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miércoles, 16 de noviembre de 2022

Por qué se debe establecer el CONSENSO como criterio de toma de decisiones en el III Congreso de la UMSS

 

A los congresistas:

Lo primero colegas, aprendamos de los congresos universitarios pasados, su proceso y resultados. ¿Y que vemos? El aparatismo de los grupos partidarios. Grupos de presión conectados con partidos políticos, o las redes del poder universitario, que buscan tener mayoría en el congreso, y desde allí, por mayoría, establecer las conclusiones, previamente redactadas. Es el riesgo que ahora se repita.

 Al ser producto de una mayoría partidaria, las conclusiones de los congresos, no sirvieron mucho en el curso de la mierdificación[1] del trabajo académico en San Simón, la debacle en la calidad de profesionales que formamos y la desinstitucionalización generalizada. Somos una universidad zombi, como la define el colega Cesar Soto.

 Con este antecedente, estimados colegas, es imperativo establecer el CONSENSO, como el criterio de toma de decisiones del III congreso universitario.

 De acuerdo a la RAE, el CONSENSO es el acuerdo producido por consentimiento entre todos los miembros de un grupo o entre varios grupos.

 Ello significa, en el horizonte del congreso, que solo se aprueba en lo que el conjunto de los asambleistas está de acuerdo. Llegar a ello implica construir acuerdos: en lo que estamos de acuerdo, aprobamos. Donde haya desacuerdo, se lo descarta.

 De esta manera tendremos conclusiones realistas: es lo que todos estamos de acuerdo y estamos comprometidos a cumplir y hacer cumplir.

 Y lo más saludable, rompemos los aparatos partidarios, las mafias del pasillo, pues, en un escenario de CONSENSO, se trata de convencer al otro, al diferente, desde el argumento, el diálogo socrático. En suma, aplicar una verdadera democracia.

 

Carlos Crespo Flores

Docente universitario

IMAGEN: Jorge Crespo, "El observatorio"

 



[1] Para la noción de mierdificación del trabajo, ver el libro de David Graeber, Trabajos de Mierda. Ariel. 2019.

sábado, 29 de octubre de 2022

El triunfo del oxímoron: la democracia autoritaria[1] Carlos Crespo Flores DOCENTE FACSO

 A principios de los 80's, un grupo de jóvenes universitarios, creamos PRIMERA LÍNEA. La carrera de Sociología fue un ariete de esta t'ojpa, que rompió con los manuales de hacer política en San Simón. Pero, nuestra postura independiente y autónoma de los poderes partidarios, no fue del agrado de la izquierda toda, dominante en esa época. En lo que coincidían comunistas, trotskistas, guevaristas, socialistas, miristas y UDPistas en general, era en calificarnos como "derechistas" o "aliados de la derecha", debido al énfasis que poníamos en cuestionar el autoritarismo de los poderes estudiantiles partidarios, y reivindicar un criterio democrático, plural y académico, en la política universitaria. 

Más aún, un principio defendido por las ovejas negras, era que los representantes estudiantiles debían ser los mejores estudiantes, reconocidos por sus bases, por sus valores académicos y solidarios. La izquierda autoritaria nos acusaba entonces de “elitistas”, a nosotros, los pobres meritorios. 

40 años después, algunos docentes, de pensar y actuar independiente, tomando en cuenta la extrema debilidad de la FACSO y la necesidad de estar cohesionados con una agenda común, apoyamos el pedido de estructurar una sola lista al III Congreso Universitario. Esta lista debería ser elegida en asamblea y luego ratificada en voto. De esta manera, tendríamos una representación plural, con un mandato, fruto de un acuerdo facultativo. 

Pero no, como en el pasado, la izquierda oficial, esta vez con antifaz "plurinacional" y "descolonizado", hoy entronada en nuestra Asociación de Docentes, se ha opuesto a nuestra participación como parte de la lista única. ¿Y cuál su argumento? Que somos "pititas", es decir, para recordárselo:  insurrectos democráticos creyentes de la no violencia que manifestaban la indignación contra el fraude electoral con pititas (apelativo con el que nos bautizó el caudillo bárbaro EMA que nos quería enseñar a hacer un “verdadero” bloqueo violento).  La doctrina y la táctica marxista-autoritaria es exactamente la misma que la utilizada hace un siglo (¡) para ahogar en sangre a la vanguardia del octubre rojo en Kronstadt que se había atrevido a exigir el ejercicio de la democracia consejista, soviética, con la grosera acusación de ser parte del Ejercito blanco. 

