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martes, 30 de agosto de 2016

EL PODER LAS COOPERATIVAS MINERAS: EL GOBIERNO ALIMENTÓ AL MONSTRUO



Carlos Crespo Flores

El extractivismo fue alimentado por el gobierno de Evo Morales. El último ejemplo trágico son las cooperativas mineras.  Algunas evidencias de esta afirmación: El año 2012, el presidente Evo Morales firma un nuevo acuerdo con la Federación Nacional de Cooperativas Mineras de Bolivia (FENCOMIN) otorgándoles  más beneficios, como la creación de un fondo de financiamiento para las cooperativas, nuevos plazos para la conclusión de trámites pendientes, la creación de un seguro social cooperativo. Un año antes habían recibido otro beneficios, como el Régimen de Tasa Cero en el Impuesto al Valor Agregado (IVA), para venta de Minerales y Metales, mediante la Ley 186[1], además de beneficios en préstamos del Fondo de Financiamiento para la Minería (FOFIM), así como la dotación de nuevas áreas para la explotación minera. Ese día, el “líder de los movimientos sociales” exclamó:
“Si, hay algunos técnicos, algunos movimientos sociales, sí, hay algunos comentaristas que quieren eliminar a las cooperativistas mineras. Les digo, ‘métanse en la cabeza, jamás van a poder eliminar a las cooperativas mineras’”[2].

El 2013 en el festejo de festejo del 36 aniversario de la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (FEDECOMIN) La Paz, Evo Morales defendía a los cooperativistas:
“Es verdad que el sector privado aporta más que cualquier otro sector minero, pero, ¿cuál es la diferencia? Un privado sí paga impuestos, pero las utilidades se las lleva fuera de Bolivia; mientras que el sector cooperativo, aunque paga poco de impuesto, pero las ganancias se quedan en los socios, en Bolivia, no salen afuera, esa es la gran diferencia

Ese mismo año, el gobierno entrega a las cooperativas del norte de Potosí unos 9 millones de toneladas de colas y arenas de Catavi con contenidos de estaño, que la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL) debía haber explotado. Artemio Mamani, dirigente de las cooperativas del norte de Potosí, garantizaba en su discurso que “vamos a arrasar en las elecciones de 2014”. Por su parte, Alejandro Santos, presidente de la FENCOMIN, decía:
“Nuestro Presidente ha trabajado con una visión de ir siempre adelante y eso es hacer gestión de Gobierno. Que los derechistas de todo el país escuchen el grito que sale del norte de Potosí, porque el presidente Morales gobernará por siempre el país”[3].

También el 2013, Evo Morales promulga la Ley 403 de Reversión de Derechos Mineros, por el cual se espera que el 70% de las concesiones mineras improductivas del sector privado sean revertidas al Estado sin ninguna compensación; pero, la norma exime a los cooperativistas de la reversión.[4]

El 2014 se promulga la Ley Minera; ese día García Linera comunica que el sector cooperativista accederá a yacimientos importantes y ricos, pero solicitó tecnificar la producción y no continuar sacando el mineral a mano:
“Siempre se veía al cooperativista como el que tenía que producir en áreas marginales, en la sobras. Eso se ha acabado. El sistema cooperativista tiene derecho de ocupar vetas importantes. Hoy son productores de primera categoría en el ámbito minero”, dijo.

Alejandro Santos afirmó que su sector aceptó las modificaciones realizadas por la Asamblea Legislativa al proyecto de la Ley Minera. En su criterio, las modificaciones sólo fueron de forma y no de fondo[5].

Toda esta política de soporte a las cooperativas mineras se nota en los números: el 2006 operaban 230 de ellas, con sólo 47.153 Has, el 2013 alcanzaban a 1.600 con 375.073 Has, es decir un incremento de 700 %[6].

Qué pasó en esta alianza amorosa entre Evo y las cooperativas mineras? Por qué de pronto aparecen como los “malos de la película”, luego de ser los “niños mimados” del presidente? La historia continúa.




