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viernes, 12 de enero de 2024

La fábrica de sueños Por Jorge AGRÍCOLA Los Tiempos, 21 VII 87’ (con prólogo del editor)

 Prólogo del editor. La Machuyunga en los ojos de Jorge Zabala y Augusto Guzmán

 La Sima Fecunda es la primera novela de Augusto Guzmán, escrita antes de alistarse en la Guerra del Chaco, en 1932. De origen Totora, es probable que tenga un contenido autobiográfico, pues en la época Totora era un pueblo próspero, gracias a la economía de coca. Guzmán, en entrevista, recordó que

"La novela fue un resultado espontáneo de mi encuentro con esa geografía. Fui allí de excursión, a caminar, pero la experiencia fue tan prodigiosa que me sentí obligado a reproducirla tejiendo un argumento” (Gumucio Dagrón, 1977:113).

 A quienes tenían tierras o propiedades en los Yungas de Vandiola, región donde se desarrolla la novela, todavía se les llama "yungueños". Podemos suponer, entonces, que el lugar y su entorno son reales, aunque el idilio sea "supuesto, imaginado a partir de una imagen real, la de una mujer muy joven" (Gumucio Dagrón, 1977:113).

 Como prueba iniciática de todo buen totoreño, el protagonista, Jorge Peñaranda, decide ir a la Yunga. Antes del Chapare, la coca vandiola era la hoja tradicional del departamento de Cochabamba. El Inca Huayna Kapac estableció allí cocales, producidos por mitimaes traídas del valle de Cochabamba, principalmente, que estaban destinados a la corte y rituales religiosos (Meruvia, 2000). De hecho, para Guzmán, el mérito de la novela es “haber incorporado a la literatura de la época, una región ignorada, Los Yungas, y específicamente los Yungas más antiguos, los más antiguos del Collasuyo: Machuyunga” (Gumucio Dagrón, 1977: 113).

 La fábrica de los sueños , publicado en 1987 por Jorge Zabala como Jorge Agrícola , es la reseña de la novela de Guzmán y primera referencia a la coca y su cultura, demostrando que desde finales de los años 80 el tema había estado en su mente, lo que culminará en su último libro. , Las Hojas del Adivino , recién en 1994.

 La novela es una precisa descripción etnográfica del sistema de producción cocalero yungueño, llamado "zanjeo", probablemente de origen precolonial. No sólo se describen aspectos del manejo, mantenimiento, cosecha del cultivo, sino también facetas de la cultura material en torno a la coca.

 En la novela, si bien hubo alguien que vivió como Tolstoi -don Felipe- (Guzmán, 1946:86), la Machuyunga también fue escenario de explotación despiadada por parte de sus dueños, quien es interpretado por Augusto Guzmán.

 El autor y sus amigos están saliendo del pueblo de Totora, hacia los yungas de Vandiola, la Machuyunga. Suben el cerro del Calvario, y en la cumbre divisan el paisaje urbano, ubicada en una “hondonada áspera y disconforme”. Frente a ellos, élevase el cerro Tunturi, “enorme, gigantesco y trunco, haciendo la impresión de un monstruo degollado, descabezado por un cataclismo” (Guzmán, 1946:9). Hoy, el Tunturi, es parte del circuito turístico totoreño, desde “donde se puede ver Mizque, Pocona e Incallajta[1].

 Cuál es esa "montaña espesa cortada por ríos caudalosos", que embriaga a Zabala y Guzmán? Están subiendo hacia las “cumbres de Laymetoro” (Guzman, 1946:33). Y a ambos lados del camino, resaltan una flores blancas, pequeñas, dispuestas en racimo” (Ídem, 1946:33); ahí es donde Zabala señala que “el aire tiene un sabor a menta”, “inolvidable y helado perfume”, dirá Guzmán. Es muña (Minthostachys mollis), planta medicinal altoandina, pero que a Jorge le altera sensualmente los sentidos, en “candorosa felicidad” (Ídem, 1946:34).

 Cuando el camino se vuelve sendero, la cuesta se pone más dura, “el sendero subía, subía siempre” (Ídem, 1946:38); es la cuesta del Derrumbado, señalada por Zabala.  