Es grave, pues evidencia que, como comunidad académica, otrora pionera, no hayamos aprendido nada y al contrario hayamos sepultado una reflexión enriquecedora de las culturas y prácticas pluralistas, es decir democráticas radicales.  La cultura política autoritaria, en estricto rigor, reaccionaria, se ha vuelto a instalar en la facultad. Seguimos incapaces de practicar la democracia, el pluralismo. Se discurre sobre ello, hasta tiene nuevos denominativos (“democracia intercultural” es uno de ellos), pero no se lo practica, siguiendo el libreto de la neolengua orwelliana.  Y se continúan reproduciendo las viejas maniobras de pasillo, decimonónico know how del marxismo autoritario.  Camaradas colegas, la caridad comienza por casa. 

Lamentablemente nuestras autoridades hicieron poco para neutralizar esta actitud sectaria de la Asociación de Docentes, que ha puesto en riesgo los acuerdos logrados hasta hoy con la transformación académica de la FACSO.  En mi caso, ¿cómo puedo ser parte de una comisión de transformación académica, cuando sus representantes y autoridades, tienen otra agenda? Sin duda, existe el interés de consolidar su poder y la "azulificación" de nuestra malhadada facultad. 

Por este motivo, aprovecho para hacer conocer mi renuncia a la comisión facultativa de transformación académica. Desde fuera, junto a mis colegas librepensadores, continuaré defendiendo las propuestas expuestas en su momento en la comisión. Mientras tanto, no espero mucho de nuestra representación en el congreso, algunos de los cuales seguramente terminarán siendo parte de la maquinaria de voto inducido desde “altas esferas”. 

En la década del 60’, en plena fiebre de guerrilla guevarista, el cronopio ensayista cochabambino Jorge Zabala, -en la antropología poética/ética de Julio Cortázar- visualizaba la idea de un “mundo compartido”, donde el “otro”, diferente, fuese reconocido. Mundo “compartimentado” más bien es que el que estamos viviendo. 

Finalmente, está claro que mientras la FACSO no construya un hábitat para estructurar acuerdos desde la diversidad discursiva, mientras la intolerancia y la exclusión del “otro” sean una práctica política normalizada, la mediocridad académica e institucional de nuestra facultad se reproducirá.

 

Cochabamba, octubre 2022

 






[1] Agradezco a Canario por los agudos aportes; y a Pope, por las sugerencias.

jueves, 27 de octubre de 2022

La juventud universitaria de Cochabamba en los 80’s, según la novela Muerta Ciudad Viva CARLOS CRESPO FLORES (INCISO/FACSO-UMSS)

Ya no soy el universitario
ahora soy un vagabundo
con mi canto alegraré a todo el mundo
con mi canto a todos haré caer

La novela Muerta ciudad viva, de Claudio Ferrufino es una excelente etnografía de la sociedad cochabambina de principios de los 80’s, incluyendo la juventud universitaria, y un buen ejemplo de literatura que puede ser leída con ojos sociológicos. En esta oportunidad quiero detenerme en la imagen de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), donde el escritor cochabambino estudió, pero más que todo amó y bebió intensamente.

 Un día, el protagonista llega a la UMSS por el lado de “un parque a dos cuadras de Economía”. Debe ser la conocida como plazuela El Triángulo, ubicada en la intersección de las calles Ricardo Terrazas, Armando Méndez y Av. Oquendo (IMAGEN 1): 





IMAGEN 1. Plazuela de El Triángulo, hoy. Como en los 80’s, aun acoge a alcohólicos de la zona.

 “Entro por el portón de atrás. En las canchas de fulbito nunca faltan jugadores. Cruzo por el comedor universitario. Cartelones de toda índole presentan candidatos para mil y una elecciones. Marx, Lenin, Trotski, rostro pegado a rostro, dan prueba de la vitalidad de la Cuarta Internacional. Un Che eternamente joven (jamás nadie podrá hablar de un Che viejo) va quedando cubierto por propaganda de diverso tipo. Mayormente política, pero también de cursillos de computación, kermesses de beneficio, y anuncios de clases de recuperación de matemáticas y física para los que se aplazaron en el examen de ingreso” (pp. 83). 

