lunes, 6 de abril de 2015

Tres legados de la Guerra del Agua de Cochabamba



Carlos Crespo Flores

Las interpretaciones dominantes de la Guerra del Agua de Cochabamba oscilan entre los que definen "el proceso de cambio" liderizado por el presidente Evo Morales, como heredero de la revuelta valluna del agua el 2000; y por otro lado, desde el liberalismo de mercado, afirmando que la de Cochabamba fue una “guerra contra el agua”, pues no resolvió los temas principales que generó el conflicto: universalizar el servicio de agua y saneamiento con calidad y cantidad, transparentando la gestión hídrica.

A quince años del conflicto del agua, es posible hablar de un legado, no solo referido al futuro del acceso y uso del agua y sus servicios en la región, sino también su importancia para la acción colectiva.

El primer legado es la satisfacción de necesidades, humanas y de la naturaleza, donde el agua constituye un dispositivo fundamental. La guerra del agua tuvo dos demandas específicas: rescindir el Contrato con “Aguas del Tunari” y la anulación de la Ley de Agua Potable y Saneamiento Básico No 2029. Ambas fueron obtenidas, pues el contrato con el consorcio fue rescindido, y la ley fue sustituida por la N º 2066 de Servicios de Agua Potable y Alcantarillado Sanitario, hoy vigente; pero, con la movilización no se ha garantizado la satisfacción adecuada de necesidades con el agua. Actualmente, en la ciudad de Cochabamba la cobertura de agua potable por parte de la empresa SEMAPA (47%) es menor que antes de la privatización del servicio en 1999 (57%) y en alcantarillado tampoco se ha avanzado mucho (54%); las pérdidas de agua siguen por el 50 % y hay zonas, particularmente en la zona sur, que reciben solo unas horas algunos días a la semana. Lo más grave: todo esto con participación social, vía presencia de la sociedad civil en el directorio, que terminaron legitimando y participando de la reproducción de la estructura corrupta en la empresa de agua. Tampoco ha protegido los sistemas de agua agrícola, debilitando seriamente la agropecuaria en el valle cochabambino. Finalmente, la institucionalización de la guerra del agua, esto es, su apropiación por parte de los poderes dominantes, involucró, con alguna excepción, la articulación de los principales líderes de la Coordinadora del Agua al sistema político formal, sean de izquierda o derecha; unos ingresaron a partidos políticos, otros como autoridades públicas, parlamentarios.

El contenido autónomo y antiestatalista de la Guerra del Agua es otro legado a tomar en cuenta. Fue el “corto verano de la anarquía” para los cochabambinos, pues durante los días de crisis, entre noviembre de 1999 y abril del 2000, el Estado no existía, la gente había tomado las calles y plazas; El movimiento del agua tenía dominio territorial de la región, estructurándose verdaderas zonas autónomas del Estado. Se auto organizó para la resistencia, pero también evitar la escasez de alimentos; la solidaridad y el apoyo mutuo durante esos momentos de esplendor, como gusta afirmar el ácrata Soñador Social, son parte de la memoria del valle, que el Estado no recuperará, pues son su negación. Con diez años de anticipación, Cochabamba experimentó lo que sucedería luego con los movimientos Occupy Wall Street, Indignados y las revueltas griega y árabe. La Guerra del Agua no formaba parte de una estrategia hegemónica, de toma del poder de Estado, como sostiene la historiografía oficial del MAS, sino la demanda de la gente por un mejor acceso y uso de agua y sus servicios, a partir de cuestionar la privatización y mercantilización del agua, incluyendo la corporatización; de hecho, el carácter antipartidario del movimiento es un hecho a destacar. Esta capacidad de cooperar y tener dominio del territorio, fuera o más allá del Estado, puede retornar en cualquier momento, y es lo que teme el Poder.

Un tercer legado es que la revuelta del agua en el valle inspiró al movimiento anticapitalista/antiglobalización, a partir de Washington en abril del 2000, cuando Oscar Olivera y activistas de la Coordinadora aparecen en las manifestaciones/concentraciones con gran impacto, pues se trataba de un movimiento de resistencia exitoso contra una corporación privada estigmatizada, Bechtel, ese momento principal contratista de la reconstrucción de Irak. Más aún, en la demanda de Bechtel ante el CIADI también salió derrotado, pues gracias a la presión internacional del activismo internacional, Bolivia no tuvo que pagar la compensación millonaria que demandaban por la ruptura del contrato. Este ejemplo no fue continuado: hoy, el gobierno del socialismo comunitario ha pagado compensaciones multimillonarias por la nacionalización de empresas estratégicas, empezando por Aguas del Illimani en la ciudad de La Paz.