 Zabala habla de hacer oculto un “cuerno con derroteros”, en la cima del cerro Jilbani. En realidad, Jorge Peñaranda recuerda que en la memoria popular, ese lugar, Baltasar de Peramás, el emprendedor que reavivó la explotación cocalera en la Yunga desde 1765, “sepultó un cuerno con derroteros”. De acuerdo a la historiadora Gabriela Behoteguy, sería el cuerno de una taruca (ciervo andino), y “quizá lo realizó siguiendo la costumbre española de enterrar cuernos de vaca para atraer la abundancia agrícola” (Behoteguy, 2021:36). Pero, en estas alturas es donde uno es aquejado del sorojche, el mal de altura; por “el vértigo y la angustia que provoca”, afirma Zabala, “ha sido llamado “el mal cósmico"”.

 Cuando empiezan a descender, observan que el paisaje es “un tajo abierto como una llaga interminable en la carne pétrea de las montañas” (Guzmán, 1946:41); en los costados, como observa Zabala, emergen “frescos retoños del kuri avanzando en varillas lánguidas desde la fronda inclasificable”. El Kuri es el otro nombre de la tacuara (Guadua cf. weberbaueri Pilger) (Thomas & Vandebroek, 2006:191). Junto al arbusto, en las rocas, encuentran “el grueso y tupido colchón formado por el musgo de la montaña, empapada de humedad” (Ídem, 1946:43). Es de color rosado y verde con fragancia de “altar de navidad”. Es la planta de k’oa (Diplostephium cinereum Cuatrec), muy utilizada en los rituales andinos.

 En el descenso por las “escaleras gigantescas de piedra” “tapizadas de musgos” (Zabala), llegan a  Cocapata, “cumbre dominadora de horizontes, la más alta que puede verde desde los yungas”, “desde donde se divisa la cuenca del Chimoré”, “…una sola selva compacta, inverosímil, monstruosa…” (Ídem, 1946:44).

 Desde esa “paradoja entre la imagen y aquello a lo que está destinada la cosa que nos deja sin aliento”, nos guía Zabala. “En ese abismo verde oscuro, cortado por ríos oceánicos, crece la Coca”, “En ese gran escenario de la Jungla, en esa sima del olvido, está el bello país de la coca”. Si, es el Machuyunga, territorio de la seductora y poderosa coca, de la cual el botánico británico Abraham Cowley, ya había dicho, en el siglo XVIII (traducida por el mismo Zabala): “cada hoja es fruto, y tan sustancial pasaje,/ no fruto a su lado se atreverá a rivalizaría” (Zabala, 1994)[2]. Tanto que el mate de coca es considerado por Zabala ideal “para vencer la melancolía azulada que dejan mujeres engañosas”.

 Zabala define el paradisiaco amanecer yungueño “como el primer día de la creación, la génesis del Sol fulgurante”. Ya Guzmán lo había pintado como “la fiesta bárbara y única” (Ídem, 1946:55). En ese maravilloso paisaje de ríos que tienen un “encanto venturoso”, las enfermedades, en ese tiempo crónicas, de la anemia, la malaria/paludismo, parecen irreales, un “olor a inquisición literaria”, nos dice el crítico cochabambino. Pero están presentes; a lo largo de la novela abundan las descripciones de los residentes, famélicos y pálidos: a los de la Machuyunga los llama “pobladores amarillos” (Ídem, 1946:112), una mujer de “expresión intensa de fiebre en aquella cara blanquecina” (Ídem, 1946:59) es una “k’ella” (en realidad k’ellu, amarillo), “una mujer amarilla que vive de su trabajo” (Ídem, 1946:60).

 Por otro lado, la referencia a “la épica invasión de los yuracarés”, considerados por Zabala como “magníficos bárbaros”, no se produce el momento de la novela, sino que es un recuerdo del protagonista, casualmente homónimo de Zabala, Jorge, de su lectura del texto de W. Soria Galvarro, Rasgos históricos sobre la Provincia de Totora (1916), donde se habla de los yuracarés, que aparentemente estaban siendo adecuadamente evangelizados, pero tuvieron un “intempestivo alzamiento”, en 1650, se convirtieron nuevamente en sociedades “sin fe, sin rey, sin ley” (Pierre Clastres), e irrumpieron violentamente en la región, “arrasándolo todo con una furia vandálica e incontenible” (Guzmán, 1946:139). Llegaron al pueblo de Pocona y amenazaron a la misma Arani, rememora Guzmán. Solo “las innumerables fogatas en la planicie”, que tradicionalmente se encienden en San Juan, “ahuyentaron a los salvajes” (Idem, 1946:139). Este hecho, habría sido fundamental para el despoblamiento de la yunga, durante casi un siglo. Otros estudios ratifican, más de una revuelta yuracaré, a lo largo del siglo XVII (Meruvia, 2000, PROEIB,2011).