El joven universitario enamorado continua la caminata hacia la facultad de Humanidades, donde “los eucaliptos de cincuenta metros guardan unas aves extrañas en sus copas. No existen en otro lado. Zancudas por lo grandes digo en ornitología básica” (pp. 84). Llega a la carrera de Lingüística: “escalones, pasillo, más escalones. Puerta a la derecha, puerta a la izquierda. Suena, chirría y asciendo” (pp. 84) (IMAGEN 2). Allá dejará un poema a la mujer amada, de donde saldrá hacia la “Plaza Sucre, Avenida Oquendo” (pp. 84) (IMAGEN 3). 



 









 

IMAGEN 2. Una tarde de septiembre del 2022. Los pasillos y gradas que llevan a las oficinas de la carrera de Lingüística, donde el héroe trágico de la novela dejará un poema a su amada, a principios de los 80’s. 

 

IMAGEN 3. La salida de la Facultad de Humanidades, donde funciona la carrera de Lingüística, hacia la plazuela Sucre, en la actualidad.

 Son radicales las transformaciones del paisaje descrito por Claudio. Las canchas de fulbito de Economía eran míticas, por el tipo de asfalto (durísimas para las lesiones) y los apasionados campeonatos universitarios que se llevaban a cabo. Sobre ella, han construido un horrible edificio facultativo (IMAGEN 4).

 

IMAGEN 4. Edificio de la facultad de Economía, que ha sustituido a las míticas canchas de fulbito y básquet.

 El comedor universitario, en esa época muy politizada por la influencia de estudiantes de las minas, era un lugar importante en la escena estudiantil local. Hoy, continua ahí (IMAGEN 5)

IMAGEN 5. De fondo, el comedor universitario en la actualidad. En primer plano, la ruta que siguió el protagonista de la novela, hacia la facultad de Humanidades. 

Solo queda un eucalipto de los descritos (IMAGEN 6) y las zancudas han cambiado de hábitat.

IMAGEN 6. El único eucalipto, de la variedad globulus, en el campus central de San Simón, que ha quedado de los señalados en la novela. 

El “Che” y otros líderes políticos que solían estar pintados en el muro de la calle Jordán, de ingreso a la universidad, han sido tapados por los puestos de comercio y kioscos (IMAGEN 7)

IMAGEN 7. El ingreso a la UMSS, por la calle Jordán, lugar de los murales descritos en la novela, cubiertos por el creciente comercio informal.

 Los anuncios de cursos y eventos perviven, pero ya no se observan los afiches izquierdistas; los trotskistas están semidesaparecidos del escenario político sansimoniano y los guevaristas (junto con el resto de la izquierda oficial) son parte del gobierno plurinacional.

 En otro momento de la novela, cuando “Cochabamba estaba radiante de sol (y) la universidad hervía de estudiantes” (pp. 92) el protagonista está leyendo en un banco de San Simón”, donde observa “miríadas de estudiantes (que) pasaban delante de las oficinas de la federación universitaria” (pp. 92) (IMAGEN 8). Seguramente se refiere al ingreso antiguo por la calle Sucre (IMAGEN 9).  

IMAGEN 8. El abandono que evidencia el edificio de la Federación Universitaria Local (FUL) y su entorno inmediato refleja la pérdida de importancia que tiene actualmente la organización estudiantil. Reducida a un espacio de poder de las autoridades, solo repite el guion oficial. 

IMAGEN 9. En los 80’s, el ingreso por la calle Sucre esquina Oquendo, era el más importante. Había unas bancas, donde nuestro protagonista leía. No existen más y este ingreso ha sido cancelado. 

La universidad ha sido un espacio de amores y desamores estudiantiles. Intensos en muchos casos, como si la vida se nos fuera en ella. Y Claudio sabe mucho de aquello. Es en unas “escaleras de la universidad” donde se atreve a conversar con una de sus pasiones, para terminar en un “eucaliptar donde nos juntamos abruptamente como animales” (pp. 22)[1]. En otra escena, un día que había retornado a la universidad “luego de haber perdido ya el semestre” (pp. 120), la enamorada le comunica que no va más, y, pensando en ella, expresa su temor: “la tarde en que pasarás a mi lado en la universidad ignorándome” (pp. 154). 