[1] Cooperativas mineras liberadas del pago del IVA. 18/11/2011
[2] ¿Campaña? Evo Morales amplia beneficios a favor de cooperativas mineras
[3] Favoritismo presidencial. Evo adjudica colas de Catavi a cooperativistas que lo apoyan
[4]70% de las concesiones mineras privadas serán revertidas al Estado
[5] Minería García Linera promulga la nueva Ley Minera que fomenta la iniciativa privada y deja pendiente el régimen impositivo. Bolpress. 2014-05-28
[6] Las cooperativas afines a Evo tienen 7 veces más áreas mineras que en 2006

sábado, 4 de julio de 2015

LA IDEOLOGIA EXTRACTIVISTA DE LA IZQUIERDA BOLIVIANA, AYER Y HOY

Carlos Crespo Flores

“Bolivia vive una "contradicción creativa", ya que uno de los retos que tiene el país para lograr el desarrollo es acudir a mecanismos extractivistas…Sociedades como las nuestras con una deuda social gigantesca, necesitan de manera inmediata un conjunto de bienes materiales, de recursos monetarios para construir escuelas, hospitales, mejorar salarios, etc. Para eso necesitas transformar la naturaleza e impulsar mecanismos extractivistas... Existe la conciencia de que esta medida coadyuva a la destrucción del planeta, pero ante la necesidad del desarrollo es necesario este paso…Tenemos nuestras raíces indígenas y conciencia medioambiental contemporánea de que el mundo se está dirigiendo a un proceso irreversible de destrucción. Pero si solamente te dedicas a proteger a la madre tierra ¿con qué alimentas a la gente? …El camino que ha tomado el Estado boliviano es utilizar el extractivismo para satisfacer las necesidades de la población.”  (Álvaro García Linera)

La izquierda boliviana fue industrialista y extractivista; desde las loas de Zavaleta a la industria pesada repitiendo el slogan leninista “el comunismo es soviets más electricidad”, pasando por Sergio Almaraz y Marcelo Quiroga, quienes estaba de acuerdo con la industrialización minera e hidrocarburífera, pero bajo control estatal. Esta sería la garantía para salir de la pobreza, pues el estado, “popular”, “obrero” u otra denominación, tendrá la capacidad de redistribuir equitativamente los beneficios.

Hoy, con el gobierno de Evo Morales asistimos a la versión “recargada” de la ideología izquierdista de la industrialización a marchas forzadas basada en la explotación de los recursos de la naturaleza, y la “exposición magistral realizada en la Universidad Nacional de Chile” por el vicepresidente Álvaro García Linera hace unos días, sintetiza tal ideología[1]. Para pagar la “deuda social” (léase la pobreza),  afirma Linera, es necesario contar con recursos monetarios y materiales, que provienen de “transformar la naturaleza”, esto es extractivismo. Una “externalidad” negativa necesaria, para hacer posible el desarrollo.

Otra tradición de la izquierda nacional, en todas sus fes y dogmas partidarias, es la no distinción entre medios y fines; de esta manera, para llegar al poder y manejarlo, no tienen problema en recurrir a cualquier medio posible. En este caso, si es necesario destruir la naturaleza en pro de ese “destino final” comunista, satisfacer las necesidades de la población y lograr el desarrollo, hay que hacerlo. La crítica de Bakunin a Marx sigue siendo actual como hace 150 años: la sociedad de la libertad no se logrará con medios autoritarios, de allá solo surge más autoritarismo y más Estado, el Gulag. El extractivismo es un golpe de tuerca brutal del capitalismo global, que está acelerando la destrucción de ecosistemas, hábitats y sociedades, y Bolivia es una tuerca más. La decisión del gobierno boliviano de abrir las áreas protegidas para la explotación hidrocarburífera es parte de esta trágica historia.

Linera quiere articular conceptualmente algo que en el mundo material no existe o no es posible: complementar crecimiento y conservación[2]. Eso de “utilizar” el extractivismo para promover el desarrollo es un juego verbal que no es posible en la realidad. Existen límites ecológicos en el crecimiento económico, que cuando son sobrepasados, impactan directamente sobre la gente, particularmente los pobres, y su hábitat, fenómeno que en Bolivia ya estamos viviendo en buena parte del territorio.

Cochabamba, julio 2015




[2] El concepto de desarrollo sostenible, elaborado en el marco de la cumbre de Rio 92’, aunque  sus antecedentes se hallan en el informe Brundtland de 1987, fue otro intento conceptual fracasado.

viernes, 22 de mayo de 2015

René Zavaleta y el “Proceso de Cambio”




Carlos Crespo Flores

Las ciencias sociales oficiales en Bolivia han coronado a Rene Zavaleta Mercado, como el intelectual más importante e influyente del país; moros y cristianos, comunistas, indigenistas y “gonistas”, sociólogos y funcionarios del estado plurinacional, están de acuerdo con esta entronización. Un llamativo consenso manufacturado.

Por ello, el reciente libro de H. C. F. Mancilla, Una Mirada Crítica Sobre la Obra de René Zavaleta Mercado es un color fresco, con una mirada liberal, que rompe con las grisáceas imágenes de los “zavaletianos”. Era un libro necesario.