 Hasta ahora, a través de Zabala, hemos visto la importancia del libro como fuente para conocer y/o estudiar los yungas de Vandiola: su biodiversidad, sus diversos paisajes yungueños, la coca y su cultura material, las incursiones bélicas yuracarés, pero, existen otras problemáticas dignas de ser mencionadas, presentes en La Sima Fecunda de Augusto Guzmán.  

Debería ser incorporada a las “novelas del Chaco”, como su libro posterior, Prisionero de guerra. La movilización llega al último rincón del país. El ambiente de la contienda llega a la Yunga y permea las interacciones entre los protagonistas; los discursos optimistas de los gobernantes, como son recepcionados por la gente común, y como empiezan a matizarse con las noticias de las derrotas.

 Guzmán demuestra una gran sensibilidad con el entorno en el que se desplaza; de ahí que podemos disfrutar de fotográficas referencias y descripciones de facetas de la vida material yungueña, como las viviendas y otras construcciones con recursos locales; o la gastronomía:  frutas, lawas, charques y pescados pasan por nuestros sentidos. Asimismo, escenas festivas, con mucha chicha y licores de caña, atravesada por la música local, donde la sensualidad emerge optimista. O la práctica de casarse entre parientes próximos, muy común en los pueblos como Totora: Jorge se enamora de la prima Sofía.

 Pero, hijo de la época evidencia los prejuicios y prácticas no conservacionistas en la región. Un acápite dedicado a la pesca con dinamita, muestra los graves impactos que genera. O la indignación que siente al ver un grupo de murciélagos durmiendo entre los árboles: “indignos de tal morada”, “acometer a machetazos contra aquella fauna repulsiva” (Guzmán, 1946:73), son algunos de los epítetos que exclama.

 Me alejo caminando por la senda yungueña, con una frase zabaliana: “Se necesita humor en esta transición para lo religioso y puede ser su máscara, esa gran caverna de ruiseñores y jaguares.”

 Carlos Crespo Flores

INCISO

2023

 

Bibliografía

Behoteguy Chávez, Gabriela (2021) Totora: Dinámicas producción cocalera y estrategias de la homogeneización cultural. Takhi MUSEF. Caminos del MUSEF. No 4. Pp 20-46.

Gumucio Dagrón, Alfonso (1977) Arte y oficio del testimonio: Augusto Guzmán. En Alfonso Gumucio Dagrón, Provocaciones. Pp. 105-123.

Meruvia, Fanor (2000) Historia de la coca. Los yungas de Pocona y Totora (1550-1900). La Paz:Plural Editores/CERES/Alcaldía de Totora. 263 pp.

Plaza Martínez, Pedro (coord.) (2011) Historia, lengua, cultura y educación en la Nación Yurakaré. Cochabamba: FUNPROEIB Andes y CEPY. 353 pp.

Soria Galvarro, Waldo (1916) Rasgos históricos sobre la Provincia de Totora. Totora: El Porvenir. 24 pp.

Thomas, Evert & Vandebroek, Ina (2006) Guía de Plantas Medicinales de los Yuracarés y Trinitarios del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro-Sécure, Bolivia. Santa Cruz, Herbario Nacional de Bolivia, Instituto de Ecología, Universidad Mayor de San Andrés. 525 pp.

García, Magdalena et. Al.  (2018) “Kóa, entidad andina de una planta y otros cuerpos. Una posibilidad interpretativa para ofrendas funerarias en la arqueología de Arica”. Chungará. Vol 50, No 4, págs. 537-556.

Zabala, Jorge (1994) Hojas del Adivino. La Paz: Plural Editores.

 

La fábrica de sueños

Por Jorge AGRÍCOLA

Camino a Totora, que es donde se publicó la novela de Augusto Guzmán, "La Sima Fecunda", en 1932, el autor divisa, al modo de una gran pirámide trunca al Tunturi y atravesando las colinas llega a un pueblo de serranía incrustado en una quiebra, que es un puesto de descanso entre Cochabamba y Santa Cruz. El autor se dirige al Yunga que es "una montaña espesa cortada por ríos caudalosos". Sigue hasta la cumbre y el aire tiene un sabor a menta. En los bordes de la cordillera se acerca a la cuesta del derrumbado, subiendo por elevaciones hasta el monte de la ceja y en la cima de Jilbani, donde hace oculto un cuerno con derroteros.