Los intelectuales y universitarios de la época eran seducidos por la política, el poder, a veces con un fanatismo de sello judeo cristiano. El escritor los conoce: “Hombres ilustres, según decían, poblaban nuestro entorno universitario. Cada quien aspiraba no menos que a la presidencia, o a un martirologio del cual se hablaría por generaciones en los libros” (pp. 17). El protagonista, a diferencia de las tendencias políticas dominantes de la época, consideraba las movidas políticas como parte del “embuste que siempre han sido izquierdas y derechas” (pp. 92). Para el alter ego de Ferrufino, la jerga revolucionaria universitaria era “un mero atajo hacia un arribismo descarado, amén de mujeres y prestigio” (pp. 159); duda que “alguno” de sus defensores “llegue a empuñar otra arma que no sea su miembro para mear; incluyo a las mujeres. Arte del pavoneo. Bebida gratis. Promiscuo equivale a socialista en esta jerga universitaria” (pp 159).

 Él y sus amigos son escépticos del ambiente de “cambio social” imperante en la época:

“No cambia. Y hablando del futuro, entre nosotros somos pesimistas de que algo vaya a cambiar. En la universidad por el entorno febril de los estudiantes a ratos creo que sí. Pero andando por el barro y oyendo a borrachos o moribundos farfullar en los callejones estoy seguro de lo contrario” (pp 109).

 “Ir al pueblo”, decían los populistas rusos, mientras los universitarios de izquierda en Bolivia hablaban de “la universidad al servicio del pueblo”. Nuestro héroe ironiza tal sentimiento cuando se abraza y besa en la boca con un músico del valle, “…culminando el precioso encuentro de los jóvenes universitarios con su pueblo” (pp. 18).  

Pero, la universidad también ha sido un espacio donde los jóvenes sin trabajo, y sin esperanza de conseguirlo, pueden mantenerse ad infinitum. Claudio y sus amigos estaban al corriente:

“Ninguno trabaja. Si quisiéramos, tampoco. Matamos las horas con picadas de fulbito. Estudiamos en la universidad ¿qué joven boliviano no lo hace? La universidad como colchón de aire que amaina el golpe de encontrarse con un país sin opciones. Venga, a por alcohol, que otra cosa no hay que hacer” (pp. 57).

 En los 80’s, un boliche de cerveza donde se reunían los universitarios con plata, principalmente docentes y administrativos, era el Anexo América, de la calle Bolívar. Es el lugar donde el protagonista se cita con sus amigos, “a donde solíamos ir cuando Raúl cobraba en la universidad. Chop. Delicioso chop, sin gas, posible de beberse por litros sin hincharse” (pp. 124) (IMAGEN 10).

IMAGEN 10. El América, hoy, no tiene nada que ver con el otrora restaurant con pasto y arbolado. Otro indicador de la decadencia urbana de la ciudad de Cochabamba.

 Ese periodo, las universitarias de clase media, principalmente de clases medias, muchas de ellas “chicas bien”, gustaban del radicalismo izquierdista y del exotismo de la borrachera con los “progres”, antes de volver al rebaño familiar y de clase. Ferrufino duda de ellas:

“Yo miro a una muchacha universitaria extasiada del ambiente. Esta mierda significa su ida al pueblo. Dormirá mejor creyendo formar parte de una élite pensante y destinada a mandar. Abrirá las piernas a otro compañero de clase de origen dudoso. Con ello volverá a sentir que sus pasos en la vida tienden a memorables, que habrá conocido el vientre de Leviatán y lo habrá deglutido antes de que el monstruo la devore” (pp. 110). 

Mientras entre los sectores populares, estudiar en la universidad era la posibilidad de mejores ingresos, pero también ascenso, reconocimiento y estatus social. Hoy, lo es menos, pues hay otras maneras de lograrlo. Aunque, en una sociedad judicializada, la imagen reverenciada del abogado es lo que pervive. Ferrufino lo recuerda: “los universitarios se consideraban una casta apreciable. A muchos les gustaría ofrendar a sus hijas a los brazos de profesionales por venir, tal vez el único camino de movilidad social disponible” (pp. 171). Haber estudiado en la universidad como signo de estatus, de intentar salir de su clase popular, lo vemos es una escena de chichería, donde un profesional, borracho, “licenciado entre licenciados, con cerveza y botellas de San Pedro, caído por el alcohol en el segmento de clase que quiere olvidar y de donde proviene la mayoría. Yo no soy chusma, repite, soy doctor universitario…” (pp. 66).