miércoles, 18 de marzo de 2015

PENSAR A RIQUELME



César Soto Santiesteban (Canario)

Poética del Espacio
Claro, cómo no. El escribía en el campo de juego y dejó todo el material para hacer una “teoría del enganche” con marco teórico y mode d’emploi.
Como en la construcción de caligramas en la poesía, Román jugaba con la pelota-pluma y los espacios en blanco, aquellos que tú podías ver en big picture desde afuera de la cancha o en la tele, los espacios que tienes el privilegio de ver y señalar (“tirala pa’ allá, cambiá de frente, levantá la cabeza pelotudo…”) antes que los jugadores pero no de Román, que te descubría espacios que no habías visto ni sospechado y que los creaba para ti, como un regalo sin reciprocidad posible, un potlach, no sin antes bailar tango en la cancha y mimar a la pelota-mina  como un compadrito sabedor. Esos pases, “entre líneas” justamente, que ora desplegaban espacios ora los replegaban, devolviendo al terreno de juego su plasticidad originaria. Con Román, el campo de fútbol era como un fueye, lo apretaba  lo extendía a placer, sacando melodías que te suspendían la idea del tiempo y te hacían recordar el viejo oficio de potrero, de esa manera  divertida del dolce far niente barrial que es la base del fútbol que amamos y que pocos como él (Messi) nos hacen recordar cuando se olvidan del público, del técnico, de los dirigentes, del árbitro, de los premios, del negocio horrible y mediocre en que han convertido al fútbol los mercaderes de la FIFA, los nuevos fenicios del espectáculo.

Reflexión sobre la lentitud: Aquiles y la Tortuga
Sobre todo el periodismo argentino, insufrible con raras excepciones, ha reprochado a Román que “lentificaba” (sic.) el juego. Estos periodistas copiones, sin mencionar fuente por lo demás porque viven engreídos en el autoctonismo de que los porteños lo han inventado todo, se basaban en los juicios, sobre todo, de los técnicos holandeses que habían pasado por el Barça.
Así como muchos otros siempre se equivocaron endilgando vicios de lentitud a Romario, quien parecía que trotaba al desgano pero que, en el momento apropiado, aceleraba como nadie dejando a metros de distancia a los defensores dentro de los escasos  metros cuadrados del área chica anunciando el inevitable gol.
La velocidad en el fútbol es la visión, la inteligencia, la picardía, la lucidez. Alfio Basile decía que Román era el único jugador que tenía ojos en el culo. La velocidad no se mide por el kilometraje recorrido, ahora que ya todo lo miden y cronometran con computadoras y los analistas se han vuelto estadísticos truchos. Los periodistas deportivos, cacatúas mediáticas, lo  único que han aprendido son las tácticas aritméticas del 4-4-2, del 3-5-2, etc., como decía hace un tiempito el loco Bielsa, pero cada vez entienden menos de fútbol.
Parafraseando a Paolo Virilio, si la velocidad se expresa en el espacio del automóvil, Riquelme condensa en él la velocidad. Y si el tiempo es el costo del espacio, Riquelme sería el más eficiente: no sólo crea espacios como ya dijimos sino que los ocupa  al menor costo. En realidad ofrece y dá (dona)  más que lo que recibe (contradon)  a la manera del potlach.

El hombre rebelde
Riquelme no es un ser ni fue un jugador “pacificado”. Encarna el polemos griego. Separa, divide opiniones y comportamientos.  En el camarín y fuera de la cancha, él como pocos creó a su alrededor empatía pero también resentimientos. Su ética es la ética del guerrero que no se inclina. Así lo probó cuando renunció a la selección de Maradona porque “no compartían los mismos códigos”. Es muy conocido su compañerismo con los pibes de la cantera a quienes siempre ha alentado dentro y fuera de la cancha y además defendido para que ganen dignamente. Es muy conocida también su actitud intransigente cuando defiende la estética y la gestalt futbolística de la cual fue heredero. Renunció a Boca varias veces porque no dejó que los dirigentes mafiosos los manejen como mercancías en la bolsa de valores de las piernas futboleras y al final acabó jugando por el club del cual vino, el Bichito,  para darle el empujón anímico y volver a la primera división.

CODA: La levedad del ser
Su aire taciturno y su discreta elocuencia provoca equívocos frecuentes. Tienen los conceptos claros y por ello se fue convirtiendo en un outsider, un heredero del fuego sagrado de los grandes: Bochini, Maradona, Alonso.
El canon  futbolero es la celebración del juego. Celebra, poeta.  Comulga cada domingo a las doce para sacar el alma y volver -como cantaría el Zambo Cavero-“después de la misa”, a sacudir las campanas de la Bombonera, en eterno repique para los corazones bosteros que seguirán soñando con tu gambeta larga y pausada, tus amagues, tus pisadas de bola, tus caños inolvidables y tus pases de “sólo sabe Dios”.  Nos enseñaste el deber de ser elegantes, dentro y fuera de la cancha. 