En el gran descenso se abre el sendero Kuri, alfombrado de musgo por gigantescas escaleras de piedra, se eleva la Cocapata, desde donde se divisa la cuenca del Chimoré. En ese abismo verde oscuro, cortado por ríos oceánicos, crece la coca. Hace falta humor en este tránsito a lo religioso y puede ser su máscara, esa gran caverna de ruiseñores y jaguares. Hay una paradoja entre la imagen y el propósito de la cosa que nos deja sin aliento.

El amanecer de Yungue fue como el primer día de la creación, la génesis del Sol abrasador. En ese gran escenario de la Selva, en ese pozo del olvido, está la hermosa tierra cocalera, a la sombra de las montañas que intercambian sus relámpagos como en una guerra de gigantes. El sol se vuelve piadoso y sabático. Los ríos sublimes " tienen un amuleto de suerte " y las plagas de malaria, paludismo y pantanos de serpientes venenosas, olor a inquisición literaria.

En este telón de fondo de Totora se desarrolla la épica invasión de los yuracarés, esos magníficos bárbaros ahuyentados por el fuego de San Juan, como un conjuro de fantasmas serranos como el sorojche que por el vértigo y la angustia que provoca, ha sido llamado "el mal cósmico". Y para superar la melancolía azulada que dejan las mujeres engañosas, está la coca mate.

 

 




[2] Ver también UN POEMA SOBRE LA COCA DEL SIGLO XVII TRADUCIDO POR JORGE ZABALA Carlos Crespo Flores.

 https://anarquiacochabamba.blogspot.com/2022/02/un-poema-sobre-la-coca-del-siglo-xvii.html

 

miércoles, 2 de febrero de 2022

UN POEMA SOBRE LA COCA DEL SIGLO XVII TRADUCIDO POR JORGE ZABALA Carlos Crespo Flores

Abraham Cowley (1618 – 1667). Poeta y ensayista inglés. Londinense, fue uno de los principales poetas del siglo XVII. Cowley es conocido por haber provisto la referencia más temprana sobre la coca, en la literatura inglesa. Se encuentra en el quinto libro de su trabajo postumo en latín Plantarum libri sex (1668; traducido como Seis libros de Plantas (Six Books of Plants), en 1689.

 Jorge Zabala realizó una traducción del poema de Cowley, en el libro “Hojas del Adivino”, y nos recuerda que es considerado “el poeta de la botánica”. El poema, precisa Jorge, “ha sido tomado cuando Baco ofrece una copa de vino a una deidad americana”.

 Pero, la fuente del poema extraído por el escritor cochabambino, es el libro de W. Golden Mortimer, Peru. History of coca, "the divine plant" of the Incas; with an introductory account of the Incas, and of the Andean Indians of today, de 1901. En esta publicación también encontramos la imagen original de la Mama Coca, que acompaña a la traducción, una acuarela de un tal Robida con el título de “Mama Coca presentando la “Divina Planta” al Viejo Mundo”.

 Se presenta la versión original, de Abraham Cowley, y luego la traducción de Zabala.

 

ÁÁÁÁÁÁÁ 

He, unaccustom'd to the acid Juice
Storm'd, and with blows had answer'd the Abuse,
But fear'd t'engage the European Guest,
Whose Strength and Courage had subdu'd the East;
He therefore chooses a less dang'rous fray,
And summons all his Country's Plants away:      
Forthwith in decent Order they appear,
And various Fruits on various Branches wear;
Like Amazons they stand in painted Arms,
Coca alone appear'd with little Charms,
Yet lead the Van, our scoffing Venus scorn'd
The shrub-like Tree, and with no Fruit adorn'd.
The Indian Plants, said she, are like to speed       
In this Dispute of the most fertil Breed,
Who choose a Dwarf and Eunuch for their Head.
Our Gods laugh'd out aloud at what she said.
Pachamama defends her darling Tree,
And said the wanton Goddess was too free,
You only know the fruitfulness of Lust,
And therefore here your Judgment is unjust,
Your skill in other off-springs we may trust.
With those Chast Tribes that no distinction know
Of Sex, your Province nothing has to do.
Of all the Plants that any Soil does bear,
This Tree in Fruits the richest does appear,
It bears the best, and bears 'em all the year.      
Ev'n now with Fruit 'tis stor'd -- why laugh you yet?
Behold how thick with Leaves it is beset,
Each Leaf is Fruit, and such substantial Fare
No Fruit beside to Rival it will dare.
Mov'd with his Countries coming Fate, (whose Soil
Must for her Treasures be expos'd to spoil)
Our Viracocha first this Coca sent,
Endow'd with Leaves of wondrous Nourishment,
Whose Juice suck'd in, and to the Stomach ta'n
Long Hunger and long Labour can sustain;      
From which our faint and weary Bodies find
More Succour, more they chear the drooping Mind,
Than can your Bacchus and your Ceres join'd.
Three Leaves supply for six days march afford,
The Quitoita with this Provision stor'd,
Can pass the vast and cloudy Andes o'r,
The dreadful Andes plac'd 'twixt Winters store
Of Winds, Rains, Snow, and that more humble Earth,
That gives the small but valiant Coca Birth;
This Champion that makes war-like Venus Mirth.
|       
Nor Coca only useful art at home,
A famous Merchandize thou art become;
A thousand Paci and Vicugni groan,
Yearly beneath thy Loads, and for thy sake alone
The spacious World's to us by Commerce known.
Thus spake the Goddess, (on her painted Skin
Were figures wrought) and next calls Hovia in.
That for its stony Fruit may be despis'd,
But for its Vertue next to Coca priz'd.
Her shade by wondrous Influence can compose,
And lock the Senses in such sweet Repose,      
That oft the Natives of a distant Soil
Long Journeys take of voluntary Toil,
Only to sleep beneath her Branches shade:
Where in transporting Dreams, entranc'd they lye,
And quite forget the Spaniards Tyranny.