 “El libre acceso a las universidades”, se halla entre los argumentos del “discurso moral” que un funcionario de la oficina estatal de protección al menor, haciéndose pasar por abogado, esgrime ante la dueña de un burdel clandestino, junto a “la necesidad de cambiar las estructuras del país, afianzar la educación, permitir y proveer de trabajos que permitan la subsistencia” (106). Al día siguiente, los amigos comentaban “sobre la incursión de la noche anterior en el lupanar. Irónicos, reímos de nuestros títulos universitarios, como si uno se pasara las horas y devorase los libros para conseguir un culo de alquiler” (pp. 110). 

Si bien el paisaje del campus se ha transformado, con el crecimiento de infraestructuras cementadas y la reducción del arbolado antiguo, este retrato pesimista de la universidad pública cochabambina se ha modificado muy poco; las pasiones estudiantiles y sus excesos etílico sexuales continúan, el autoritarismo de políticos y autoridades se reproduce como la hiel, la calidad académica no ha mejorado, por el contrario. Parafraseando a Silvia Rivera, hoy la universidad es un espacio de las apariencias: hacer como si se enseñara y se estudiara. El protagonista de Muerta ciudad viva, estaría de acuerdo con Cesar Soto, cuando define a la UMSS como la “universidad zombi”. El desierto se expande, camaradas.


[1] “De los árboles, no sé si de ellos o de los cercanos álamos, copos blancos volaban por el aire dando al pecado color angelical” (pp. 20).

jueves, 11 de noviembre de 2021

Defender la autonomía universitaria, si; repensar el co-gobierno, también CARLOS CRESPO FLORES

 ¿Cuál es el valor de la autonomía universitaria? Cuando era estudiante, era un tópico de discusión con la variopinta izquierda universitaria. Para ellos, la autonomía universitaria no era(no es) un fin en sí mismo para garantizar la libertad académica, sino un medio, un instrumento más para la toma del poder de Estado, en este caso desde la universidad. Como en Cuba, o cualquier país del paisaje comunista, cuando el partido toma el poder, a nombre de la clase, el pueblo, o lo "nacional popular", se elimina la autonomía universitaria, y sus defensores son perseguidos. En Bolivia, sucedió con el MNR, en 1956, con la UDP el 82-85, y hoy, con el gobierno de los "movimientos sociales".

 Es que el discurso de izquierda históricamente es contrario a cualquier forma de autonomía, combate todo atisbo de descentralización del poder estatal. La izquierda cree en el Estado fuerte, centralista, que controla todos los aspectos de la vida material. Por tanto, el Estado resolverá todas las necesidades de la gente, cubierto por su manto protector. Con ese mito, antes Stalin mató a millones de rusos, hoy millones de venezolanos, cubanos, nicaragüenses son víctimas de las genialidades estatolatras de los Chavez/Maduro, Castro, Ortega.

 El gobierno del MAS, en ese sentido, está cumpliendo el viejo sueño estadocéntrico de la izquierda bolviana: tener el control estatal desde donde imponer (ahora denominado "hegemonía" en la jerga gramsciana) su verdad teleológica, para otorgar "derechos", brindar "seguridad,", crear empleos. La ley 342 es una vuelta de tuerca en la estatalización de la vida pública y privada, acelerada con el "Estado plurinacional".

 En realidad, el tema no es nuevo en la UMSS. El anterior plan de desarrollo de San Simón, ya establecía explícitamente su alineación con el Plan General de Desarrollo y la Agernda Patriótica. Los pocos que cuestionamos este documento, fuimos ignorados con fervor. Por otro lado, desde hace casi 10 años, el POA de los docentes e investigadores, es definido por la Contraloría de la República.

 Aunque tarde, la comunidad universitaria ha comenzado a reaccionar, defendiendo la autonomía. Repito lo que señalaba entonces: Lo que enseñe o investigue no será definido por ningun plan, decisión estatal o agenda externa. En todo caso, la Agenda Patriótica y el plan de desarrollo del gobierno actual, son objetos de estudio para la universidad, de evaluación crítica; en ningún caso referente obligatorio para determinar la agenda académica.

 Más aún, los temas que investigue, reflexione, son problemáticas de conocimiento, antes que medios para resolver problemas de los gobernantes y sus políticas. A propósito de la pulsión de que nuestras investigaciones deben ser orientadas a la incidencia en política pública. Me niego a ello. La Universidad no es Estado, ONG, menos Iglesia. Es el saber, el conocimiento lo que nos constituye y cohesiona. Que en este proceso se toma en cuenta el entorno, es obvio.