Un abrazo desde la Llacta.
Marzo 2015


martes, 17 de marzo de 2015

“Cochabamba: quiero pegar un grito de indignación” Evo, Los Kjarkas y el Parque Nacional Tunari



 Carlos Crespo Flores
2015

 En abril del 2014, por mandato del mismo presidente Evo Morales, se realizó una reunión en la gobernación de Cochabamba, entre el gobernador, Los Kjarkas, la UMSS y los empresarios Pavisic; el tema: definir los pasos para la implementar un proyecto de infraestructura, en los terrenos de Los Kjarkas en Chilimarka, para organizar un festival internacional de música "mejor" que Viña del Mar. Evo estaba resentido por el maltrato que habría sufrido la delegación boliviana en el mega evento chileno, al no haber concedido el premio a Los "Chila Jatun", casualmente hijos de Los Kjarkas.

Al rector de la UMSS, hoy candidato del partido oficialista al gobierno municipal, le acompañaban el Decano de la Facultad de Arquitectura y un equipo de investigadores del Instituto de Investigaciones de Arquitectura y Ciencias del Hábitat (IIACH) a la cabeza de su director. Estos recibieron la orden de elaborar una propuesta.

Efectivamente, el IIACH realizó los estudios de planimetría y planificación del sitio, información preliminar que sirvió de base para un concurso convocado por el entonces decano de la Facultad de Arquitectura y docente de una línea de formación en la carrera. Se presentaron alrededor de 40 proyectos, elaborados por estudiantes de 4to año, dos de los cuales fueron exhibidos el pasado 3 de marzo en la hacienda de Los Kjarkas de Chilimarka.

Según la información, el complejo cultural será construido sobre una superficie de tres hectáreas, no solo será un teatro al aire libre, sino que también será usado como lugar eco turístico que contempla áreas de camping.

El día de la presentación, el presidente, con su habitual contundencia afirmó: "con Evo nada es imposible, vamos a hacer nuestro teatro”. Pero, hay varios aspectos que llaman la atención, generan preocupación y deben ser respondidas por autoridades, músicos e investigadores de la UMSS.

1.      Las tierras de Los Kjarkas se hallan dentro el Parque Nacional Tunari (PNT), un área protegida, por tanto la sede del "Festival de la Concordia" estará emplazada en un espacio donde no se puede edificar, a riesgo de vulnerar la norma. Si bien el plan director del PNT reconoce la posibilidad de construir equipamientos culturales y educativos (con ese argumento se habría construido el centro de alto rendimiento de Bella Vista, otro elefante blanco), existe una ley que protege al parque, además que la escala, magnitud e impactos de la obra, superan los alcances permitidos.

2.      Al ser un espacio protegido, implementar el mega proyecto requerirá un trámite de cambio de uso del suelo, constituyendo un antecedente pésimo para la conservación del área. Hoy el PNT es un área amenazada por loteadores, avasalladores, gobiernos municipales, o particulares con dinero; si el Estado abre el parque, con mayor razón los otros actores intervendrán. Como ha sucedido en casos similares, este tipo de infraestructuras, invitan e incitan a nuevos asentamientos alrededor de la zona. De esta manera en Chilimarka se acelerarán, tanto la estructuración de barrios cerrados “jailones”, como avasallamientos y loteamientos dentro y en el entorno del PNT, bajo la mirada pasiva del gobierno municipal de Tiquipaya, proceso que de hecho ya ha comenzado.

3.      Cuanto está pagando el gobierno central por los terrenos? Inicialmente se afirmó que la cesión de las 3 Has. era gratuita, luego emergió que Los Kjarkas cobrarían un precio inferior al valor de mercado (en la zona el m2 está en 50 $US por lo menos).

4.      Actualmente un equipo de consultores, y por encargo de la misma gobernación, está elaborando el Plan de Manejo del Parque Nacional Tunari (PNT), el cual no solo establecerá las condiciones y estado de conservación, sino que zonificará los usos de acuerdo a sus capacidades y funciones. Por tanto, la decisión de construir la mega infraestructuctura cultural debe ser producto del plan, de los estudios y recomendaciones que realice. Al ser un área protegida este hecho es mucho más relevante. En este caso, la decisión ya está tomada, haciendo secundaria la planificación del área.