 

ÁÁÁÁÁÁÁ 

La Venus del Sol  

El, desacostumbrado al ácido jugo,

tormentoso, y con golpes respondió al abuso,

mas temió comprometer al huésped europeo,

toda la fuerza y el coraje habían sometido al Oriente;

por ello elige un Combate menos peligroso,

y llama todas las plantas del país lejanas;

en el acto en decente orden aparecen,

y varios frutos sobre varias ramas llevan.

Como amazonas se erigen con brazos pintados,

la coca sola aparece con pocos encantos,

aunque conduce el carro, la burlesca Venus desprecia.

 

El árbol como arbusto, y sin frutos adornado,

las plantas Indias, dijo ella tienden apresurarse

en esta contienda de la más fértil raza,

quienes eligen a un enano y  eunuco por mando;

nuestros dioses rieron con fuerza a lo que ella dijo.

Pachamama defiende su querido árbol

y dijo que la diosa lasciva era demasiado libre;

sólo conoces la fecundidad del deseo,

y por ello aquí tu juicio es injusto,

tu habilidad en otras ramas podemos confiar,

Con esas virtuosas tribus que no conocen distinción

de sexo, tu provincia nada tiene que hacer.

 

De todas las plantas que da cualquier suelo,

este árbol en frutos el más rico parece,

los da mejores y los da todo el año.

Aún ahora con frutos almacenado - ¿porque ríes todavía?

mira cuán lleno de hojas se halla;

cada hoja es fruto, y tan sustancial pasaje,

no fruto a su lado se atreverá a rivalizaría.

Conmovido por el destino de su país (la tierra toda

mitiga que sus tesoros se echen a perder)

nuestro Viracocha primero envió esta coca,

dotada con hojas de maravilloso alimento,

cuyo jugo succionado, y al estómago llevado

larga hambre y largo trabajo puede sostener;

del cuál nuestros cuerpos sin aliento y abrumados hallan

más socorro, más coraje la mente desanimada,

que puedan tu Baco y Ceres juntos.

Tres hojas provistas dan para seis días de marcha;

el quiteño con esta provisión dotado

puede atravesar el vasto y nublado Andes,

el terrible Andes ubicado entre la provisión invernal

de vientos, lluvias, nieve, y en esa más humilde tierra,

que da vida a la pequeña, mas valiente, Coca;

este Campeón que hace guerra cual risa de Venus.

Ni eres Coca sólo arte útil del hogar,

una famosa mercancía te has vuelto;

mil alpacas y vicuñas gimen

al año bajo tus fardos, y por tu sola causa

por el comercio conocemos el espacioso mundo.

 

Así habló la diosa (sobre su piel pintada

estaban figuras labradas) y después llamó a Fermento,

el que por su fruto pétreo puede ser despreciado,

mas por su virtud junto a la coca apreciado.

Su sombra por maravillosas influencias puede componer

y encerrar los sentidos en tan dulce reposo

que a veces nativos de un suelo distante

largos viajes hacen de faena voluntaria,

sólo para dormir bajo la sombra de sus ramas;

donde en transportadores sueños en trance yacen

y del todo olvidan la tiranía de los españoles.