 Defender la autonomía es defender la libertad, un valor que los discursos autoritarios temen y persiguen. Saben que en el oscurantismo intelectual al que hemos ingresado los últimos 15 años, las universidades públicas, con libertad de cátedra, serán, como los monasterios de la edad media, islas de conocimiento y fuentes de saber.

 Si la autonomía hay que defenderla y cuidarla como la "niña de nuestros ojos", el co-gobierno docente estudiantil debe ser repensado y transformado. El co-gobierno se ha convertido en un dispositivo de clientelismo y corrupción, que legitima los micropoderes facultativos, con sus "reyes chiquitos", terminando en el poder supremo rectoral.

 Por ello, la movilización universitaria debe ser, hacia afuera, la implacable defensa de la autonomía, frente al intento estatal plurinacional, de controlar la vida universitaria. Y hacia adentro, iniciar una radical transformación académico institucional, empezando por el co-gobierno. Esto supone discutir la reducción de sus competencias y su reorganización alrededor de criterios académico antes que político partidarios.

 Asimismo, una transformación que elimine en la universidad los "trabajos de mierda" (David Graeber), aquellos que no aportan a la vida académica universitaria, que no brindan servicio a la comunidad sansimoniana y su entorno.

 Hoy, somos una universidad mediocre, destruida, por fuera desde el Estado interventor sobre la autonomía universitaria, y por dentro, por políticos corruptos, protegidos como autoridades, que han arrinconado la academia al "rincón del olvido". Yapale el perfil de los estudiantes que ingresan a la universidad: apenas saben leer, entender conceptos abstractos. Un efecto de la nefasta ley Avelino Siñani. Los docentes se adecuan a tal formación y tenemos una caída brutal de la calidad académica.

 Es la oportunidad de que la universidad se mueva, algo... por lo menos nuestras cadenas...

 

Cochabamba, noviembre 2021


IMAGEN: Shepard  Fairey 


sábado, 6 de marzo de 2021

LA CRISIS ES DEL CO-GOBIERNO -Carlos Crespo Flores-

Sobre lo sucedido en la UPEA, no olvidar que en esta universidad, no existe el co-gobierno tal como opera en el resto del sistema universitario: el sistema en El Alto es 1 voto estudiantil vale lo mismo que 1 voto docente. Por tanto, los dispositivos de poder de los centros de estudiantes, FUL, consejeros de carrera y facultativos, son inmensos. Se puede afirmar que las autoridades de esta universidad están ahí gracias al voto estudiantil. Los dirigentes estudiantiles son dueños de "vidas y hacienda", y las disputas de espacios de poder son durísimas.

La moraleja de la tragedia en la UPEA es: LO QUE ESTÁ EN CRISIS EN LA UNIVERSIDAD PÚBLICA NO ES LA AUTONOMIA, SINO EL CO-GOBIERNO. Más aun, considero que la re estructuración interna en la UMSS, proceso en el que parece empeñado el actual rector, pasa, entre uno los temas prioritarios, por repensar el co-gobierno, sus alcances y organización. Hoy, luego de más de 30 años trabajando en San Simón, previamente siendo dirigente y consejero estudiantil, afirmo que el co-gobierno es una fuente de clientelismo, corrupción y una de las causas para la caída de la calidad académica de nuestra universidad.
La universidad no puede ser organizada desde el modelo "lucha de clases", con el que se justificó el co-gobierno docente estudiantil, donde los estudiantes serían el proletariado y los docentes la burguesía. Como en cualquier universidad del mundo, esta debe estructurarse desde la relación docente-alumno, una relación de poder agonista, abierta, de ida y vuelta, donde siempre existen salidas o "líneas de fuga". Es en esta relación donde se reproduce, crea el conocimiento. Todo lo demás, burocracia, normas, planes, es decir, la institución, gira alrededor de esta relación, la soporta y alimenta.
Hasta principios de los 80's, el co-gobierno se reducía al consejo universitario y consejos facultativos, espacios donde se definen aspectos estratégicos del quehacer académico. Justamente, inspirados en ideologías autoritarias (léase marxismo en sus distintas creencias, populismos nacionalistas), confrontacionales, definieron paulatinamente la universalización del co-gobierno, desde la carrera, pasando por el comité académico o los exámenes de competencia. Con ello se creó un agujero negro de corrupción, que ha profundizado la destrucción institucional y académica de la UMSS.
Que los estudiantes consejeros "co-gobernantes" realizan "control social" (otro término perverso, de moda)? No hay tal. Estos, rápidamente se articulan a las oscuras redes de poder, negociando horas clase, ayudantías, becas, viajes, y si hay suerte, un cargo en la planta administrativa. Solo que el modelo ha colapsado, por todo lado salta la pus, la mugre.
El esperado congreso universitario debe debatir este fundamental tema, cómo reorganizar el co-gobierno docente estudiantil, en un contexto de construcción institucional académica, más allá de ideologías conservadoras y cerradas.