5.      Utilizar fondos públicos en una actividad de beneficio privado técnicamente es corrupción. En el caso que nos ocupa, el gobierno central pone dinero y la naturaleza (bajo su administración), para construir una obra en un terreno privado, a ser administrado de manera privada.

6.      Las maquetas presentadas por los estudiantes de la carrera de Arquitectura, son producto de un ejercicio académico, antes que una investigación multidisciplinaria, como exige la complejidad de la obra. Temas como el análisis de las características ecológicas, estado de las cuencas, pasando por el diseño acústico del escenario, o la capacidad de carga del sitio, no pueden ser tratados por arquitectos solamente, mucho menos cuando estos son estudiantes.

7.      Previo a la decisión final de construir la mega infraestructura, de acuerdo a las norma ambientales, esta debe contar con licencia ambiental, que en el caso del PNT demanda la elaboración de un estudio de impacto ambiental, con participación de los actores que serán afectados o beneficiados, proceso que ha sido obviado, dado que ya se ha tomado la decisión su implementación.

Si el gobierno quiere realizar “si o si” esta infraestructura, por lo menos debe responder a estas incertidumbres. Al mismo tiempo, el "caso Kjarkas" evidencia como opera el poder extractivista del Estado Plurinacional boliviano

Apela al nacionalismo. Es parte del masismo plurinacional la idea de que los recursos naturales (RRNN) son propiedad de los bolivianos, por tanto podemos decidir qué hacemos sobre ellos...bueno sus representantes en el gobierno. Asimismo, el estado está muy interesado en promover una cultura del "proceso de cambio", una estética del estado plurinacional[1], y la música folklórica es un coto para su construcción, como evidencia la alianza de Evo con los folcloristas.

La subordinación de los intelectuales al Poder. La UMSS en el “affaire kjarkero” no ha sido menor. Ha dado el barniz académico, el tufo científico, al proyecto. La ciencia, a través de la universidad pública, termina legitimando una idea megalomaniaca del poder. Históricamente, la universidad ha sido independiente de los poderes, amparada en la autonomía, aun en los periodos gubernamentales izquierdistas como Torres o la UDP. La agenda de formación e investigación de la universidad pública no puede estar regida por los proyectos y deseos del gobierno de turno, por más “de los movimientos sociales” que sea, sino por las necesidades y demandas de la gente y en entorno bioregional en el que viven.

El public private partnership de la cultura. Al más puro periodo neoliberal y como recomienda el Banco Mundial, la alianza gobierno-Los Kjarkas es un clásico ejemplo de asociación público privada, donde el gobierno pone el riesgo y los dineros públicos, para beneficiar a privados. Este es un mecanismo más como la pluriburguesía boliviana está siendo generada desde el “gobierno del cambio”, aunque oleado de un aura etno nacionalista, como sucede en nuestro caso.

Retrata la lógica centralista y estadocéntrica de administrar el país. La planificación se subordina a la voluntad del Jefe Supremo. De qué servirá el Plan de Manejo del PNT si previamente ya se está interviniendo en la zona? De esta manera, es el Estado el que promueve la destrucción de bioregiones y mantiene una ofensiva sobre los comunes, en este caso un área protegida. Por otro lado, en toda esta historia la alcaldía de Tiquipaya ha estado ausente, a pesar que Chilimarka está asentado dentro aquella jurisdicción municipal. Los gobiernos municipales son bypasseados por la norma centralista y el caudillo; por la norma porque hoy los parques nacionales son territorios estratégicos y de jurisdicción nacional y por el “Gran Jefe”, por su estilo de gobernar.

El proyecto viene del resentimiento, un sentimiento que por lo demás atraviesa la moral de los gobernantes actuales. El nacionalismo se alimenta de la victimización como ser nacional: “los chilenos nos han ofendido con el trato a la cultura boliviana en el festival de Viña del Mar, por tanto haremos nuestro festival mejor, más grande”.

Finalmente, hace unos 20 años, durante la gestión municipal de otro caudillo, el "capitán" Manfred Reyes Villa, se construyó el teatro al aire libre "Ulises Hermosa", no solo en homenaje al músico miembro de Los Kjarkas prematuramente desaparecido, sino para que este grupo folklórico, símbolo de la “cochabambinidad”, promueva la música popular desde este espacio. Hoy vamos por la tercera remodelación a un proyecto, mal diseñado y pesimamente ejecutado. De todas maneras, si están habilitando este teatro, necesitamos otro dinosaurio de cemento más, en uno de los últimos lugares menos intervenidos del valle bajo y central cochabambino dentro el PNT?





[1] Respondiendo a una pregunta que se hace Virginia Ayllón: “que tipo de arte, estética está produciendo el “proceso de cambio”?