 

en “Libro de Plantas”. Abraham Cowley, 1662

De la versión inglesa, Jorge Agrícola

 

FUENTES:

Texto inglés

https://cowley.lib.virginia.edu/CowPlan/CowPlan.part_5.div1.html

imagen

“Mama coca apparaissant aux Espagnols”

Ilustración de Robida para la edición francesa del libro W.G. Mortimer: L’historie de la coca (1901)




 

 

miércoles, 19 de julio de 2017

Algunos apuntes sobre la movilización cocalera de las zonas tradicionales de Cochabamba

Carlos Crespo Flores
Acullicador

1. De la movilización participan cocaleros de Pojo, Colomi, Tiraque, Cocapata, Vandiola -zona de Arepucho- Todas ellas son parte de la yunga cochabambina, hábitat por excelencia de la coca domesticada.
  
2. Con la ley 1008 estas zonas eran reconocidas y respetadas, tanto que no estaba sujetas al "cateo": no tenían el límite de 1600 mts2 por chaco, que se aplicó al trópico de Cochabamba, considerada zona de transición, es decir erradicable en un lapso de tiempo.

3. La nueva ley general de la coca elimina esta memoria de la coca: al puro estilo estalinista se ha borrado de un tirón la historia larga de la coca en los yungas cochabambinos, su aporte a la economía regional y nacional. Quien, hasta hace 30 años, no conocía y apreciaba la coca de Vandiola? De constituir, históricamente, junto a los yungas paceños, los principales proveedores de la coca consumida en el país, se han convertido en los parias del poder cocalero. Más aún, regiones como Vandiola, Tiraque, se hallan dentro el parque nacional Carrasco, por tanto pesa sobre ellas una doble prohibición de producir coca.

4. Cuál es el pecado de estas regiones? A pesar de haber apoyado al régimen plurinacional, considerar a Evo su líder, se negaron a someterse a la dominación de las 6 Federaciones chapareñas, pues se consideran como las zonas tradicionales de la coca, y no pueden compararse con una región que recién en los últimos 50 años ha introducido el cultivo.

5. La movilización de las zonas tradicionales de la coca yungueña es apoyada por la "azulada" FSUTCC. No les quedaba otra, como un dirigente de Vandiola les dijo a los dirigentes: "la FSUTCC ha nacido con coca, ahora, si no apoyan la lucha de los yungueños, serán culpables para que la Única se quede sin coca". Es cierto, los sindicatos de estas zonas son afiliadas a la FSUTCC y ven con angustia que sus dirigentes no los han defendido en la defensa de la coca tradicional.   

6. Porque es importante defender a los yungas cochabambinos de la coca? No solo por la mejor calidad de la hoja para el consumo humano -hecho reconocido por los mismos cocaleros chapareños-, sino porque en estas bioregiones aún es posible encontrar coca orgánica, no fumigada, saludable. A diferencia del trópico cochabambino, donde prácticamente toda la coca producida -de la cual por lo menos 90% tiene como destino el narcotráfico- está contaminada por una diversidad de agroquímicos tóxicos y/o prohibidos. Por ejemplo, herbicidas altamente dañinos, como el Paraquat o el Glifosato son comercializados sin medida ni clemencia en el trópico de Cochabamba entre los productores cocaleros.

7. No olvidar que el primer muerto del gobierno de Evo Morales fue justamente en Vandiola, defendiendo los cocales antiguos. Hoy, otro muerto más en Colomi, y el responsable final es el presidente del Estado plurinacional y de las 6 Federaciones cocaleras.


Cochabamba, 19 de julio 2017



miércoles, 22 de febrero de 2017

Enfermedades en el cultivo de coca y uso de agroquímicos

Carlos Crespo Flores


En julio del año 2013 una comisión de productores del trópico de Cochabamba visitó el laboratorio de Fitopatología de la Facultad de Ciencias Agrícolas y Pecuarias (FCAyP), llevando muestras de hoja coca contaminadas con una enfermedad poco conocida hasta ese momento: las hojas de las plantaciones de la coca se caían y la planta empezaba a secarse. La amenaza se extendía desde Villa Tunari hasta Entre Ríos, casi hasta el límite con el departamento de Santa Cruz.

Luego de visitas de campo y análisis de laboratorio se identificó la plaga como una variedad del hongo Fusarium, enfermedad muy conocida en la región altoandina por sus efectos devastadores en cultivos como la papa y las flores. El seguimiento permitió descubrir además dos enfermedades que también estan atacando a la coca, la antracnosis y el llamado “lliph’i”, evidencia de una grave crisis ecológico productiva en los sistemas de producción donde la coca es el pilar. El Fusarium fue controlado con un tratamiento en base a agroquímicos convencionales, aunque la amenaza persiste.