jueves, 11 de febrero de 2021

LA UTCH, LEGENDARIA CHICHERIA DE LOS UNIVERSITARIOS EN LOS 80’S

A principios de los 80’s, los estudiantes de San Simón teníamos cuatro chicherías cercanas, donde acometíamos duramente a los excesos alcohólicos: la UTCH, las “Garrafas”, el “Osito”, el Libertador.

 Claudio Ferrufino, ese momento compañero en la carrera de Sociología, retrata de manera poéticamente descarnada estos ambientes, en la novela MUERTA CIUDAD VIVA. La siguiente escena es de una chichería, la UTCH, donde los amigos se destruyen con la pésima chicha del local, mientras hablan de política y la revolución.

 “UTCH (Unión de Tomadores de Chicha), siglas que algún imaginativo cochabambino puso para una ruin chichería en la esquina Ladislao Cabrera, casi Oquendo. Lo usual, demasiada bebida, adulterada al extremo, de un amarillo claro que no procesaba proceso normal de fermentación. Baldes de colores, chicos, grandes, los mismos que se utilizaban para tirar agua a los baños y lavar la cagadera que el andrajoso líquido producía con bastante celeridad.

 …Se hablaba de revolución. Cómo no: en esos lupanares del trago se discutía el fin del mundo. Se vivaba al tío Ho y al Che, cuchillo, cuchara, que viva el Che Guevara. Los amigos vomitaban encima de las mesas, sobrecargados.

 …A la salida un borracho besa a una mujer. Hace a un lado la cara y vomita un chorro pestilente y amarillo: como entró salió, del mismo color. Se limpia con la bocamanga y prosiguió el beso. La noche está romántica y la UTCH es la única luz de la cuadra que da a la calle. Los vecinos duermen o se escudan en la propiedad privada. Los jóvenes beben, besan, fornican.”

(pp. 96-97)

 IMAGEN: Ingreso a la UTCH, hoy.





jueves, 13 de octubre de 2016

#INDEPENDIENTES UMSS. LAS FRASES



SOMOS PRODUCTO DE LA INDIGNACION


LA UMSS NO NECESITA REBAÑOS NECESITA OVEJAS NEGRAS


TODXS SOMOS RECTORES


EL QUE NO ENSEÑA PARA EMANCIPAR EMBRUTECE


NEGANDONOS A SER REBAÑO


NO ESTÁBAMOS MUERTOS ANDÁBAMOS DE PARRANDA

CREES QUE LOS ROJOS SON MALOS? ESPERA A CONOCER A LOS AZULES, AMARILLOS...

CONGRESO UNIVERSITARIO: ESPACIO PARA LIBERAR LAS FUERZAS DEL CAMBIO

L@S #INDEPENDIENTES SOMOS COMO RIQUELME, TENEMOS DOMINIO DEL TIEMPO

NEGACIÓN, CURIOSIDAD, INNOVACIÓN. TRES ELEMENTOS DE NUESTRA MORAL

NO TENEMOS PROGRAMA NOSOTROS SOMOS EL PROGRAMA

NO TENEMOS DEMANDA, NOSOTROS SOMOS LA DEMANDA, NUESTRA INDIGNACIÓN Y EMPUTE.

LOS VERDAEROS GRANDES PROBLEMAS SOLO SON PLANTEADOS CUANDO SON RESUELTOS


NOS VIGILAN. ACTUA NORMAL

CUIDATE DE AQUEL QUE TE NIEGA INFORMACION. EN SU CORAZON BUSCA SER TU AMO


INDEPENDENCIA, LA PRÁCTICA SEGÚN LA CUAL CADA PERSONA PUEDE CONVERTIRSE EN SU PROPIO CENTRO

POR UNA EDUCACION QUE NOS ENSEÑE A PENSAR NO A OBEDECER


LA UMSS NECESITA MÁS QUE UN EDIFICIO. NECESITA ESPERANZA.