Porque es necesario discutir con Zavaleta? Es el intelectual orgánico del “proceso de cambio”; no es casual que el Vicepresidente lo cite de forma permanente, para justificar las medidas y orientaciones del “gobierno de los movimientos sociales”. Las preocupaciones del creador de lo “abigarrado” se han convertido en política de Estado, con los efectos perversos que ello supone.

Existe un “joven” Zavaleta y un Zavaleta “maduro”, como sostiene “Cachin” Antezana, y convertido en el dogma de los “zavaletistas”? En vez de pensar las rupturas, debemos pensar las continuidades: que patrones comunes existen en el transcurso del pensamiento del Zavaleta nacionalista, marxista y gramsciano? Son estas continuidades las importantes, y en lo que sigue, voy a sintetizar dos de estas continuidades discursivas, que alimentan la discusión planteada por Mancilla.

El estadocentrismo de Zavaleta. Aun en su fase juvenil nacionalista, el marxismo fue su fuente de inspiración. Y como buen marxista creía que los cambios sociales solo son posibles vía transformación del Estado, de su contenido clasista. Como la izquierda en general, Rene Zavaleta creía que el desafío principal para Bolivia es construir un verdadero Estado nación, como lo repetirá el año 1981. Hoy, el gobierno de Evo Morales está cumpliendo el sueño de Zavaleta: de ser un estado aparente a un estado integral. Esto es un estado fuerte, capaz de intervenir en la vida económica y social del país. Pero, como Mancilla lo evidencia en su libro y los ejemplos recientes nos ilustran, “cuando el Estado se mete la cosa se jode”.

El industrialismo y extractivismo de Zavaleta. Desde joven, estaba convencido, como Lenin, que el comunismo es “soviets más electricidad”, por ello en los 60’s promovió la necesidad de industrializar el país, una industria pesada, capaz de explotar intensamente los recursos naturales existentes, pues ella traería soberanía nacional y por tanto la liberación nacional. El Zavaleta “maduro” no cambio esta visión, su apuesta por la clase obrera, particularmente minera, asumía este enfoque. Otra vez, el gobierno del MAS, hoy, con la propuesta del “gran salto industrial”, la estrategia de explotación hidrocarburífera, minera, hidroenergética, con participación privada, el fortalecimiento de una agroindustria basada en productos genéticamente modificados y la expansión de la frontera agrícola, está operacionalizando las pulsiones industrialistas y extractivistas de Zavaleta.

Por ello, una crítica radical de las políticas estadocentricas, extractivistas y de industrialización a marchas forzadas, requiere un ajuste de cuentas con el discurso de la izquierda boliviana, donde Zavaleta es su paladín mayor.


viernes, 14 de febrero de 2014

Ventear gas y responsabilidades. Irregularidades en la gestión de una fuga de gas de YPFB en el Parque Nacional Aguaragüe



 Marc Gavaldà*

Una inverosímil nota, difundida el pasado10 de febrero por Energy Press (1) y copiada en escasos medios especializados, comunicaban “el control de la fuga en el pozo LMS 11, logrado finalmente con éxito el 26 de enero, luego de reiteradas postergaciones, atribuidas a las adversidades del clima reinante en la zona”. La compañía YPFB Chaco informó que personal de Boots & Coots, un equipo especializado en este tipo de accidentes, logró controlar una fuga producida el pasado29 de diciembre.

Con una breve y muy tardía comunicación, la empresa estatal boliviana, operadora del campo Los Monos, pretendía esquivar responsabilidades minimizando el que puede ser el peor accidente petrolero del año en el país. Probablemente también, el peor gestionado.

Anteriormente, una breve nota aparecida el 9 de enero en el Deber, la empresa subsidiaria Boots & Coots informó de su viaje a la zona para estabilizar la “fuga de gas seco debido a corrosión de una tuerca del ‘arbolito’( llave de sellado del pozo)”. Ante los hechos consumados, y la desinformación del caso, surgen a primera vista notables interrogantes.

Emisiones masivas y salto de protocolos

La práctica de venteo de gas, afortunadamente prohibida por las respectivas leyes y reglamentos de hidrocarburos, es una práctica que debería haber dejado de ser modus operandi en los campos petroleros. La liberación de gas metano, cuyo efecto invernadero es 100 veces más potente que el dióxido de carbono, se debe evitar a toda costa. En muchos campos donde la compañía no ha construido gasoductos, abundan los mecheros o quemadores que alumbran la noche en las regiones afectadas por la actividad hidrocarburífera.