El trabajo asimismo permitió identificar que la causas principal para la aparición de estas enfermedades está relacionado, no solo con el monocultivo, sino con el uso indiscriminado e intensivo de agroquímicos en el ciclo productivo de la planta de coca. De hecho, se ha evidenciado la aplicación indiscriminada de productos considerados altamente peligrosos para la salud humana y la naturaleza, incluyendo aquellos prohibidos por convenios internacionales. Productos como el Tamarón, Gramoxone o Folidol, son de uso común en el trópico cochabambino, sin que las autoridades sanitarias hayan hecho algo al respecto.

Un ejemplo es el Bazuka, un potente herbicida utilizado sin medida ni clemencia por los productores de coca desde por lo menos el 2007; en realidad es el nombre comercal del Glifosato, como se sabe el herbicida parte del paquete de la soya transgénica cultivada en Santa Cruz, cuyos terribles impactos sobre la salud humana y la naturaleza recien están siendo identificados.

El tema se complejiza si tomamos en cuenta las condiciones higiénicas con las que se consume la coca en el país, prácticamente tal como fue cosechada, secada -expuesta al sol, sin protección- y embolsada, sin ningún tipo de limpieza o lavado previo. Los acullicadores de coca fumigada se están envenenando masiva y lentamente, sin darse cuenta; y esta puede venir del Chapare o Yungas de La Paz, en general totalmente contaminadas. Pero también los productores están siendo afectados en su salud por los agroquímicos que utilizan, desde insecticidas, herbicidas, hasta fertilizantes foliares; es común por ejemplo mezclar productos para dar “más fuerza” a la fumigación. Lo trágico es que ni siquiera están estudiados los efectos sobre la salud humana, menos sobre la naturaleza.

Hasta ahora el Estado plurinacional ha hecho muy poco por enfrentar la problemática, por el contrario, pretende exportar e industrializar la hoja de coca contaminada con agroquímicos. El proyecto oficialista de ley de hoja de coca ignora a la coca saludable. Ningún atisbo de una estrategia de promoción de coca orgánica o ecológica. Casos aislados como Villa Tunari donde hay productores de coca orgánica, apoyados por la alcaldía municipal, o Vandiola, territorio original de la coca, hoy organizados en una federación, son la excepción que confirma la regla. Tampoco las organizaciones sociales cocaleras tienen un interés prioritario por el tema.

El uso de agroquímicos en el cultivo de la coca y sus efectos ambientales y de salud, demanda una discusión honesta y transparente de todos los actores involucrados, donde el Estado sea uno más, sin buscar imponer un discurso oficial, como hasta hoy. Alternativas como la despenalización de las drogas blandas, la implementación de sistemas de producción de coca ecológica como criterio de erradicación y su transformación industrial, o la introducción de límites ecológicos a la producción cocalera, deben ser tratados en escenarios autónomos y plurales.


Es en este marco, que el día 23 de febrero del presente, el CESU, junto a la Facultad de Ciencias Agrícolas y Pecuarias (FCAyP-UMSS), el colectivo Coca Orgánica Libre e Informada (COLI) y la Federación de Productores de Coca Orgánica Yungas Tradicionales Vandiolas (FPCOYTV), está organizando un seminario el seminario “Problemas Fitosanitarios en el cultivo de Coca y alternativas de manejo”, donde se presentarán resultados de investigaciones y reflexiones por parte de profesionales de la UMSS. Esperamos que este sea el preludio de este urgente debate público, y es deber de la universidad pública promoverlo.

publicado en:
http://www.lostiempos.com/actualidad/opinion/20170222/columna/enfermedades-cultivo-coca-uso-agroquimicos
22-II-17

miércoles, 14 de agosto de 2013

Plataforma COLI al IV Foro Internacional de la hoja de coca



Plataforma: Coca Orgánica: Libre e Informada

Manifiesto COLI 
APOYAMOS, OBSERVAMOS Y SUGERIMOS


En ocasión del IV Foro Internacional de la Hoja de Coca, la Plataforma “Coca Orgánica: Libre e Informada” –COLI- conformada por productores y consumidores de hoja de coca, y analistas y activistas aglutinados en torno a la defensa de la hoja de coca, manifiesta lo siguiente:
 
·       Apoyamos las políticas nacionales de revalorización de la hoja de coca, y a favor del acullicu y el uso medicinal y terapéutico de la coca, a partir de una COCA ORGANICA.