INDEPENDENCIA ES LA IDEA REVOLUCIONARIA DE QUE NADIE ESTA MAS CALIFICADO QUE TU PARA DECIDIR COMO SERA TU VIDA Y PENSAMIENTO


SOÑAR SABIENDO QUE SOÑAMOS


 PARA QUE “EL SABER PUEDA” Y EL “PODER QUIERA SABER”.

LAS OVEJAS NEGRAS LEEN Y POR ESO PIENSAN LIBREMENTE


SER #INDEPENDIENTE ES ARTICULARSE CON DESCONOCIDOS Y REALIZAR UNA ACCION ALTERNATIVA: TRANSFORMAR Y (RE)INVENTAR LA UMSS


LA IMAGINACION AL PODER

SOMOS EL RAYO QUE ANUNCIA LA INMINENTE TORMENTA

CONGRESO UNIVERSITARIO: DESDE EL SABER Y DESDE ABAJO

“LAS CONVERSACIONES SIEMPRE SON PELIGROSAS SI SE QUIERE ESCONDER ALGUNA COSA”


GESTION DE TRANSICION PARA TRANSFORMAR Y (RE)INVENTAR LA UNIVERSIDAD


SI NO NOS DEJAN SOÑAR, NO LES DEJAREMOS DORMIR


“LAS MASAS HUMANAS MÁS PELIGROSAS SON AQUELLAS EN CUYAS VENAS HA SIDO INYECTADO EL VENENO DEL MIEDO.... DEL MIEDO AL CAMBIO"

LA INTENSIDAD DE MIS SENTIMIENTOS ME DA RISA Y ME HACE ESTREMECER" 

"...A VECES SOSPECHO QUE VIVO UNA VIDA MUY PELIGROSA PORQUE PERTENEZCO AL TIPO DE MÁQUINAS QUE PUEDEN ESTALLAR

ENSEÑAR QUIERE DECIR CONVERTIR AL ALUMNO EN MAESTRO DE SÍ MISMO.

LA "BANALIDAD DEL MAL" EN NUESTRA UNIVERSIDAD: SER DESTRUIDA POR PERSONAS "NORMALES", HASTA PROBABLEMENTE EFICIENTES FUNCIONARIOS EN SUS TAREAS, O BUENAS PERSONAS CON SUS FAMILIAS Y AMISTADES.


SÓLO CABE ASOCIACIÓN VERDADERA Y COMUNIÓN DE ESFUERZOS DONDE LAS DIFERENCIAS PERMITEN INTEGRACIÓN

"PIENSAN QUE SON LISTOS; NO PUEDEN PENSAR POR SÍ MISMOS
LEVANTATE! NOSOTROS NOS LEVANTAREMOS"


PLANTEAR EL PROBLEMA NO ES SOLAMENTE DESCUBIR, ES INVENTAR

EL MAPA NO ES EL TERRITORIO 

"NUNCA DUDES QUE UN PEQUEÑO GRUPO DE CIUDADANOS PENSANTES Y COMPROMETIDOS PUEDEN CAMBIAR EL MUNDO. DE HECHO, SON LOS ÚNICOS QUE LO HAN LOGRADO"


LOS GRUPOS AUTÓNOMOS SE CARACTERIZAN POR TENER UNA RED INTERNA SEGURA BASADA EN LA AMISTAD Y HABILIDADES COMPARTIDAS, Y UNA SERIE DE REDES EXTERNAS DE CONTACTOS EN UNA VARIEDAD DE CAMPOS

SABER ANTES QUE EL PODER


SACALE PARTIDO A LA OVEJA NEGRA QUE LLEVAS DENTRO


LA OVEJA NEGRA NO ES QUE SEA MALA, ES SIMPLEMENTE DIFERENTE


NO SOMOS DOCENTES DE BASE, TODOS SOMOS RECTORES


NADA ES UN ERROR. NO EXISTE GANAR O PERDER. SOLO EXISTE HACER

OVEJAS NEGRAS: TIENEN LA MALA COSTUMBRE DE REPRODUCIRSE


NO SOMOS DE IZQUIERDA NI DE DERECHA, SINO TODO LO CONTRARIO. SOMOS #INDEPENDIENTES


SI REPITES UNA MENTIRA MUY A MENUDO, SE CONVIERTE EN POLITICA


TRANSITAR DEL "PENSAR LA UNIVERSIDAD" AL "TRANSFORMAR LA UNIVERSIDAD"


QUIEN ENSEÑA SIN EMANCIPAR EMBRUTECE

VOTA CON ILUSION