Desconociendo aún, debido al intencionado ocultamiento de los hechos, las magnitudes volumétricas de la fuga, es lógico imaginar que éstas serán importantes, a juzgar por las pocas imágenes que has trascendido y la duración de la fuga misma: al menos un mes desde que fue detectada. La inexistente información sobre el caso favorece la impunidad ambiental de la compañía, en caso de enfrentar una conveniente auditoría para evaluar daños y cuantificar de la penalización económica o retirada de permisos, según leyes ambientales vigentes en el país.

Las leyes también son explícitas al establecer unos protocolos de actuación de caso de accidentes, cuya primera acción es informar tanto a las autoridades competentes y a las poblaciones aledañas sobre el alcance del suceso. Por su parte, las autoridades deberían informar a la opinión pública sobre el incidente y establecer si se toman medidas adicionales para proteger a la población.
Es evidente que la compañía optó por ocultar el accidente hasta que no estuvo bajo control.

La contaminación continúa en Aguaragüe

El Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Aguaragüe fue creado en el año 2000 para proteger los particulares ecosistemas de bosque Tucumano-Boliviano y Serrano Chaqueño así como las nacientes de agua que suministran este importante recurso a los departamentos de Tarija, Santa Cruz y Chuquisaca. Es una imponente serranía de mil metros de altitud y 150 kilómetros de longitud que cruza todo el Chaco Boliviano hasta Argentina.

Sin embargo, la intensa actividad petrolera está deteriorando visiblemente el territorio, con la masiva apertura de caminos, túneles, gasoductos, pozos, campamentos y otras infraestructuras. Según datos proporcionados por CEDIB, oficialmente existen entre 55 y 60 pozos petroleros. “Pero las cifras no son exactas”- advierte Jorge Campanini, investigador de la contaminación por hidrocarburos de los cursos de agua en el Parque Aguaragüe. “Las comunidades guaraníes han localizado muchos pozos paralelos que ni salen en los mapas”.

Desde 2011, YPFB anunció la remediación de los pasivos ambientales generados por una pésima gestión de abandono de los pozos perforados en la década de 1970 y 1980. Se identificaron 37 puntos críticos con emanaciones permanentes de petróleo, concentrados sobre todo en los campos Sanandita, Caigua y Los Monos. Por ejemplo el pozo San-X-3, según Wilson Cejas, guardaparque del Área, desagua directamente en la quebrada de Chorro, la cual abastece el consumo humano, de animales y riego de tres comunidades: Sanandita Vieja, El Chorro y Sachapera.

Sin embargo, la supuesta reparación ambiental de YPFB, ha dado paso a una intensificación de la actividad petrolera en la zona de forma ilegal. Según testimonios documentados en la comunidad guaraní Caigua, YPFB Chaco, estaría vulnerando los derechos de las comunidades al hacerles firmar actas para permitir la remediación de los derrames. Con ella, la compañía abre nuevos accesos terrestres a la zona y perfora un nuevo pozo a pocos metros de donde realizan la pretendida reparación de los suelos contaminados.

Los Monos como ejemplo
La situación de avasallamiento petrolero en el Parque Nacional Aguaragüe se agravará en un futuro inmediato por las tareas que van desarrollando las empresas YPFB Chaco y Petroandina que ya cuentan con contratos sobre el Área. Además se suma el suscrito el año pasado con la empresa Eastern Petroleum and Gas (China) y la solicitud de un nuevo contrato por la NIOC (Irán). La probabilidad de accidentes como el ocurrido en el pozo Los Monos 11, cuyas emisiones a la atmósfera durante semanas han sido ninguneadas, aumentarán. Los hechos ocurridos, generan preocupación en el país, teniendo en cuenta los planes gubernamentales de apertura hidrocarburífera en áreas protegidas. Importantes áreas de biodiversidad mundial, como los Parques Nacionales Carrasco, TIPNIS, Madidi, Pilón Lajas, Iñaoo el propio Aguaragüe, ya hace años que tienen concesiones.(2) En 2014, le ha tocado el turno a la Reserva Manuripi, entregada a para que dos empresas chinas exploren sus profundidades.

* Investigador visitante CESU-Universidad Mayor San Simón

Notas:
(1) “Logran controlar fuga de gas en el pozo Los Monos”, Energy Press (10/02/2014). http://www.energypress.com.bo/index.php?cat=278&pla=3&id_articulo=5685#.Uv15XPb9sy4



 Imágenes del pozo Los Monos