·       Apoyamos la producción tradicional orgánica de la hoja de coca, que expresa y garantiza a los pueblos un caminar soberano y saludable, LIBRE de imposiciones e intereses ocultos.

OBSERVACIONES
 


·       Observamos la ausencia de un debate público sobre la producción de la hoja de coca, entre productores y consumidores, para promover una coca accesible en el precio, saludable y producida orgánicamente, sin uso de agroquímicos y según principios agroecológicos. Coca para el acullico sí, pero coca orgánica.

·       Observamos con preocupación que el gobierno boliviano, con apoyo de la cooperación internacional está promoviendo la industrialización de la coca, sin tomar en cuenta que esta es fumigada con agroquímicos prohibidos en el Norte como es la Gramoxone, exponiendo de esta manera a una contaminación masiva de los consumidores de la coca y sus derivados. Solo se debe transformar aquella hoja donde no se haya utilizado ningún agroquímico y dentro de sistemas de producción agroecológicos.

·       Observamos con preocupación la erradicación forzosa de los últimos años en los Yungas de La Paz y en la región tradicional de los Yungas de Vandiola (Arepucho, Icuna y Machu Yungas) de Cochabamba, que provocó la resistencia local de los pobladores, desencadenando violencia con saldo de muertos y heridos, así como la destrucción de las plantas que son centenarias.


·       Observamos la necesidad de que, además de la revalorización de la hoja de coca, se produzcan cambios en las políticas de control de sustancias controladas, las que continúan manteniendo el enfoque represivo y punitivo de la “guerra contra las drogas.

·       Observamos la falta de una política de control de sustancias controladas que sea justa y efectiva, que garantice el respeto de los derechos de las personas dentro el sistema penal y también en el área de la prevención y tratamiento de las drogodependencias.

·       Observamos la falta de recursos financieros para generar investigaciones científicas de tipo botánico, biogenético,  histórico, antropológico/arqueológico, médico y de otros aspectos para contextualizar y fundamentar adecuadamente la revalorización de la hoja de coca.

SUGERENCIAS  
 

·       Sugerimos que los estudios del consumo de la hoja de coca en Bolivia incluyan a los mercados del norte de Argentina y de Chile dentro de convenios con los respectivos países.
  
·       Sugerimos salvaguardar las últimas reservas mundiales de plantas de coca originarias, llamadas  mama coca y machu coca, que quedan de pie en los Yungas de La Paz y Yungas de Vandiola; una coca dulce, orgánica y saludable, cuyas semillas deberíamos cuidar para garantizar una producción orgánica y sostenida a nivel nacional.

·       Sugerimos la socialización de una propuesta de Ley de la Coca (hoy en manos de consultores, lejos de los productores, consumidores y comerciantes) que, en el marco de la Constitución Política del Estado Plurinacional, garantice la producción tradicional, los usos medicinales y terapéuticos, y proteja los lugares históricamente tradicionales para la producción de hoja de coca.
·       Sugerimos transparentar el manejo de recursos provenientes de las incautaciones y de donaciones de Europa, EEUU y otros países con destino a proyectos, investigaciones, planes de control de coca y narcotráfico, convocatorias (como ser la Convocatoria al Fondo de Subvenciones para Actores no Estatales de Conaltid), etc.

·       Sugerimos abrir un debate profundo y sostenido a nivel nacional sobre el tema de la legalización de las drogas, considerando el fracaso rotundo de la actual política de la Lucha contra las Drogas – esa llamada “Guerra Falsa”- que a los pueblos del Sur nos mantiene en una situación creciente de violencia, desintegración de las familias, droga-dependencia y corrupción.

Finalmente felicitamos al gobierno uruguayo por su decisión de legalizar el cultivo y la venta de la marihuana, y esperamos que el gobierno boliviano abra - al igual que varios países de América Latina - un debate nacional sobre esta planta y todas las demás plantas sagradas prohibidas por la inhumana guerra a las drogas.

Firmamos:

Integrantes de la Plataforma COLI:  Carlos Crespo, Rose Marie Achá,
David M. Pereira Herrera, Maria Lohman,  Fernando Salazar, Theo Roncken, Nidia Bustillos, Javier Vasquez  y Marco Antonio Maldonado

Corresponsales internacionales: Pien Metaal y Frans Bronkhorst


                                                           Plataforma  COLI
Coca Orgánica, Libre e Informada
Cochabamba, Bolivia
cocaorganica@gmail.com