto de Ecología, Universidad Mayor de San Andrés. 525 pp.

García, Magdalena et. Al.  (2018) “Kóa, entidad andina de una planta y otros cuerpos. Una posibilidad interpretativa para ofrendas funerarias en la arqueología de Arica”. Chungará. Vol 50, No 4, págs. 537-556.

Zabala, Jorge (1994) Hojas del Adivino. La Paz: Plural Editores.

 

La fábrica de sueños

Por Jorge AGRÍCOLA

Camino a Totora, que es donde se publicó la novela de Augusto Guzmán, "La Sima Fecunda", en 1932, el autor divisa, al modo de una gran pirámide trunca al Tunturi y atravesando las colinas llega a un pueblo de serranía incrustado en una quiebra, que es un puesto de descanso entre Cochabamba y Santa Cruz. El autor se dirige al Yunga que es "una montaña espesa cortada por ríos caudalosos". Sigue hasta la cumbre y el aire tiene un sabor a menta. En los bordes de la cordillera se acerca a la cuesta del derrumbado, subiendo por elevaciones hasta el monte de la ceja y en la cima de Jilbani, donde hace oculto un cuerno con derroteros.

En el gran descenso se abre el sendero Kuri, alfombrado de musgo por gigantescas escaleras de piedra, se eleva la Cocapata, desde donde se divisa la cuenca del Chimoré. En ese abismo verde oscuro, cortado por ríos oceánicos, crece la coca. Hace falta humor en este tránsito a lo religioso y puede ser su máscara, esa gran caverna de ruiseñores y jaguares. Hay una paradoja entre la imagen y el propósito de la cosa que nos deja sin aliento.

El amanecer de Yungue fue como el primer día de la creación, la génesis del Sol abrasador. En ese gran escenario de la Selva, en ese pozo del olvido, está la hermosa tierra cocalera, a la sombra de las montañas que intercambian sus relámpagos como en una guerra de gigantes. El sol se vuelve piadoso y sabático. Los ríos sublimes " tienen un amuleto de suerte " y las plagas de malaria, paludismo y pantanos de serpientes venenosas, olor a inquisición literaria.

En este telón de fondo de Totora se desarrolla la épica invasión de los yuracarés, esos magníficos bárbaros ahuyentados por el fuego de San Juan, como un conjuro de fantasmas serranos como el sorojche que por el vértigo y la angustia que provoca, ha sido llamado "el mal cósmico". Y para superar la melancolía azulada que dejan las mujeres engañosas, está la coca mate.

 

 




[2] Ver también UN POEMA SOBRE LA COCA DEL SIGLO XVII TRADUCIDO POR JORGE ZABALA Carlos Crespo Flores.

 https://anarquiacochabamba.blogspot.com/2022/02/un-poema-sobre-la-coca-del-siglo-xvii.html